{"id":16748,"date":"2021-05-28T08:11:33","date_gmt":"2021-05-28T08:11:33","guid":{"rendered":"https:\/\/dev.lelo.com\/es\/blog\/?p=16748"},"modified":"2021-05-28T08:11:33","modified_gmt":"2021-05-28T08:11:33","slug":"relatos-eroticos-vive-le-roi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/relatos-eroticos-vive-le-roi\/","title":{"rendered":"Vive le Roi! \u2013 Relato er\u00f3tico"},"content":{"rendered":"<p>No te pierdas la \u00faltima maravilla de Andrea Acosta, Vive le Roi!, una historia ficcional de un tr\u00edo sexual en la Francia del siglo XVIII.<\/p>\n<p><em>Sigue leyendo\u2026<\/em><\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-16749 size-full\" title=\"Vive le Roi! \u2013 Relato er\u00f3tico\" src=\"https:\/\/lelo.com\/es\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Vive-le-Roi.jpg\" alt=\"Relatos er\u00f3ticos\" width=\"850\" height=\"425\" srcset=\"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Vive-le-Roi.jpg 850w, https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Vive-le-Roi-300x150.jpg 300w, https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Vive-le-Roi-768x384.jpg 768w, https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Vive-le-Roi-660x330.jpg 660w\" sizes=\"(max-width: 850px) 100vw, 850px\" \/><\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>Vive le Roi!<\/strong><\/h4>\n<h6>Maison du Cygne, Rue Tremoulins, Par\u00eds. Verano de 1743<\/h6>\n<p>\u2013Mu\u00e9stramelo \u2013pidi\u00f3 Philippe, alejando la copa de los labios, en cuyo acristalado vientre apenas nadaban dos dedos de tinto. Se relami\u00f3, regode\u00e1ndose con el sabor afrutado que le danzaba en la boca y le estimulaba el seso, a la par que la tintura del brebaje, poco a poco, le sub\u00eda el color de las mejillas y le enrojec\u00eda la punta de la (indudable) nariz francesa. \u2013<em>Petit four<\/em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><em><strong>[1]<\/strong><\/em><\/a>, mu\u00e9stramelo \u2013insisti\u00f3 a modo de ruego, observando a madame de Cremont. El apodo con el que se dirig\u00eda a ella cojeaba, pues no era un bocadito, era exuberante y distinguida, con un rostro tan arm\u00f3nico que a\u00f1os atr\u00e1s hab\u00eda hecho caer rendido a Fran\u00e7ois Boucher. El mismo, empleando sus aclamadas artes pict\u00f3ricas, la hab\u00eda inmortalizado en el lienzo, captur\u00e1ndole la esencia.<\/p>\n<p>Claudine (ese era el nombre de madame de Cremont) ya no era tan joven ni tan suculenta como tiempo ha. Por supuesto, conservaba muchos de sus encantos, y otros\u2026, otros hab\u00edan madurado, aunque los tiempos en los que la juventud lozana le manten\u00eda las curvas prietas, el cutis centelleante y un rojo encendido en la melena iban quedando atr\u00e1s. Pesta\u00f1e\u00f3, volvi\u00f3 la testa y retir\u00f3 la mirada de la ventana para centrarla en el duque de Ladur\u00e9e. Ah\u00ed estaba \u00e9l, sentado en el canap\u00e9 de remaches dorados y tapiz aterciopelado.<\/p>\n<p>\u2013Si insistes\u2026 \u2013musit\u00f3, deshaciendo el gran lazo que le amarraba el bat\u00edn malva a la altura del estern\u00f3n. La prenda se separ\u00f3, primero revelando la rotundidad hinchada de los senos de areolas difusas y pezones aguzados. A continuaci\u00f3n, expuso la tripa, todav\u00eda algo convexa, al un\u00edsono con los torneados muslos y, entre estos, el pubis lampi\u00f1o y suave, sin un solo vello que lo salpicara.<\/p>\n<p>Philippe se adelant\u00f3 un tanto en el asiento para ver de m\u00e1s de cerca la femenina figura descubri\u00e9ndose. A decir verdad, su inter\u00e9s por las mujeres en cuanto a lo concerniente a la sexualidad siempre hab\u00eda sido nulo, aunque a Dios pon\u00eda por testigo de que apreciaba Su obra respecto a belleza, sensibilidad, elegancia. Pero nada comparado con lo que le provocaban las carnes masculinas. Todo y as\u00ed, madame pose\u00eda algo que lo encandilaba, lo maravillaba, incluso con los remanentes del \u00faltimo embarazo todav\u00eda visibles.