{"id":11728,"date":"2018-08-27T09:16:37","date_gmt":"2018-08-27T09:16:37","guid":{"rendered":"https:\/\/dev.lelo.com\/es\/blog\/?p=11728"},"modified":"2026-02-15T07:14:29","modified_gmt":"2026-02-15T06:14:29","slug":"relatos-eroticos-vatra-la-ultima-prueba","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/relatos-eroticos-vatra-la-ultima-prueba\/","title":{"rendered":"El Castillo. Parte 4: Vatra \u2013 Relato er\u00f3tico"},"content":{"rendered":"<p>Todo lo bueno termina, pero no todo lo bueno termina con tanta exquisitez como esta incre\u00edble serie de relatos BDSM de Mimmi Kass.<\/p>\n<p><em>Disfruta leyendo\u2026<\/em><\/p>\n<h6><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-17992 size-full\" title=\"El Castillo. Parte 4: Vatra \u2013 Relato er\u00f3tico\" src=\"https:\/\/lelo.com\/es\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/El-Castillo-Parte-4-Vatra-Relato-erotico.jpg\" alt=\"Relatos er\u00f3ticos\" width=\"850\" height=\"425\" srcset=\"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/El-Castillo-Parte-4-Vatra-Relato-erotico.jpg 850w, https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/El-Castillo-Parte-4-Vatra-Relato-erotico-300x150.jpg 300w, https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/El-Castillo-Parte-4-Vatra-Relato-erotico-768x384.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 850px) 100vw, 850px\" \/><br \/>\nSi te los perdiste, puedes comenzar esta historia er\u00f3tica desde los relatos previos:<\/h6>\n<h6><strong><a href=\"https:\/\/lelo.com\/es\/blog\/relatos-eroticos-iniciacion-al-bdsm\/\">El Castillo. Parte 1: Puente levadizo<\/a><\/strong><\/h6>\n<h6><strong><a href=\"https:\/\/lelo.com\/es\/blog\/relatos-eroticos-negacion-del-orgasmo\/\">El Castillo. Parte 2: Barbacana<\/a><\/strong><\/h6>\n<h6><a href=\"https:\/\/lelo.com\/es\/blog\/relatos-eroticos-estimulacion-anal\/\"><strong>El Castillo. Parte 3: La Capilla<\/strong><\/a><\/h6>\n<h4 style=\"text-align: center;\">El Castillo. Parte 4: Vatra<\/h4>\n<p>Un vestido ce\u00f1ido de seda, un precioso conjunto de lencer\u00eda con liguero, las medias de costura trasera y unos vertiginosos <em>stilettos<\/em> la esperaban sobre la cama. Mar\u00eda alz\u00f3 la mirada hacia Dragomir, apoyado en el quicio de la puerta con una sonrisa torcida en su boca perversa.<\/p>\n<p>\u2015Esta noche vamos a salir.<\/p>\n<p>\u2015Imagino que no vamos a ir de excursi\u00f3n \u2015replic\u00f3 Mar\u00eda, algo m\u00e1s c\u00e1ustica de lo que pretend\u00eda. La visi\u00f3n de aquellas prendas no le gust\u00f3. Prefer\u00eda mil veces un vaporoso vestidito de verano y unas zapatillas de tela. O una bata blanca de laboratorio.<\/p>\n<p>\u2015Hoy vamos a celebrar las lecciones aprendidas y a derribar un nuevo l\u00edmite \u2015prosigui\u00f3 Drago, sin hacer caso de su tono mordaz\u2015. Te llevar\u00e9 a cenar a un lugar que te gustar\u00e1, y despu\u00e9s\u2026 iremos a un club.<\/p>\n<p>\u2015\u00bfUn club?<\/p>\n<p>Mar\u00eda abandon\u00f3 su suspicacia y lo mir\u00f3 con curiosidad. Drago era muy reservado, nada amigo de los sitios concurridos, m\u00e1s bien dado a actividades introspectivas. Un lobo solitario.<\/p>\n<p>\u2015Un club. Vamos, arr\u00e9glate. Nos vemos en media hora en el sal\u00f3n \u2015se acerc\u00f3 a ella y tom\u00f3 su barbilla entre los dedos. Mar\u00eda se derriti\u00f3 ante el gesto de ternura\u2015. No tardes.<\/p>\n<p>Se duch\u00f3 con cierto fastidio. Al salir, se dio cuenta de que hab\u00eda consumido la mitad del tiempo que ten\u00eda y su enojo aument\u00f3. \u00bfMedia hora para arreglarse? Lo hab\u00eda hecho a prop\u00f3sito, sab\u00eda que era imposible, as\u00ed que se dedic\u00f3 a disfrutar su ritual de belleza, alisando su larga melena casta\u00f1a y mimando su piel.<\/p>\n<p>\u2015\u00bfMar\u00eda? \u00bfEst\u00e1s lista? \u2015Drago llam\u00f3 a la puerta. No entrar\u00eda jam\u00e1s si ella no lo autorizaba y, por un segundo, dud\u00f3 si emplear aquella \u00ednfima arma de control sobre \u00e9l.<\/p>\n<p>\u2015Pasa, a\u00fan no estoy lista.<\/p>\n<p>Al entrar, Dragomir contuvo la respiraci\u00f3n. Mar\u00eda se cubr\u00eda con aquel delicado conjunto de encaje y tul, que abrazaba su cuerpo como si estuviera hecho a medida. Sus peque\u00f1os pechos, realzados por las copas del sujetador, eran una invitaci\u00f3n m\u00e1s tentadora a\u00fan; una tira ancha de arabescos circundaba sus caderas y el tri\u00e1ngulo de su sexo quedaba tan solo velado por una capa de tul que parec\u00eda l\u00edquido.