{"id":15561,"date":"2020-03-13T06:20:03","date_gmt":"2020-03-13T06:20:03","guid":{"rendered":"https:\/\/dev.lelo.com\/es\/blog\/?p=15561"},"modified":"2026-02-15T07:10:03","modified_gmt":"2026-02-15T06:10:03","slug":"relatos-eroticos-la-puerta-de-tannhauser","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/relatos-eroticos-la-puerta-de-tannhauser\/","title":{"rendered":"La Puerta de Tannh\u00e4user (Parte 1) \u2013 Relatos er\u00f3ticos"},"content":{"rendered":"<p>Entregada por un colaborador an\u00f3nimo, este cuento er\u00f3tico ambientado en la posguerra es la historia de Tannh\u00e4user, un joven alem\u00e1n que es iniciado en una peculiar sumisi\u00f3n y expuesto en sendas org\u00edas tras haber abandonado su hogar.<\/p>\n<p><em>Sigue leyendo\u2026<\/em><\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-15562 size-full\" title=\"La Puerta de Tannh\u00e4user (parte 1) \u2013 Relatos er\u00f3ticos\" src=\"https:\/\/lelo.com\/es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/La-Puerta-de-Tannh\u00e4user.jpg\" alt=\"Relatos er\u00f3ticos\" width=\"660\" height=\"330\" srcset=\"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/La-Puerta-de-Tannh\u00e4user.jpg 660w, https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/La-Puerta-de-Tannh\u00e4user-300x150.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 660px) 100vw, 660px\" \/><\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>La Puerta de Tannh\u00e4user (parte 1)<\/strong><\/h4>\n<p>\u2013Es un secreto \u2013 le dijo entre un suspiro, casi gemido, y gir\u00f3 levemente la cabeza para intentar verlo.<\/p>\n<p>Solo pod\u00eda discernir un poco de su muslo izquierdo. Cerr\u00f3 los ojos y dej\u00f3 caer con suavidad el cuello, que resist\u00eda con peque\u00f1os tremores.<\/p>\n<p>\u2013Es un secreto \u2013repiti\u00f3, y volvi\u00f3 a intentarlo, pero esta vez gir\u00f3 el cuello con los ojos cerrados.<\/p>\n<p>Tannh\u00e4user hund\u00eda la cabeza entre sus gl\u00fateos. La lengua recorr\u00eda al bies su vulva. En ocasiones, la adher\u00eda como un camale\u00f3n y presionaba su sexo para abrir los labios. Eva se lamentaba para pedirle movimiento. Ahora, giraba y estiraba la lengua para alcanzar su cl\u00edtoris, movi\u00e9ndola como las alas de un colibr\u00ed. La nariz, untada en su flujo, a veces, se entreveraba en la puerta de su vagina.<\/p>\n<p>\u2013Te veo \u2013susurr\u00f3 Eva, con los ojos cerrados, al comp\u00e1s de un gemido agudo y seco.<\/p>\n<p>Sus rodillas, alineadas con los codos, su espalda arqueada que dejaba caer el vientre como si su ombligo fuera un p\u00e9ndulo est\u00e1tico, una manilla de una br\u00fajula que se\u00f1ala el punto de descanso al que no se quiere llegar. Su postura ped\u00eda ladrar&#8230; Y ladr\u00f3 con sensualidad, mientras se deshac\u00eda en un orgasmo l\u00edquido.<\/p>\n<p>Tannh\u00e4user segu\u00eda abriendo sus muslos desde atr\u00e1s y absorb\u00eda todo el flujo que se derramaba, casi haciendo vac\u00edo contra los labios, ahora relajados, en la entrada de la vagina.<\/p>\n<p>\u2013Esa es tu puerta, Tannh\u00e4user. Debes seguir tu camino \u2013le dijo Eva, exhausta.