<\/p>\n<p>\u2013\u00a1Han rapado al gatito! \u2013exclam\u00f3, riendo escandaloso. Incr\u00e9dulo, pesta\u00f1e\u00f3 y le examin\u00f3 el pubis, recordando la ocasi\u00f3n en la que se hab\u00eda adornado los extintos rizos tahe\u00f1os con finos hilos de raso, que anud\u00f3 con lacitos. \u2013\u00a1Lo han esquilado como si de una oveja se tratase! \u2013a\u00f1adi\u00f3, divertido. Los azulados iris le brillaron, ridiculizando los botones de la casaca, y su cabellera rucia (envidia de muchas pelucas) se sacudi\u00f3 bajo el emplumado sombrero de ala ancha.<\/p>\n<p>\u2013Pero, querido, te aseguro que sigue ronroneando \u2013aleg\u00f3 Claudine, estirando una sonrisa en la boca de bot\u00f3n. No se cerr\u00f3 el bat\u00edn y, con los pies metidos en las zapatillas de noche coronadas por una borla, avanz\u00f3 hasta tomar asiento a su lado. Recogi\u00f3 en el cobijo de las manos su diestra y le acarici\u00f3 los nudillos. Sombras de sue\u00f1o le pend\u00edan de las pesta\u00f1as, encapot\u00e1ndole los ojos, y los rizos trataban de escabull\u00edrsele de la trenza para danzarle en la espalda. Nadie negar\u00eda que la matutina e inesperada visita de Philippe la hab\u00eda sacado de la cama.<\/p>\n<p>\u2013Te he echado de menos \u2013dijo \u00e9l a bote pronto. El olor de madame, su calor, el estrecho abrazo de sus muslos y el abismo de su boca\u2026 Toda ella le hab\u00eda suscitado una terrible remembranza que se solidificaba en su verga, que sent\u00eda palpitar conforme pujaba contra la molesta tela del pantal\u00f3n. Bajo el ala del sombrero azul como sus ropas, salvo por el blanco del jactancioso pa\u00f1uelo alrededor del cuello y los pu\u00f1os de la camisa, la observ\u00f3. Un beso, Claudine reservaba de manera perpetua un beso sobre el lado izquierdo de la boca, y el peque\u00f1o lunar era el reclamo para que Philippe lo obtuviera.<\/p>\n<p>\u2013Y yo a ti \u2013respondi\u00f3 ella. En apenas unos meses, su vida se hab\u00eda torcido al resultar perdedora en una mala partida de sus estimados naipes. La ausencia de Philippe, requerida por su nueva condici\u00f3n conyugal, el (anhelado) retiro de la corte de Versalles, que, a su pesar, finiquitaba todas las intrigas que le agriaban los humores\u2026<\/p>\n<p>Claudine se ampar\u00f3 bajo el sombrero de Philippe, respirando su mismo aliento, y condujo la mano que le ten\u00eda tomada hasta uno de sus orondos senos.<\/p>\n<p>En la mesita, delante del canap\u00e9 y pese a la matutina hora, el servicio hab\u00eda dispuesto un surtido de <em>macarons<\/em>, confites de naranja, merengues y dispares pastas <em>choux<\/em> atiborradas de crema, acompa\u00f1ados con champ\u00e1n (pues todo ser civilizado comprende que la burbujeante bebida no est\u00e1 sujeta a horario). El aroma dulz\u00f3n de todo ello flot\u00f3 en el ambiente del <em>boudoir<\/em>, especi\u00e1ndose debido al vino que s\u00ed se hab\u00eda servido y creaba ondas en el interior de las copas\u2026<\/p>\n<p>Philippe, con delicadeza pero no por ello con menos anhelo, aferr\u00f3 el colmado globo. Consciente de que, si apretaba en demas\u00eda, del sensible pez\u00f3n brotar\u00edan perladas gotas l\u00e1cteas, acarici\u00f3 la piel de melocot\u00f3n, mucho m\u00e1s c\u00e1lida en la circunferencia del seno que en el nacimiento. Fugaz, le cruz\u00f3 por la mente la idea de volcar el vino de la copa sobre el femenino pecho y beberlo amorrado al afilado pez\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00abNo\u00bb, se dijo, posponiendo la idea puesto que iba a besarla; iba a hacerlo cuando, alertado por el distante ruido de unos pasos que se aproximaban al comp\u00e1s de las ondas que bailaban en su copa, refren\u00f3 el beso. Se ech\u00f3 hacia atr\u00e1s, interponiendo espacio entre los dos, y carraspe\u00f3 agitando la cabeza.