<\/p>\n<p>\u2015\u00bfTe gusta? \u2015Mar\u00eda se dio la vuelta lentamente sobre los zapatos de tac\u00f3n. Sus movimientos se hicieron m\u00e1s sinuosos. L\u00e1nguidos. Lade\u00f3 el cuello y su gloriosa melena barri\u00f3 su espalda en un ondular hipnotizante. Dragomir carraspe\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Me encanta, pero\u2026 \u2014dej\u00f3 la palabra flotando en el aire durante unos segundos. Mar\u00eda lo observ\u00f3, inm\u00f3vil, consciente del poder que ten\u00eda sobre \u00e9l\u2014. Pero otra vez me has hecho esperar. Y mereces un castigo.<\/p>\n<p>Mar\u00eda dibuj\u00f3 una sonrisa traviesa en sus labios y camin\u00f3 hacia \u00e9l. Con los estiletos, sus ojos quedaban casi a la misma altura. Desliz\u00f3 las manos por la camisa blanca, impecable, y rode\u00f3 su cuello.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 tengo que hacer, se\u00f1or?<\/p>\n<p>\u00c9l no contest\u00f3. Dibuj\u00f3 la silueta de su cuerpo con las manos, traz\u00f3 la l\u00ednea de su hombro con besos que terminaron sobre su boca y se sumergi\u00f3 en ella hasta dejarla sin aliento. Dejaba claro qui\u00e9n ten\u00eda el control. Mar\u00eda jade\u00f3. Su piel se eriz\u00f3, sus pezones se contrajeron en un nudo de placer, su sexo se licuaba en lava caliente.<\/p>\n<p>\u2014Abre las piernas.<\/p>\n<p>Mar\u00eda obedeci\u00f3. Drago pos\u00f3 la mano sobre su abdomen y ella se tens\u00f3 en alerta. La mano se desliz\u00f3 justo sobre la l\u00ednea del encaje, y juguete\u00f3 sobre su piel sin tocar entre sus piernas.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfSabes qu\u00e9 es esto?<\/p>\n<p>Mar\u00eda trag\u00f3 saliva y alz\u00f3 la mirada con dificultad. Dragomir sosten\u00eda entre los dedos un fin\u00edsimo cord\u00f3n negro del que pend\u00edan dos bolas id\u00e9nticas de metal. Reconoci\u00f3 el grabado arabesco que defin\u00eda todos los objetos de placer de la maleta y sonri\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Son unas bolas chinas.<\/p>\n<p>\u2014Abre la boca. Ch\u00fapalas.<\/p>\n<p>\u2014No es necesario \u2014dijo Mar\u00eda, al notar como sus bragas estaban ya empapadas en su esencia.<\/p>\n<p>\u2014Haz lo que te digo.<\/p>\n<p>Mar\u00eda se lami\u00f3 los labios y los entreabri\u00f3, esperando. Dragomir apoy\u00f3 la primera esfera entre ellos como si de una cereza madura se tratara. Empuj\u00f3 con suavidad, pero ella se resisti\u00f3 y comenz\u00f3 a juguetear con ella. La bes\u00f3, la chup\u00f3 y la succion\u00f3, con los ojos fijos en los negros de Drago, provoc\u00e1ndolo en un juego incitante. Sus manos no se mov\u00edan de los hombros masculinos y notaba la tensi\u00f3n que los atenazaba. Tambi\u00e9n la erecci\u00f3n que se alzaba entre ellos, apoyada en su vientre, le dec\u00eda que si jugaba bien sus cartas, no tendr\u00edan por qu\u00e9 salir a ninguna parte.<\/p>\n<p>Acogi\u00f3 en su boca las dos bolas con maestr\u00eda y Dragomir las retir\u00f3 recubiertas en su saliva.<\/p>\n<p>\u2014Muy bien, mi peque\u00f1a ni\u00f1a. Ahora, abre las piernas un poco m\u00e1s.<\/p>\n<p>La mano c\u00e1lida y experta se intern\u00f3 bajo el encaje de sus bragas y Mar\u00eda cerr\u00f3 los ojos en \u00e9xtasis. Se dej\u00f3 caer hacia atr\u00e1s, colgando del cuello de Dragomir, mientras \u00e9l la masturbaba con pericia.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1s perfecta, Mar\u00eda \u2014susurr\u00f3. Not\u00f3 c\u00f3mo separaba sus pliegues con delicadeza y, con la otra mano, insinu\u00f3 la primera esfera, pesada y dura, en su entrada.<\/p>\n<p>\u2014Uhm. Necesito m\u00e1s \u2014rog\u00f3 ella. De su cuerpo caliente emanaba aquel aroma que volv\u00eda loco a Drago\u2026 Mar\u00eda contone\u00f3 sus caderas para profundizar la penetraci\u00f3n, pero \u00e9l no se apresur\u00f3. Jugaba con las bolas describiendo c\u00edrculos, una ya dentro de su sexo y la otra por fuera, sumi\u00e9ndola en un estado febril de desesperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014No me hagas esperar \u2014pidi\u00f3 de nuevo.<\/p>\n<p>Y Dragomir hundi\u00f3 las bolas en su interior con un movimiento s\u00fabito.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1S\u00ed! \u2014exclam\u00f3 Mar\u00eda en triunfo. Pero \u00e9l se alej\u00f3 unos pasos.