<\/p>\n<p>Durante 100 d\u00edas, Tannh\u00e4user hab\u00eda descansado placenteramente en una peque\u00f1a habitaci\u00f3n de la mansi\u00f3n de la familia de Eva, a las afueras de Eisenach, en el que hoy es el peque\u00f1o estado libre alem\u00e1n de Turingia. Se le prove\u00eda comida, pero no le dejaban salir hasta la ca\u00edda del sol. A lo largo de 100 noches, hab\u00eda lamido el sexo de Eva durante horas, desde atr\u00e1s, en posici\u00f3n de perrito, delante de su otra familia; un grupo de amigos, la mayor\u00eda, conocidos por tener rango dentro del ej\u00e9rcito sovi\u00e9tico.<\/p>\n<p>Cada noche, todos se agrupaban en el sal\u00f3n, desnudos, con los uniformes, gorras y botas tiradas por el suelo, en cualquier parte del caser\u00f3n. Unos observaban, otros lam\u00edan con devoci\u00f3n el sexo de sus esposas, otras mamaban febrilmente las vergas de sus maridos. Los hab\u00eda que solo beb\u00edan vodka entre largas caladas a esos cigarrillos rusos a los que el sabor de un Ducados ser\u00eda miel en la garganta; las hab\u00eda que se derramaban media botella de vodka por sus cuerpos desnudos para sentirse bebidas por otros hombres y mujeres\u2026 Sentir para sentirse vivos. Tannh\u00e4user, siempre con los ojos vendados durante las ceremonias, hab\u00eda agudizado el o\u00eddo hasta tal punto, que pod\u00eda sincronizar los gemidos de Eva con cualquiera de las asistentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Nacido en Haguenau, un pueblo de la Alsacia, en el a\u00f1o 1935, se traslad\u00f3 con su familia a Hannover cuando ten\u00eda 11 a\u00f1os de edad. Uno de los primeros recuerdos que llevar\u00e1 siempre consigo ser\u00e1 la devastaci\u00f3n asociada a la alegr\u00eda de su padre. La ciudad de Hannover parec\u00eda un queso emmental tras los bombardeos de la II Guerra Mundial. La sonrisa de su padre, capataz de obra, se alarg\u00f3 durante los 11 a\u00f1os posteriores, en los que se convirti\u00f3 en uno de los hombres m\u00e1s adinerados de la Baja Sajonia.<\/p>\n<p>Tannh\u00e4user estudi\u00f3 en los mejores colegios protestantes de posguerra, donde jam\u00e1s tuvo la oportunidad de conocer a chica alguna. Todo lo que sab\u00eda de las mujeres era lo que hab\u00eda aprendido de los sacerdotes luteranos\u2026<\/p>\n<p>En el d\u00eda de su vig\u00e9simo cumplea\u00f1os, su padre le pidi\u00f3 que se vistiera con su mejor traje.<\/p>\n<p>\u2013Hoy descubrir\u00e1s por qu\u00e9 la fe lo es todo \u2013le dijo.<\/p>\n<p>Salieron de casa, tras despedirse de su madre, que le dio un beso en la frente. Un beso en la frente. Nunca lo hab\u00eda hecho. Ella no era cari\u00f1osa. De vez en cuando, le hab\u00eda dado un sutil \u00f3sculo en la mejilla, pero la se\u00f1a normal de ternura se reduc\u00eda a frotar su cabeza con suavidad. Lo m\u00e1s normal, hasta los 15 a\u00f1os, hab\u00edan sido sendos bofetones y castigos severos y humillantes. Como aquel en que le hizo comerse su propio v\u00f3mito\u2026<\/p>\n<p>Se pregunt\u00f3 por un rato por qu\u00e9 su madre le hab\u00eda dado aquel beso, pero enseguida la frase \u00abHoy descubrir\u00e1s por qu\u00e9 la fe lo es todo\u00bb ocup\u00f3 sus pensamientos.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfA d\u00f3nde vamos, padre? \u2013pregunt\u00f3, con cierto desasosiego.<\/p>\n<p>\u2013Vamos a casa de Adagny.