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfHumor? \u2013interpel\u00f3, y se levant\u00f3 de su asiento. Sosteniendo la copa, se recoloc\u00f3 las ropas prestando atenci\u00f3n a los pu\u00f1os de encaje que le asomaban por las mangas de la casaca.<\/p>\n<p>Claudine apenas palade\u00f3 el aliento que los distanciaba, atranc\u00f3 los p\u00e1rpados y suspir\u00f3, pas\u00e1ndose las yemas de la diestra por el arco de Cupido. Un agudo pinchazo le mordisque\u00f3 el pecho al verse abandonado por la masculina mano.<\/p>\n<p>\u2013Tan agr\u00edo como lo ser\u00eda este buen vino si se picara torn\u00e1ndose puro vinagre \u2013aleg\u00f3 en respuesta, asi\u00e9ndole la copa. Dio un sorbo y, a diferencia de Philippe, no se levant\u00f3, permaneci\u00f3 en el canap\u00e9 un tanto ladeada, con las piernas juntas, los delicados pinreles uno sobre el otro y la bata desanudada.<\/p>\n<p>\u2013Qu\u00e9 alentador\u2026 \u2013murmull\u00f3 Philippe, escuchando el repicar tan cercano que le gritaba en los t\u00edmpanos, la conocida voz que resonaba esputando una retah\u00edla de maldiciones. Su semierecta verga, en lugar de menguar, se endureci\u00f3 un poco m\u00e1s, desafiando los pantalones. Y el coraz\u00f3n, oh, el coraz\u00f3n se le desboc\u00f3 en el pecho y le tamborile\u00f3 en las costillas.<\/p>\n<p>Claudine disimul\u00f3 la sonrisa; Philippe, a pesar de su nubilidad, controlaba muy bien el \u00e1nimo, enmascarando con maestr\u00eda lo que pudiera perjudicarlo y fingiendo lo que ser\u00eda susceptible de beneficiarlo. No obstante, ella lo le\u00eda con habilidad, casi con la misma voracidad que a las letras de Voltaire.<\/p>\n<p>\u2013Pero contigo aqu\u00ed, no me cabe duda de que cambiar\u00e1 a mejor \u2013coment\u00f3, desviando la vista hacia la puerta. \u2013A mucho mejor, me permito puntualizar.<\/p>\n<p>El elaborado pomo de la puerta esper\u00f3 inm\u00f3vil, sin rotar, anunciando la llegada de nadie\u2026<\/p>\n<p>\u2013Valientes sacos de mierda con faldas<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> \u2014conden\u00f3 Fabien, arranc\u00e1ndose la peluca de bucles brunos para lanzarla al suelo. Se sacudi\u00f3 el corto cabello de tonalidad similar y prosigui\u00f3 la marcha a trav\u00e9s del pasadizo. Los tacones de sus zapatos retumbaban como tambores anunciando su llegada.<\/p>\n<p>Estaba harto. En los \u00faltimos meses, y semanalmente, recorr\u00eda la distancia entre Versalles y Par\u00eds, tratando de compaginar su vida pol\u00edtica con la matrimonial, y lo turbaba en especial el empe\u00f1o real de llevar a cabo una \u00abinvasi\u00f3n francesa\u00bb en suelo brit\u00e1nico. La iniciativa de su majestad, encabezada por el deteriorado general Mauricio de Sajonia, partir\u00eda con la encomienda de establecer a <em>Bonnie Prince<\/em>\u00a0Charlie<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> en el trono (por razones no exentas de inter\u00e9s, claro estaba). Y \u00e9l, contrario a respaldar lo que le antojaba una misi\u00f3n absurda (en especial por la inestabilidad del Estuardo y por la propia situaci\u00f3n de Francia, sumergida en la guerra de sucesi\u00f3n Austriaca), se ve\u00eda importunado por los jacobitas (o no)\u00a0del Quince<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>, que acud\u00edan a su casa en busca de apoyo, ya que el rey contaba con su criterio.<\/p>\n<p>\u2013Silencio \u2013dentell\u00f3 al lacayo junto a la puerta del comedor, que fue a anunciarle algo que \u00e9l ignor\u00f3. Cruz\u00f3 la estancia enfilando directo al <em>boudoir<\/em>.