<\/p>\n<p>\u2014Parece mentira que todav\u00eda te pille por sorpresa \u2014dijo \u00e9l con una expresi\u00f3n traviesa en el rostro\u2014. Yo estoy listo, as\u00ed que me voy.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9? Barbot\u00f3 Mar\u00eda, a\u00fan perdida en el prenirvana.<\/p>\n<p>\u2014Mandar\u00e9 que un taxi venga por ti, exactamente\u2026\u2014Consult\u00f3 su reloj de pulsera con un gesto que, de varonil y elegante, la excit\u00f3 a\u00fan m\u00e1s\u2014 dentro de media hora. \u00bfRecuerdas la calle Stradun? \u2014Mar\u00eda asinti\u00f3, acongojada. Era dif\u00edcil no ubicar la calle m\u00e1s importante del casco antiguo, con sus tiendas lujosas y sus locales llenos de glamour\u2014. Tendr\u00e1s que caminar hasta el n\u00famero 55. \u00bfHas entendido?<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, se\u00f1or \u2014dijo con la cabeza algo gacha. Reconoc\u00eda una derrota cuando la sent\u00eda en carne viva.<\/p>\n<p>Drago le dio un beso casto sobre la frente. Ella contuvo las ganas de abofetearlo. Permaneci\u00f3 quieta hasta que traspas\u00f3 el umbral de la puerta.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Oh, una cosa m\u00e1s! \u2014Se volvi\u00f3 en el \u00faltimo momento. El marco de la puerta encuadraba una imagen de pura lujuria y brillantez\u2014. Tienes prohibido quitarte las bolas. Yo mismo te las quitar\u00e9 en el Vatra.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfVatra? \u2014dijo Mar\u00eda con dificultad. Sus labios a\u00fan estaban hinchados.<\/p>\n<p>\u2014El nombre del club. <em>Fuego<\/em> en croata.<\/p>\n<p>La sonrisa lasciva que acompa\u00f1\u00f3 su aclaraci\u00f3n la alert\u00f3 a\u00fan m\u00e1s que la traducci\u00f3n de la palabra.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*****<\/p>\n<p>El viaje en taxi fue de unos veinte minutos desde el castillo. Serpente\u00f3 entre los grupos de turistas que re\u00edan y hablaban a gritos, y la animaci\u00f3n de los comercios a\u00fan abiertos pese a que eran m\u00e1s de las diez de la noche.<\/p>\n<p>\u2014Solo hasta aqu\u00ed \u2014dijo el conductor, en un precario ingl\u00e9s y con un encogimiento de hombros resignando\u2014. <em>Stari grad, <\/em>no puedo pasar.<\/p>\n<p>S\u00ed, la ciudad vieja ten\u00eda varias zonas restringidas a la circulaci\u00f3n de veh\u00edculos; cosa que se agradec\u00eda cuando la visitabas en modo turista, sin preocuparte de que te atropellaran. Pero ahora, caminando en aquellos vertiginosos <em>stilettos<\/em> negros de charol, y con las bolas chinas record\u00e1ndole a cada paso que estaba excitada, se convert\u00eda en un m\u00e1s que molesto inconveniente. Esperaba que Drago no la hiciese esperar demasiado.<\/p>\n<p>Lleg\u00f3 al n\u00famero cincuenta y cinco. Una discreta placa de bronce en el muro de vieja piedra, con una sola palabra escrita en letras g\u00f3ticas, se\u00f1alaba el lugar. Intrigada, empuj\u00f3 la enorme puerta de madera reforzada con hierro forjado y entr\u00f3 a un vest\u00edbulo iluminado de manera muy tenue, en el que solo hab\u00eda un mostrador alto de madera, un libro de cuero y una pluma. Un obsequioso camarero, vestido con un traje gris, elegante y sobrio, le dio la bienvenida en croata e inmediatamente despu\u00e9s en ingl\u00e9s.<\/p>\n<p>\u2014Dragomir Horvat me espera.<\/p>\n<p>El hombre asinti\u00f3 con una peque\u00f1a reverencia y la condujo fuera de la penumbra. Atravesaron un jard\u00edn con senderos rastrillados y luces indirectas. Las bolas chinas segu\u00edan haciendo su trabajo y notaba la humedad descender por el interior de sus muslos, pero apart\u00f3 todo para admirar el paisaje que se extend\u00eda ante ella. Entre los arriates de flores coloridas se intercalaban peque\u00f1os surtidores de agua. Desde luego, no se hab\u00eda imaginado as\u00ed el lugar. En su mente hab\u00eda dibujado una discoteca enorme, de estilo ibicenco, como tantas hab\u00eda en el mediterr\u00e1neo, con m\u00fasica atronadora y bailarines entrelazados en las pistas, entregados con fervor a la m\u00fasica, con ayuda de estupefacientes y alcohol.<\/p>\n<p>Aquello era lujo y ostentaci\u00f3n. Oriente y occidente en equilibrio perfecto. Mobiliario moderno de inspiraci\u00f3n escandinava sobre alfombras persas. Espejos de l\u00edneas rectas y puras, y l\u00e1mparas otomanas que colgaban del techo. Mar\u00eda advirti\u00f3 que las cabezas se volv\u00edan a su paso, pero ella estaba fascinada por el lugar.