<\/p>\n<p>La inquietud de Tannh\u00e4user se acrecentaba. \u00bfPor qu\u00e9 iban a casa del pastor que le hab\u00eda bautizado? \u00bfLe esperaba alg\u00fan tipo de castigo o reprimenda? \u00c9l no hab\u00eda hecho nada malo\u2026<\/p>\n<p>Hacia 1955, la nueva Rep\u00fablica Federal de Alemania ya daba se\u00f1ales de un s\u00f3lido desarrollo econ\u00f3mico. Pero la posguerra hab\u00eda sido muy dura y muchas mujeres, muchas de ellas viudas, se hab\u00edan quedado con el \u00fanico recurso econ\u00f3mico de la prostituci\u00f3n. Una prostituci\u00f3n conocida entre vecinos, pero silente, escondida tras los muros de casas que, bien se parec\u00edan a las del resto, bien pod\u00edan haber tenido una gigante letra escarlata en sus fachadas. Y una de esas casas era pr\u00e1cticamente contigua a la del pastor Adagny\u2026<\/p>\n<p>Padre e hijo llegaron a casa del pastor, que les esperaba con cierto nerviosismo en la entrada. Al verlos, se apresur\u00f3 a cortarles el camino con un saludo fingidamente normal.<\/p>\n<p>\u2013Buenos d\u00edas, queridos parroquianos \u2013espet\u00f3 el pastor, en su infinito tono sermocional y acompa\u00f1\u00f3 su brazo apuntando en direcci\u00f3n a la casa de al lado\u2013. Nuestra estimada anfitriona nos espera.<\/p>\n<p>No anduvo tres pasos cuando se par\u00f3 y advirti\u00f3 a Tannh\u00e4user:<\/p>\n<p>\u2013No pongas tu fe en quienes te ensalzan, sino cree a los que te humillan.<\/p>\n<p>Su padre sonri\u00f3 levemente y, luego de deslizar la palma de la mano sobre la espalda de su hijo, les dijo que continuaran. No parec\u00eda el momento para un serm\u00f3n, si bien el resto del d\u00eda ser\u00eda toda una ense\u00f1anza trascendental.<\/p>\n<p>Llamaron a la puerta con una precisa y discreta serie de aldabonazos: tac, tac\u2026 tac, tac, tac&#8230; Tac. Casi de inmediato al \u00faltimo golpe, se oy\u00f3 movimiento dentro de la casa. Unos pasos sobre pelda\u00f1os de madera vieja incrementaban la sensaci\u00f3n de que ser\u00eda un hombre aguerrido quien abrir\u00eda esa puerta.<\/p>\n<p>En efecto, ya entornada, se distingu\u00eda la faz de un hombre de m\u00e1s de dos metros de altura. El cual, al ver al pastor Adagny, <em>ipso facto,<\/em> abri\u00f3 de par en par.<\/p>\n<p>\u2013Por fa\u2026vor, pasen, se\u00f1\u2026 orres \u2013dijo, con evidente falta de locuacidad pero con total bonanza aquel gigante.<\/p>\n<p>\u2013Ay, Klaus, qu\u00e9 buen servicio prestas \u2013dijo el cura, entrando por el portal como si fuera su propia casa\u2013. \u00bfQu\u00e9 ser\u00eda de la se\u00f1orita Adalgisa sin ti?<\/p>\n<p>\u2013La se-\u00f1o-ra les esp\u2026era arr\u2026 \u2013intent\u00f3 indicar Klaus a duras penas. Ten\u00eda un evidente problema en el habla, cuanto menos.<\/p>\n<p>\u2013No te preocupes Klaus, sabemos que est\u00e1 arriba \u2013sentenci\u00f3 Adagny, mientras agarraba de un brazo al chico para lanzarlo hacia las escaleras.<\/p>\n<p>Un v\u00e9rtigo repentino se apoder\u00f3 de Tannh\u00e4user. Pens\u00f3 r\u00e1pidamente c\u00f3mo excusarse para salir de all\u00ed, pero el padre se apresur\u00f3 a subirlas primero, de modo que el joven quedase escoltado por el pastor. Ten\u00eda que subir esas escaleras, no hab\u00eda escapatoria.<\/p>\n<p>Ya arriba, un pasillo l\u00fagubre se alargaba hacia una puerta entornada de la que sal\u00eda un destello de luz roja oscura. El rojo esconde los defectos, dicen. A mitad de camino, la luz roja se abalanz\u00f3 en su camino. El chico alz\u00f3 la cabeza, pero la espalda y los brazos alzados del padre saludando a la anfitriona bloqueaban su visi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2013Querida Adalgisa, \u00bfc\u00f3mo se encuentra hoy? \u2013pregunt\u00f3 el padre, al tiempo que la abrazaba desde la distancia, sin fingir siquiera el intento de un beso.