<\/p>\n<p>El pomo cedi\u00f3 y chirri\u00f3, forzando la puerta a abrirse\u2026<\/p>\n<p>Fabien, que habr\u00eda preferido arrancarse el bigote a dentelladas (si es que exist\u00eda la forma), resoll\u00f3 queriendo ordenar todo lo que deb\u00eda decirle a Claudine. En primer lugar, era preciso que retornaran a Versalles; al contrario que su esposa, \u00e9l no dispon\u00eda de la suficiente sesera y pericia para desembrollar la compleja madeja tejida por los par\u00e1sitos pol\u00edticos que infestaban las palaciegas paredes. Y en segundo\u2026 Iz\u00f3 la testa y se top\u00f3 con la estampa de Claudine a glorioso pecho descubierto en el canap\u00e9, y a Ladur\u00e9e estirado en toda su larga y atl\u00e9tica figura.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfConspirando? \u2013pregunt\u00f3, cerrando la puerta detr\u00e1s de s\u00ed.<\/p>\n<p>Reminiscencias de seis piernas entrelazadas, camas peque\u00f1as y espejos reflejando cuerpos contorsion\u00e1ndose le titilaron al desperezarse en su subconsciente.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfAntes de almorzar? \u2013objet\u00f3 Claudine con otra pregunta. \u2013Mi amor, \u00bfpor qui\u00e9nes nos has tomado? \u2013chist\u00f3 en un balanceo de cabeza. A\u00f1os de experiencia, dir\u00edan algunos, olfato entrenado, atribuir\u00edan otros, empero lo cierto era que ella advirti\u00f3 la atracci\u00f3n que sintieron los hombres desde el primer instante, uno representando a la polilla y el otro\u2026, el otro siendo llama. Un fogonazo de deseo le chisporrote\u00f3 y le provoc\u00f3 un relente de flujo que viaj\u00f3 del centro de su sexo a los carnosos labios de la palpitante vulva.<\/p>\n<p>\u2013Por un par de seres esperp\u00e9nticos que abusan de las plumas, lazos y buenas telas estampadas \u2013se adelant\u00f3 Philippe, al que se le enderez\u00f3 el tocado del sombrero en cuanto Fabien irrumpi\u00f3 en la estancia.<\/p>\n<p>Despeinado, con la casaca descolocada y la corbata arrugada, desentonaba en cuanto al aspecto que se esperaba de alguien de su posici\u00f3n y, a la vez, irradiaba un halo de magnificencia animal equiparable al de un semental de <em>Boulonnais<\/em><a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a><em>. Gracias a que Philippe utilizaba medias de seda justo por debajo del pantal\u00f3n y bien sujetas por un par de hebillas decoradas, no se le resbalaron. <\/em><\/p>\n<p>\u2013Lo corroboro y, adem\u00e1s, declaro abiertamente que, puestos a ser, tambi\u00e9n sois el par de seres m\u00e1s p\u00e9rfidos que tengo la suerte o desgracia de conocer \u2013asinti\u00f3 Fabien, alternando la renegrida mirada entre uno y el otro. Las preocupaciones se le descolgaron a los tacones de los zapatos y las pis\u00f3 al emprender la marcha\u2014. Y lo que es m\u00e1s ver\u00eddico a\u00fan es\u2026 \u2013Con el alto a las palabras lleg\u00f3, asimismo, el de los pasos. Acometi\u00f3 contra el emplumado sombrero de Philippe, lo separ\u00f3 de su cabeza a golpe de mano, y lo asi\u00f3 por la nuca, marc\u00e1ndosela con los dedos\u2026 \u2013Que la falta de alguno de los dos me llena de un insondable vac\u00edo \u2013confes\u00f3, enronquecido.<\/p>\n<p>Fue a protestar; Philippe fue a reprenderlo por la injustificada acci\u00f3n perpetrada contra su estiloso sombrero, mas cualquier reproche se ahog\u00f3 en la abisal opacidad de los iris de Fabien. Un estir\u00f3n desde su cogote lo arrastr\u00f3 a la boca de este y encall\u00f3 en sus labios, con los retorcidos bigotes de Fabien ejerciendo de velamen. Prendido por las palabras de \u00e9l, que a bien le sabr\u00edan incluso suponiendo que sus huesos acabaran pudri\u00e9ndose en la Bastilla, gimi\u00f3 aprehendido en su beso.