<\/p>\n<p>Y entonces lo vio.<\/p>\n<p>Dragomir estaba de pie, frente a una mesa estrat\u00e9gicamente apartada. Distingui\u00f3 en sus ojos la adoraci\u00f3n, el orgullo, el amor. Un v\u00e9rtigo indescriptible la embarg\u00f3 al saber que ella sent\u00eda lo mismo y sonri\u00f3. Caminaron el uno hacia el otro, sin prisas, para regodearse de la visi\u00f3n del otro.<\/p>\n<p>\u2014<em>Volim te, slatka djevojka<\/em> \u2014murmur\u00f3 Dragomir sobre sus labios, y la bes\u00f3 con agresividad, sin importarle las miradas indiscretas, el murmullo escandalizado y las sonrisas condescendientes que arranc\u00f3 del resto del comedor.<\/p>\n<p>Mar\u00eda camin\u00f3 tras \u00e9l con las piernas temblorosas y el sexo rugiendo de hambre.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 significa? \u2014dijo una vez se hubieron sentado.<\/p>\n<p>\u2014No tiene ninguna importancia. Solo expresaba mi admiraci\u00f3n por lo bella que est\u00e1s esta noche \u2014respondi\u00f3 \u00e9l, sin mirarla a los ojos, ocupado en extender la servilleta de algod\u00f3n egipcio sobre su regazo.<\/p>\n<p>Ella no insisti\u00f3.<\/p>\n<p>Por supuesto, Dragomir ya hab\u00eda pedido la comida. Las ostras estaban soberbias y Mar\u00eda disfrut\u00f3 con las manos de aquellos golpes de mar en su boca, sigui\u00f3 despu\u00e9s un pescado con hierbas cuyo nombre se le hizo ininteligible, pero comi\u00f3 poco. Juguete\u00f3 despu\u00e9s con la copa de frutos rojos, incapaz de seguir la conversaci\u00f3n por m\u00e1s tiempo. Necesitaba quitarse las bolas. Y necesitaba un buen polvo. Ya.<\/p>\n<p>Dragomir advirti\u00f3 su desaz\u00f3n, porque dej\u00f3 la servilleta a un lado sobre la mesa, apoy\u00f3 los codos en ella y cruz\u00f3 los dedos frente a su boca.<\/p>\n<p>\u2014Mar\u00eda, nuestro tiempo juntos en Dubrovnik llega a su fin \u2014dijo de manera frontal. Ella se envar\u00f3 en la silla. Lo sab\u00eda tan bien como \u00e9l, pero no hab\u00edan hablado de ello de manera directa en ning\u00fan momento. Inspir\u00f3 lentamente para controlar su respiraci\u00f3n\u2014. Han sido unas semanas maravillosas, y t\u00fa\u2026 \u2014Se detuvo, indeciso. Mar\u00eda esper\u00f3, intrigada por sus titubeos. No eran propios de \u00e9l\u2014. T\u00fa, sin duda, eres una mujer extraordinaria.<\/p>\n<p>Sonri\u00f3, halagada. Dragomir era muy parco en elogios, tanto en el quir\u00f3fano como en el laboratorio\u2026 como en la cama.<\/p>\n<p>\u2014Me gustar\u00eda plantearte un \u00faltimo reto \u2014prosigui\u00f3, recuperada ya la seguridad que lo caracterizaba\u2014. Algo que s\u00e9 que no te gustar\u00e1 cuando te lo cuente, pero si conf\u00edas en m\u00ed, te prometo que ser\u00e1 sublime.<\/p>\n<p>Mar\u00eda apret\u00f3 los labios.<\/p>\n<p>\u2014Te escucho.<\/p>\n<p>\u2014El Vatra tiene una zona reservada. Es accesible a unos pocos privilegiados. En ella, se desarrollan las m\u00e1s diversas actividades \u2014comenz\u00f3 Dragomir con precauci\u00f3n, bajando el tono de voz\u2014. Esta noche, por ejemplo, hay una fiesta especial.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 clase de fiesta?<\/p>\n<p>\u2014Una fiesta donde no hay l\u00edmites. Puedes ir desnudo o vestido. Puedes tan solo tomar una copa o participar en una org\u00eda. Puedes observar y ser observado o puedes ser protagonista.<\/p>\n<p>\u2014Protagonista, \u00bfde qu\u00e9?<\/p>\n<p>\u2014Ya lo ver\u00e1s.<\/p>\n<p>\u2014Drago, \u00bfqu\u00e9 quieres de m\u00ed exactamente? \u2014Mar\u00eda hablaba en serio, necesitaba m\u00e1s informaci\u00f3n o acabar\u00eda por levantarse de la mesa y marcharse.<\/p>\n<p>\u2014Quiero que te despojes de ese vestido maravilloso y me acompa\u00f1es a la fiesta. Que te exhibas frente a todos y juegues conmigo al placer. Que estudies lo que otras parejas practican y, si quieres, prestarte a sus juegos. Quiero que pruebes el sexo sin la seguridad que da la intimidad. Quiero que te liberes \u2014sentenci\u00f3 Dragomir.<\/p>\n<p>La intensidad de su discurso la dej\u00f3 clavada en el sitio. En su mente, el morbo por lo prohibido y los convencionalismos de su educaci\u00f3n pugnaban en un equilibrio perfecto. \u00c9l esperaba, paciente.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTengo alternativa?<\/p>\n<p>Drago asinti\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Terminaremos de cenar, tomaremos una copa juntos y brindaremos por tu feliz retorno a Espa\u00f1a. No tienes que hacer nada que no quieras hacer.