<\/p>\n<p>\u2013Muy bien, Se\u00f1or M., les esperaba preparada desde hac\u00eda rato, tal y como nuestro estimado pastor me pidi\u00f3. Esta vez, \u00bfvan a ser ustedes so\u2026? \u2013de repente, la mujer se qued\u00f3 congelada. El padre ya la hab\u00eda rodeado para entrar a la habitaci\u00f3n y Tannh\u00e4user se encontraba frente a ella.<\/p>\n<p>\u2013Buenos d\u00edas, se\u00f1ora \u2013dijo Tannh\u00e4user, entrecortado por su habitual timidez\u2013. Soy el hijo del Se\u00f1or M. \u2013aclar\u00f3 y ofreci\u00f3 un educado apret\u00f3n de manos.<\/p>\n<p>Adalgisa, una aguerrida germana en sus 40, rubia, con pechos voluptuosos que amenazaban hacer explotar la blusa b\u00e1vara que vest\u00eda, solt\u00f3 una profunda carcajada. Cogi\u00f3 su mano y la llev\u00f3 bajo su falda directamente al calor de una vulva que no vest\u00eda ropa interior.<\/p>\n<p>\u2013\u00a1Si bien el pecado en la carne ni est\u00e1 borrado ni ha perecido, Dios no quiere imput\u00e1rnoslo ni tenerlo en cuenta! \u2013grit\u00f3 el pastor al entrar a la habitaci\u00f3n, dando un portazo.<\/p>\n<p>El sonido de la puerta era una despedida. Tannh\u00e4user lo presinti\u00f3. Ya nunca m\u00e1s sentir\u00eda el menor atisbo de inocencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">(Continuar\u00e1).<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a class=\"twitter-share-button\" lang=\"es\" href=\"https:\/\/twitter.com\/intent\/tweet?url=https%3A%2F%2Fwww.lelo.com%2Fes%2Fblog&amp;original_referer=https%3A%2F%2Fwww.lelo.com%2Fes%2Fblog\">Comp\u00e1rteme con un Re-Tweet<\/a><\/p>\n<div class=\"cb-meta cb-article-meta meta\"><img decoding=\"async\" width=\"850\" height=\"425\" src=\"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/Porno-para-hombres-Una-orgia-divina.jpg\" class=\"attachment-codetipi-15zine-360-240 size-codetipi-15zine-360-240 wp-post-image entered lazyloaded wp-post-image\" alt=\"Relatos er\u00f3ticos\" srcset=\"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/Porno-para-hombres-Una-orgia-divina.jpg 850w, https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/Porno-para-hombres-Una-orgia-divina-300x150.jpg 300w, https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/Porno-para-hombres-Una-orgia-divina-768x384.jpg 768w, https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/Porno-para-hombres-Una-orgia-divina-770x385.jpg 770w\" sizes=\"(max-width: 850px) 100vw, 850px\" \/><h2 class=\"title cb-post-title\">Porno para hombres: Una org\u00eda divina<\/h2><a href=\"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/porno-para-hombres-una-orgia-divina\/\" class=\"btn-black mt-0\">CONTINUA A LEGGERE<\/a><\/div>\n<div id=\"mc_embed_signup\">\n<form id=\"mc-embedded-subscribe-form\" class=\"validate\" action=\"\/\/lelo.us3.list-manage.com\/subscribe\/post?u=3f120ef036c74208e60df6267&amp;id=6b448a9bbd\" method=\"post\" name=\"mc-embedded-subscribe-form\" novalidate=\"\" target=\"_blank\">\n<div id=\"mc_embed_signup_scroll\">\n<h2>Recibe nuestra Newsletter<\/h2>\n<p>Y disfruta exclusiva y gratuitamente de:<\/p>\n<p>&#8211; 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Sigue leyendo\u2026 La Puerta de Tannh\u00e4user (parte 1) \u2013Es un secreto \u2013 le dijo entre un suspiro, casi gemido, y gir\u00f3 levemente la cabeza para intentar verlo. Solo pod\u00eda discernir un poco de su muslo izquierdo. 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