<\/p>\n<p>Claudine despach\u00f3 la reseca copa de vino y la sustituy\u00f3 por un confite de naranja. Se acomod\u00f3 en el mueble y lami\u00f3 el az\u00facar, que no le picar\u00eda los dientes con tanto tes\u00f3n como el almibarado flujo que rezumaba de su vagina. Contemplando a la pareja de hombres bes\u00e1ndose, alej\u00f3 una pierna de la otra, apoy\u00f3 las plantas encima del canap\u00e9 y col\u00f3 la mano libre al abrigo de los muslos. Sus dedos finos y largos, avezados en tocar el clavec\u00edn, desfloraron los melosos pliegues mostrando el angosto acceso a su sexo.<\/p>\n<p>Las durezas de ambos se buscaron a la caza del placer, maldiciendo las ropas que se lo vedaban. Aquellos sonidos voraces que prorrump\u00edan sus bocas al acoplarse casaron con el carnal de los dedos de madame acometiendo en lo profundo de la vagina y de sus dientes al morder el confite. En el tic-tac del reloj pendido de la pared se marcaron la ca\u00edda de las casacas, el desasir de corbata y pa\u00f1uelo y el frufr\u00fa de la camisa de hilo de Cambrai al abandonar el torso de Philippe.<\/p>\n<p>Ella suspir\u00f3 tras masticar la naranja, cuya fragancia le aromatiz\u00f3 el aliento. De sus pezones manaron nacaradas l\u00e1grimas lechosas y le escurrieron circunferencia abajo, mancillando la sedosa bata. Sepult\u00f3 dos dedos en su corcoveante interior y los rot\u00f3, gozando del palpitar del sexo. Exenta de gentileza para consigo misma, Claudine los impeli\u00f3 de dentro hacia afuera, espoleada por la excitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Destellos de dientes y choques de mentones cesaron. La hambruna amain\u00f3, as\u00ed como la granizada que preced\u00eda a la tormenta. Fabien y Philippe, con los labios mojados de la saliva que hab\u00edan compartido, viraron las testas para enfrentar a la mujer que yac\u00eda en el canap\u00e9, y le tendieron las manos.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfAcaso podr\u00eda rechazar tal invitaci\u00f3n? \u2013gimi\u00f3 Claudine. Extrajo \u00edndice y anular de sus entretelas y los guareci\u00f3 en el interior de su boca. Sorbi\u00f3 los jugos que le escarchaban los dedos y, en un chasqueo de lengua, arrastr\u00f3 los pies por el tapizado hasta posarlos en el suelo. Se enderez\u00f3 y empuj\u00f3 los hombros hacia atr\u00e1s para permitirle a la bata que se deslizara por su piel y la desnudara. \u2013Me temo que no \u2013a\u00f1adi\u00f3, caminando al encuentro de ellos, pobre de calzado y acaudalada en deseo.<\/p>\n<p>Philippe y Fabien contaron los lunares creadores de constelaciones espolvoreados en la f\u00e9mina piel y sostuvieron en sus manos la de esta. Sin prestablecer un orden (al menos con palabras), alternaron los labios bes\u00e1ndose los unos a los otros.<\/p>\n<p>Una idea en com\u00fan floreci\u00f3 en las mentes de Claudine y Philippe. En consecuencia y al un\u00edsono, flexionaron las rodillas y se postraron ante Fabien. Dedos avispados lo desnudaron de cintura para abajo y le acariciaron los muslos, regode\u00e1ndose en los ensortijados vellos que los asperjaban, concentr\u00e1ndose en el pubis. A horcajadas de los henchidos test\u00edculos montaba la dureza erecta de la verga gruesa, revenada y llorosa en la estrecha raja que vadeaba el glande.<\/p>\n<p>\u2013<em>Mes ch\u00e9ris\u2026<\/em><a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a> \u2013resoll\u00f3 Fabien, sintiendo c\u00f3mo la tersura de la sinhueso de Philippe resegu\u00eda la consistencia de su erecci\u00f3n al mismo tiempo que Claudine llevaba a cabo lo propio por el otro extremo, hasta congregarse las lenguas en lo sensible del capullo. La coyuntura en la que se hallaba comenzaba a resultarle dolorosa y, por ello, aprehendi\u00f3 en las palmas un pu\u00f1ado de sendas cabelleras, mechones tahe\u00f1os en una y rubios en la otra.