<\/p>\n<p>Para reafirmar su respuesta, empez\u00f3 a comer las frambuesas y ar\u00e1ndanos de la copa con los dedos y una sonrisa amable en su rostro.<\/p>\n<p>Ella no toc\u00f3 el postre. Tard\u00f3 varios minutos en decidirse. As\u00ed como no era amiga de tacones, vestidos sofisticados ni lencer\u00eda cara, tampoco lo era de compartir su intimidad. Jam\u00e1s hab\u00eda experimentado nada que no estuviera encerrado en lo m\u00e1s estricto de una pareja normativa. Y, sin embargo, la proposici\u00f3n de Drago la seduc\u00eda, la intrigaba, la desafiaba a ir m\u00e1s all\u00e1. Dragomir casi hab\u00eda terminado con los frutos rojos y se levant\u00f3 de la silla.<\/p>\n<p>\u2014Vamos. Y r\u00e1pido. No quiero pensarlo m\u00e1s o me echar\u00e9 atr\u00e1s.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEst\u00e1s segura? \u2014insisti\u00f3 Dragomir.<\/p>\n<p>\u2014Vamos ya.<\/p>\n<p>Dragomir hizo una se\u00f1al al camarero que los atend\u00eda, que asinti\u00f3 y los condujo a una puerta disimulada tras la barra del bar. Camin\u00f3 con ellos un pasillo en el que, cada pocos metros, hab\u00eda una antorcha que iluminaba su recorrido con fuego. Fuego real.<\/p>\n<p>El mozo los dej\u00f3 frente a una puerta negra de cuero. Mar\u00eda desliz\u00f3 los dedos sobre el tapizado decadente de capiton\u00e9. Dragomir la retuvo del brazo cuando iba a entrar, decidida a entregarse a su suerte.<\/p>\n<p>\u2014Un momento, Mar\u00eda. Qu\u00edtate el vestido y dame tu bolso.<\/p>\n<p>Ella no dud\u00f3. Si analizaba, se echar\u00eda atr\u00e1s. Ten\u00eda que dejarse llevar.<\/p>\n<p>Dragomir abri\u00f3 la cremallera y la seda negra cay\u00f3 al suelo. Dragomir se arrodill\u00f3 para recogerlo y desliz\u00f3 su mano por las medias hasta el encuentro de sus muslos.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1s empapada \u2014murmur\u00f3, complacido.<\/p>\n<p>\u2014Estoy un poco inc\u00f3moda \u2014corrigi\u00f3 Mar\u00eda, sorprendida por lo acongojada que sonaba su voz.<\/p>\n<p>Sus dedos apartaron a un lado la tela de la entrepierna de las bragas y busc\u00f3 el hilo de las bolas. Con delicadeza las extrajo. Mar\u00eda reprimi\u00f3 una exclamaci\u00f3n de sorpresa cuando se las meti\u00f3 en la boca y las sabore\u00f3. Las sec\u00f3 en un pa\u00f1uelo de tela que obtuvo del bolsillo de su esmoquin, y las meti\u00f3 dentro de su bolso.<\/p>\n<p>\u2014Eres un pervertido \u2014dijo ella, riendo para disipar la tensi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Eso a\u00fan no lo sabes \u2014replic\u00f3 \u00e9l, con una sonrisa que era una invitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Entraron del brazo. Una m\u00fasica envolvente y sensual, que mezclaba jazz con sonidos electr\u00f3nicos, los acompa\u00f1\u00f3 al centro del sal\u00f3n. El aroma punzante del sexo se mezclaba con el de unos inciensos repartidos estrat\u00e9gicamente por la estancia. Puertas cerradas y entreabiertas, tambi\u00e9n vestidas de capiton\u00e9, invitaban a descubrir secretos. Sof\u00e1s y butacas acog\u00edan en sus asientos a parejas tr\u00edos o grupos, repartidos en torno a una larga mesa central.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9 los hombres est\u00e1n vestidos y las mujeres desnudas o en lencer\u00eda?<\/p>\n<p>\u2014No es as\u00ed en todos los casos. Mira all\u00ed \u2014dijo Dragomir, y se\u00f1al\u00f3 con disimulo a una mujer, ataviada en l\u00e1tex, recibiendo vino en una copa que serv\u00eda un hombre desnudo por completo si no fuera por un llamativo collar\u2014. Aunque es cierto que, en este caso, el n\u00famero de dominantes masculinos es mayor. Vamos a pasear un poco.<\/p>\n<p>Mar\u00eda se olvid\u00f3 de que estaba semidesnuda. Nadie les prestaba atenci\u00f3n. Las parejas conversaban con tranquilidad, beb\u00edan y re\u00edan o se entregaban al frenes\u00ed en cada rinc\u00f3n. Dos mujeres se besaban con suavidad en los labios al tiempo que sus dedos replicaban exactamente los movimientos de la otra sobre los pezones en una caricia sensual y Mar\u00eda se detuvo frente a ellas. Una de las mujeres la mir\u00f3, invitadora, y lanz\u00f3 una pregunta al aire que no entendi\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQuieres unirte a ellas? \u2014tradujo Dragomir en voz baja.