<\/p>\n<p>Claudine y Philippe juguetearon leng\u00fceteando y obsequiando a Fabien con peque\u00f1os y h\u00famedos besos. El l\u00edquido preseminal se aun\u00f3 a los puentes de saliva que colgaron de la p\u00e9trea verga, a los labios de ambos, que ahora se besaban. Y de los puntiagudos pezones de ella llovieron alj\u00f3fares l\u00e1cteos. Durante unos segundos m\u00e1s, se repartieron el sabor rudo de Fabien y reemprendieron el trabajo vali\u00e9ndose tambi\u00e9n de las manos. Masturbando la punzante erecci\u00f3n y la pesadez del saco escrotal.<\/p>\n<p>\u2013De m\u00ed\u2026, de m\u00ed no vais a dejar ni gota \u2013farfull\u00f3 Fabien, conteniendo la retinta de su alma, que gritaba en la sustancia de cada uno de los huesos. El sudor le empapaba el cuello de la camisa y le marcaba el trazo de los f\u00e9rreos pectorales. Anubarrado de placer, los contempl\u00f3 reverenci\u00e1ndole la carne tensa, embebida de baba y deseo.<\/p>\n<p>\u2013Querido, conozco un c\u00e1liz que en estos momentos apreciaras m\u00e1s que nuestras bocas \u2013musit\u00f3 Claudine. Introdujo la zurda en la profundidad del pantal\u00f3n de Philippe y no tard\u00f3 en encontrar su rigidez. Ducha, le arri\u00f3 la ropa y lo guio al alfombrado suelo, donde este se tendi\u00f3 sobre ella. Lo atenaz\u00f3 con las piernas por la cintura y rept\u00f3 con las manos por sus fibrosos hombros, notando c\u00f3mo la erecci\u00f3n de este pretend\u00eda hacer diana con su ombligo. \u2013T\u00f3malo con fuerza y derr\u00e1mate en su interior\u2026 \u2013jade\u00f3, mirando a Fabien por encima del hombro de Philippe. \u00a1Ja! Como si ella no supiera que lo dicho era lo que este m\u00e1s deseaba, y ella, buen Se\u00f1or, tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>Philippe, por su parte, gimi\u00f3 estremecido. La pelvis, en un autorreflejo, le puj\u00f3 hacia delante buscando la angosta envoltura del femenino calor, uno que lo acogi\u00f3 lisonjero, comprimi\u00e9ndolo. Barbote\u00f3 incoherente, alargando los brazos y liando las manos en las de madame sobre los mechones encendidos, que se derramaban escabullidos de la malparada trenza. Quiz\u00e1s deber\u00eda implorar porque Fabien secundara la incitaci\u00f3n de Claudine.<\/p>\n<p>Deber\u00eda, s\u00ed, deber\u00eda verbalizarlo, mas su boca, la muy traidora, tan solo gem\u00eda y jadeaba, no vocalizaba.<\/p>\n<p>Fabien podr\u00eda contener los bajos instintos, refugiarse en el carcomido caparaz\u00f3n en el que un d\u00eda habit\u00f3 y emponzo\u00f1ar a sus sentimientos para que quedaran silentes; a fin de cuentas, \u00e9l era experto a la hora de entonar un adi\u00f3s. Si bien, \u00bfpor qu\u00e9 hacerlo? Su condenado amor se divid\u00eda de manera equitativa entre Claudine y Philippe, y su cuerpo vibraba embrutecido por ambos. Reflejado en la mirada de su esposa, asinti\u00f3, se reclin\u00f3 y distanci\u00f3 una nalga de la otra, exponiendo el pedacito de cielo cobijado en la can\u00edcula entre los pomposos mofletes de \u00e9l. Lami\u00f3 el musculado agujero y se zambull\u00f3 en \u00e9l mientras Philippe bombeaba la erecci\u00f3n en el ardiente sexo de Claudine.<\/p>\n<p>\u2013Hazlo, t\u00f3malo hasta llenarlo de ti y, de ese modo, \u00e9l me colmar\u00e1 a m\u00ed \u2013asever\u00f3 ella en falsete una vez la verga de Philippe le batane\u00f3 las entra\u00f1as, extray\u00e9ndole, de paso, el ox\u00edgeno de los pulmones. En un revuelo de pesta\u00f1as, Claudine gimi\u00f3, enroscando los brazos en torno al cuello de Philippe.<\/p>\n<p>\u2013Shhh \u2013chist\u00f3 Fabien reemplazando la sinhueso por un dedo para acceder al ce\u00f1ido ano. Philippe, a causa de su falta, estaba estrecho, cerrado y sensible (en su opini\u00f3n, deliciosamente sensible). Presto a no malgastar el tiempo y, por ende, consumirse en la necesidad de soterrarse en su gozoso culo, atrap\u00f3 uno de los pastelitos rellenos de rica <em>chiboust<\/em><a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a><em>. <\/em>Desech\u00f3 la pasta, verti\u00f3 la crema en su erecci\u00f3n y se impeli\u00f3 trasero adentro, arremetiendo contra el circular esf\u00ednter.<\/p>\n<p>\u2013<em>Mon sauvage<\/em>\u2026<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a> \u2013llorique\u00f3 Philippe ante la revenada invasi\u00f3n. Un arco\u00edris lum\u00ednico m\u00e1s potente que el de las vidrieras de la Sainte-Chapelle le entel\u00f3 la vista, desbocado gracias al placer prost\u00e1tico. Primitivo, prolong\u00f3 los embates dentro de la vagina de Claudine, al tiempo que Fabien hend\u00eda su culo. Habiendo perdido los zapatos, \u00bfqui\u00e9n le asegurar\u00eda que su cabeza no se unir\u00eda a ellos?<\/p>\n<p>Tres cuerpos danzando, balance\u00e1ndose, traqueteando como las anchas ruedas de un carruaje sobre el <em>pav\u00e9 <\/em>parisino\u2026<\/p>\n<p>Claudine ancl\u00f3 una mano en el antebrazo Fabien, tachone\u00e1ndole los dedos entretanto se apuntalaba contra Philippe. Ah\u00ed, ah\u00ed estaba el orgasmo, rabioso, bendito e inclemente. Lo voce\u00f3, desli\u00e9ndose a la sombra de los muslos y aferrada a aquel par de hombres que destilaban sudor sobre ella.<\/p>\n<p>\u2013<em>Petit four <\/em>\u2013gorje\u00f3 Philippe sacudido por las reiteradas contracciones vaginales que le oprim\u00edan el miembro y le concentraban el cl\u00edmax en el bajo vientre, calent\u00e1ndoselo como un buen co\u00f1ac bajo la llama de una vela\u2026 Recost\u00f3 la frente en uno de los marmolados hombros de la tr\u00e9mula madame y entrecerr\u00f3 los ojos, deleit\u00e1ndose del repicar de los test\u00edculos de Fabien contra los suyos.<\/p>\n<p>\u2013Tu turno \u2013rechin\u00f3 Fabien afianzando a Philippe contra su torso sin que este saliera del interior de Claudine. Desplaz\u00f3 la mano de esta desde su antebrazo a la cadera de Philippe para que percibiera el ajetreo al alcanzar el cl\u00edmax. Lade\u00f3 el semblante y, con los labios pegados al imberbe p\u00f3mulo de \u00e9l, lo someti\u00f3 a la implacable y enajenada penetraci\u00f3n. La curva creada por la postura en la que se hallaban facilitaba la estimulaci\u00f3n prost\u00e1tica. \u2013C\u00f3rrete \u2013conmin\u00f3, ca\u00f1one\u00e1ndolo con su semilla.<\/p>\n<p>Philippe, en una nube de cabellos renegridos y rubios, se acogot\u00f3. Gimote\u00f3, ajeno a d\u00f3nde posicionar las manos, y, aprisionado por el sexo de madame y montado por Fabien, claudic\u00f3 y eyacul\u00f3.<\/p>\n<p>Los tres se desplomaron repartidos en la alfombra, la mujer en medio flanqueada por los dos hombres, todos cubiertos por un salobre relente de transpiraci\u00f3n y sexuales fluidos que emanaban de sus resquicios, de sus grietas\u2026 El silencio atronador producto del \u00e9xtasis acall\u00f3 al tic tac del reloj y elev\u00f3 la musicalidad de las azoradas respiraciones.<\/p>\n<p>\u2013<em>Vive le Roi!<\/em><a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a> \u2013exhal\u00f3 Claudine con la boca \u00e1rida y los p\u00e1rpados entornados. Los tres eran siervos de su majestad, hasta tal punto que, en realidad, su vida no les pertenec\u00eda y, pese a ello, s\u00ed eran due\u00f1os de instantes, de peque\u00f1os momentos como ese mismo.<\/p>\n<p>\u2013<em>Vive le Roi! <\/em>\u2013repitieron roncos Fabien y Philippe al un\u00edsono. Las cadenas del deber pesaban, el veneno de las intrigas se les hacinaba en las venas, corroy\u00e9ndoselas y, Versalles los aguardaba, mas permanecer\u00edan juntos.