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1No!, no \u2014se apresur\u00f3 ella en contestar. \u00bfPor qu\u00e9? \u00bfPor qu\u00e9 hab\u00eda dicho que no, si en sus pechos cre\u00eda sentir los dedos de aquellas dos mujeres como si fuera real? \u00bfSi su sexo palpitaba en placer hasta el punto del dolor?<\/p>\n<p>Sigui\u00f3 caminando junto a Drago, aferrada a su brazo, bebi\u00e9ndose con los ojos todo aquel desenfreno, todo aquel deleite. Se detuvo de nuevo, embelesada, ante dos hombres que, con toda naturalidad, pasaron de brindar con una mujer con estilizadas copas de champ\u00e1n, a despojarla de la lencer\u00eda que llevaba, tumbarla sobre una plataforma mullida y adorarla con sus bocas, sus manos, cuerpos, hasta estrecharla entre ambos y penetrarla. Uno por delante. El otro por detr\u00e1s. Mar\u00eda no pod\u00eda dejar de mirarlos. Anhelaba ser aquella mujer, verse venerada de ese modo, complacida por dos hombres.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTe gustar\u00eda ser ella?<\/p>\n<p>\u2014No, no\u2026\u2014dijo, pero sus negativas eran d\u00e9biles y perd\u00edan convicci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfNo? \u2014presion\u00f3 Dragomir.<\/p>\n<p>Ella se mordi\u00f3 el labio inferior, rojo como la sangre, y baj\u00f3 la mirada, escondiendo los ojos tras las largas pesta\u00f1as cubiertas de r\u00edmel.<\/p>\n<p>\u2014No lo entiendes. Yo nunca he hecho algo as\u00ed. No puedo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY qu\u00e9 tal algo m\u00e1s sencillo?<\/p>\n<p>Mar\u00eda lo mir\u00f3 de nuevo, esperanzada. Dragomir la conducir\u00eda donde ten\u00eda que ir, pero donde jam\u00e1s llegar\u00eda ella sola. Tom\u00f3 su mano extendida y lo sigui\u00f3 a un ch\u00e9ster de terciopelo burdeos, algo apartado de la actividad fren\u00e9tica del sal\u00f3n y se sent\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Dame un segundo. Si alguien viene a tantearte, simplemente di \u00abno\u00bb. No tardar\u00e9.<\/p>\n<p>Mar\u00eda asinti\u00f3 y se acomod\u00f3 sobre el sof\u00e1. Solo tuvo que declinar una oferta educada de compa\u00f1\u00eda, cuando \u00e9l ya hab\u00eda vuelto. Mar\u00eda dio un respingo al ver la maleta de cuero negro en manos de Dragomir.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 quieres decir con algo m\u00e1s sencillo?<\/p>\n<p>\u2014Voy a acariciarte. A venerarte y darte placer aqu\u00ed, en este sof\u00e1. Tu tendr\u00e1s en las manos decidir si quieres ir m\u00e1s all\u00e1 \u2014la tranquiliz\u00f3 \u00e9l, abriendo las cremalleras. Sac\u00f3 un extra\u00f1o instrumento, con la forma de un hacha. Mar\u00eda arrug\u00f3 la nariz, intrigada.<\/p>\n<p>\u2014Nunca hab\u00eda visto algo as\u00ed. \u00bfQu\u00e9 es?<\/p>\n<p>Dragomir lo dej\u00f3 sobre el sof\u00e1, algo apartado.<\/p>\n<p>\u2014Ya lo ver\u00e1s.<\/p>\n<p>Se sent\u00f3 junto a ella y la reclam\u00f3 sobre su regazo. Mar\u00eda se sent\u00f3 en sus piernas, pero estaba tensa, nerviosa, aunque el dolor por la necesidad de sentirlo dentro delataba su excitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Rel\u00e1jate, t\u00f3came. Haz lo que quieras \u2014susurr\u00f3 Drago en su cuello\u2014. Olv\u00eddate del resto, solo importamos t\u00fa y yo. Dame un \u00faltimo recuerdo para coronar estas semanas contigo. No las olvidar\u00e9 jam\u00e1s.<\/p>\n<p>La pasi\u00f3n de sus palabras acab\u00f3 por derribar sus defensas. Descifr\u00f3 la confesi\u00f3n velada en sus ojos<em>, \u00abVolim te, slatka djevojka\u00bb. <\/em>\u00bfPod\u00eda existir entre ellos algo parecido al amor?<\/p>\n<p>Encerr\u00f3 su rostro entre las manos y bes\u00f3 sus ojos oscuros. Mordi\u00f3 el hoyuelo de su ment\u00f3n. Devor\u00f3 sus labios hasta encender su cuerpo en una deflagraci\u00f3n s\u00fabita, que se delataba justo debajo de ella.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQuieres follarme? \u2014pregunt\u00f3 entre besos pausados, acariciando su erecci\u00f3n con movimientos circulares de su pelvis.<\/p>\n<p>\u2014Quiero darte placer \u2014dijo \u00e9l.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfNo quieres follar? \u2014provoc\u00f3, y mordi\u00f3 su labio inferior hasta arrancarle un gru\u00f1ido salvaje.<\/p>\n<p>\u2014No tengo inconveniente. D\u00edmelo, y te arrancar\u00e9 toda esa rid\u00edcula lencer\u00eda delante de todos. \u00bfQuieres eso? \u2014dijo en un tono amenazador.<\/p>\n<p>Mar\u00eda trag\u00f3 saliva. Por supuesto que quer\u00eda eso. Pero de nuevo dijo que no. Cerr\u00f3 los ojos, enojada consigo misma por su cobard\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014No te preocupes, dulce ni\u00f1a. Tendr\u00e1s tu placer.<\/p>\n<p>Sostuvo \u00abel hacha\u00bb frente a sus ojos y Mar\u00eda la estudi\u00f3 con curiosidad. En lugar de una hoja afilada, ten\u00eda una paleta redondeada y aplanada de silicona negra y satinada. En la mitad del mango que sosten\u00eda Dragomir, un resalte ribeteado en plata llam\u00f3 su atenci\u00f3n. Y de pronto, el sonido de un zumbido vibrante le dio la clave de lo que sosten\u00eda entre las manos.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 vas a hacer con eso? \u2014dijo con un destellos de temor, pese a la excitaci\u00f3n que sent\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014Ya lo ver\u00e1s.<\/p>\n<p>Primero desliz\u00f3 las copas bajo los pechos. Sus pezones saltaron con insolencia fuera de ellas, y Mar\u00eda reprimi\u00f3 el impulso de cubrirse con las manos. Dragomir lo advirti\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Alza los brazos y pon las manos sobre el respaldo.<\/p>\n<p>Mar\u00eda obedeci\u00f3. Era m\u00e1s f\u00e1cil si se ce\u00f1\u00eda a sus instrucciones. Una pareja se acerc\u00f3 discretamente a ver lo que estaban haciendo y, por un segundo, centr\u00f3 su atenci\u00f3n en ella. Dragomir la llam\u00f3 al orden de nuevo.<\/p>\n<p>\u2014Cierra los ojos. La palabra de seguridad es \u00abBanje\u00bb. Dila si quieres que me detenga, si algo no te gusta o no va bien. \u00bfEntendido?<\/p>\n<p>Tard\u00f3 unos segundos en contestar.<\/p>\n<p>\u2014Entendido.<\/p>\n<p>Jade\u00f3 al notar la vibraci\u00f3n sobre un pez\u00f3n. Dragomir tante\u00f3 en uno y otro, controlando la presi\u00f3n y el zumbido. Un cosquilleo delicioso y r\u00edtmico descend\u00eda en oleadas hacia su sexo, anudado en placer y calor.<\/p>\n<p>Detuvo la respiraci\u00f3n al notar c\u00f3mo la vibraci\u00f3n recorr\u00eda su abdomen, se deten\u00eda en su ombligo y segu\u00eda hasta el encuentro de sus muslos.<\/p>\n<p>\u2014Abre las piernas, Mar\u00eda.<\/p>\n<p>Se centr\u00f3 en el timbre sonoro de su voz, y obedeci\u00f3. Una corriente de aire fresco confort\u00f3 el interior de sus muslos, pero fue sustituida en el acto por una presi\u00f3n vibrante que la hizo gemir.<\/p>\n<p>Abri\u00f3 los ojos con dificultad. Dragomir sosten\u00eda el mango del hacha y la apretaba contra su sexo con movimientos acompasados. Al movimiento cadencioso se un\u00eda la vibraci\u00f3n insistente. Gimi\u00f3 con intensidad creciente, su boca se aneg\u00f3 en saliva, su vagina y su ano palpitaban sin control. De pronto, su cl\u00edtoris pareci\u00f3 quebrarse en mil pedazos y con un sollozo desgarrado, se corri\u00f3. Otra vez. Una vez m\u00e1s. Dragomir no ten\u00eda piedad y apart\u00f3 el hacha con un manotazo desfalleciente.<\/p>\n<p>\u2014Banje, Banje, \u00a1Banje! \u2014acert\u00f3 a murmurar entre jadeos. Dragomir la abraz\u00f3 con fuerza, cobij\u00e1ndola sobre su regazo. Mar\u00eda se aferr\u00f3 a \u00e9l con desesperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Estuvieron as\u00ed largo rato, hasta que Mar\u00eda recuper\u00f3 el resuello y su coraz\u00f3n comenz\u00f3 a latir a un ritmo normal.<\/p>\n<p>\u2014Parece que tienes en un pu\u00f1o a tu p\u00fablico \u2014susurr\u00f3 Dragomir en su cuello.<\/p>\n<p>Mar\u00eda despert\u00f3 de su letargo y alz\u00f3 el rostro escondido en el pecho de Drago. Una peque\u00f1a multitud se hab\u00eda congregado en torno a su sof\u00e1. Ver las miradas de admiraci\u00f3n, de deseo y alguna que otra de envidia la hizo crecerse. Se enderez\u00f3 en el regazo de Dragomir y sonri\u00f3 a todos. Primero con cierta timidez, y luego, al darse cuenta de lo que hab\u00eda hecho, con descaro.<\/p>\n<p>De pronto, como si hubiesen recibido una\u00a0 orden secreta, comenzaron a dispersarse, y se sentaron de manera ordenada en la larga mesa central. Mar\u00eda mir\u00f3 a Dragomir, interrogante.<\/p>\n<p>\u2014Quieren rendirte un homenaje. \u00bfQuieres recibirlo?<\/p>\n<p>Mar\u00eda no dud\u00f3 esta vez.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed. \u00bfQu\u00e9 tengo que hacer?<\/p>\n<p>\u2014Yo te ayudar\u00e9 a subir a la mesa. Debes desfilar hasta el final y recibir cumplidos\u2026y caricias.<\/p>\n<p>\u2014De acuerdo \u2014dijo Mar\u00eda. Se puso de pie y, para sorpresa de Dragomir, se despoj\u00f3 de los zapatos, de las medias y la lencer\u00eda\u2014. Estoy lista \u2014a\u00f1adi\u00f3, correspondiendo a la sonrisa admirada de Drago.<\/p>\n<p>\u2014Un momento \u2014dijo \u00e9l. Sac\u00f3 algo de la maleta y lo escondi\u00f3 en su mano\u2014. Me gustar\u00eda vestirte solo con una cosa. \u2014Le mostr\u00f3 un plug anal, de un tama\u00f1o considerable, coronado por la borla de plata que tan bien conoc\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014Muy bien \u2014acept\u00f3 Mar\u00eda. Se dio la vuelta y flexion\u00f3 una rodilla sobre el sof\u00e1 para darle acceso. Cerr\u00f3 los ojos cuando primero los dedos y luego el juguete anal, se sumergieron en su sexo para empaparse en su esencia\u2014. Pero no quiero que me ayudes a subir. Quiero que me esperes en la cabecera de la mesa, al final.<\/p>\n<p>Drago asinti\u00f3 y desliz\u00f3 el plug en su ano tenso y viol\u00e1ceo. Mar\u00eda jade\u00f3 de nuevo, deseando mucho m\u00e1s. Pero aquello pod\u00eda esperar.<\/p>\n<p>Todos aguardaban sentados, sumidos en una extra\u00f1a quietud. Sin ayuda, se encaram\u00f3 sobre la mesa, pero no se puso de pie. A gatas, con los movimientos sinuosos de una pantera, avanz\u00f3 con los ojos fijos en Dragomir. Percibi\u00f3 las caricias de las miradas, de las palabras suaves, de las yemas de dedos desconocidos deslizarse sobre su piel. Su rostro enmarcado por la melena salvaje y desordenada, la desnudez de su cuerpo, el roce del juguete anal mientras gateaba, todo ello era liberaci\u00f3n. Lleg\u00f3 hasta Dragomir. Consciente de la visi\u00f3n que se tendr\u00eda desde atr\u00e1s, abri\u00f3 las rodillas, alz\u00f3 el trasero, y llev\u00f3 la frente hasta la mesa en muestra de sumisi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Estoy aqu\u00ed, Amo \u2014susurr\u00f3, ignorando el murmullo que la visi\u00f3n de su culo adornado levant\u00f3 entre los asistentes\u2014. Y soy tuya porque soy libre.<\/p>\n<p>Dragomir sonri\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Has completado con honores la \u00faltima lecci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*****<\/p>\n<p>En el control de equipajes, tuvo que quitarse el collar de cuero y acero que la adornaba y que llevaba con discreci\u00f3n, pero con orgullo. Ya en el avi\u00f3n, volvi\u00f3 a coloc\u00e1rselo. Ignor\u00f3 la mirada extra\u00f1ada de la mujer, algo mayor que ella, a su lado. Sac\u00f3 la Moleskine que Dragomir le hab\u00eda dado al despedirse.<\/p>\n<p>\u00ab\u2014Nos esperan muchos cambios, <em>slatka djevojka. <\/em>Entre ellos, algunos est\u00e1n recogidos aqu\u00ed\u00bb.<\/p>\n<p>Tan met\u00f3dico, tan disciplinado, tan pasional y ardiente. Mar\u00eda sonri\u00f3 con el recuerdo de aquellas semanas. Toc\u00f3 la anilla de acero de su cuello y pens\u00f3 si, al pasar la enorme maleta que llevaba de vuelta a Espa\u00f1a, ser\u00eda escogida para un registro. Sonri\u00f3 al imaginar qu\u00e9 pensar\u00edan los agentes al ver las esposas, el l\u00e1tigo, las fustas y los vibradores, y dej\u00f3 escapar una risita divertida. No sab\u00eda cu\u00e1ndo iban a volver a verse, pero no le faltar\u00eda entretenimiento<\/p>\n<p>El avi\u00f3n iba a despegar y se ci\u00f1\u00f3 el cintur\u00f3n de seguridad. Un sopor la invadi\u00f3 al cubrir sus ojos con el antifaz, empujando hasta ella nuevos recuerdos.<\/p>\n<p>Se durmi\u00f3 con una sonrisa en los labios y un solo pensamiento en su mente: \u00abDragomir\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a class=\"twitter-share-button\" href=\"https:\/\/twitter.com\/share?ref_src=twsrc%5Etfw\" data-show-count=\"false\">Comp\u00e1rteme con un Re-Tweet<\/a><script async src=\"https:\/\/platform.twitter.com\/widgets.js\" charset=\"utf-8\"><\/script><\/p>\n<p>Todos los juguetes que se mencionan en estos relatos corresponden a la <a href=\"https:\/\/lelo.com\/es\/blog\/kit-de-juguetes-bdsm-coleccion-aniversario\/\"><strong>Colecci\u00f3n Aniversario de LELO<\/strong><\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Todo lo bueno termina, pero no todo lo bueno termina con tanta exquisitez como esta incre\u00edble serie de relatos BDSM de Mimmi Kass. Disfruta leyendo\u2026 Si te los perdiste, puedes comenzar esta historia er\u00f3tica desde los relatos previos: El Castillo. Parte 1: Puente levadizo El Castillo. Parte 2: Barbacana El Castillo. Parte 3: La Capilla El Castillo. 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