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a class=\"twitter-share-button\" lang=\"es\" href=\"https:\/\/twitter.com\/intent\/tweet?url=https%3A%2F%2Fwww.lelo.com%2Fes%2Fblog&amp;original_referer=https%3A%2F%2Fwww.lelo.com%2Fes%2Fblog\">Comp\u00e1rteme con un Re-Tweet<\/a><\/p>\n<h6><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> (FR) La traducci\u00f3n vendr\u00eda a ser \u00abpeque\u00f1o horno\u00bb, y se dice que, ligada a su vez con <em>\u00e0 petit feu<\/em> \u00aba fuego lento\/horno lento\u00bb, debido a que antiguamente los pasteleros franceses aprovechaban el calor remanente de los hornos para cocinar peque\u00f1as piezas. Las mismas pod\u00edan ser dulces o saladas. Eso s\u00ed, su principal caracter\u00edstica era que se consumieran de un solo bocado y se presentaran de manera ornamentada. De ah\u00ed que tales bocados reciban dicho nombre.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> En alusi\u00f3n al <em>kilt<\/em>.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Referencia: Carlos Eduardo Estuardo fue un arist\u00f3crata escoc\u00e9s perteneciente a la dinast\u00eda de los Estuardo y pretendiente jacobita al trono de Gran Breta\u00f1a.\u200b Popularmente conocido como el \u00abjoven pretendiente\u00bb,\u00a0 el \u00abgentil pr\u00edncipe Carlos\u00bb o, tambi\u00e9n como\u00a0\u00abBonnie Prince Charlie\u00bb\u00a0(<em>bonnie<\/em>\u00a0en ga\u00e9lico escoc\u00e9s significa \u00abbello\u00bb).<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Hace referencia a la rebeli\u00f3n\u00a0jacobita\u00a0de 1715 tambi\u00e9n conocida como el\u00a0Quince\u00a0o La Revuelta del conde del Mar. Numerosos partidarios de la causa huyeron de la corona inglesa y se refugiaron en Francia.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Raza equina de tiro,\u00a0tambi\u00e9n conocida como \u00abcaballos de m\u00e1rmol blanco\u00bb, de estructura grande, musculosa pero elegante.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> (FR) Queridos m\u00edos\u2026<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> La autora se ha tomado la licencia de introducir atemporalmente la crema <em>chiboust<\/em>. Tal preparaci\u00f3n se atribuye al pastelero M. Chiboust, propietario de una pasteler\u00eda en la calle Saint-Honor\u00e9 de Par\u00eds y creador de la famosa tarta Saint-Honor\u00e9, all\u00e1 por el a\u00f1o 1846.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> (FR) Mi salvaje.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> (FR) \u00a1Viva el Rey!<\/h6>\n<div class=\"cb-meta cb-article-meta meta\"><img decoding=\"async\" width=\"660\" height=\"330\" src=\"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Las-amistades-peligrosas.jpg\" class=\"attachment-codetipi-15zine-360-240 size-codetipi-15zine-360-240 wp-post-image entered lazyloaded wp-post-image\" alt=\"Pel\u00edculas er\u00f3ticas\" srcset=\"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Las-amistades-peligrosas.jpg 660w, https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Las-amistades-peligrosas-300x150.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 660px) 100vw, 660px\" \/><h2 class=\"title cb-post-title\">Tasso (des)monta la pel\u00edcula: Las amistades peligrosas o las problem\u00e1ticas del erotismo<\/h2><a href=\"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/peliculas-eroticas-las-amistades-peligrosas\/\" class=\"btn-black mt-0\">CONTINUA A LEGGERE<\/a><\/div>\n<div id=\"mc_embed_signup\">\n<form id=\"mc-embedded-subscribe-form\" class=\"validate\" action=\"\/\/lelo.us3.list-manage.com\/subscribe\/post?u=3f120ef036c74208e60df6267&amp;id=6b448a9bbd\" method=\"post\" name=\"mc-embedded-subscribe-form\" novalidate=\"\" target=\"_blank\">\n<div id=\"mc_embed_signup_scroll\">\n<h2>Recibe nuestra Newsletter<\/h2>\n<p>Y disfruta exclusiva y gratuitamente de:<\/p>\n<p>&#8211; consejos<br \/>\n&#8211;\u00a0vibradores<br \/>\n&#8211; posturas sexuales<br \/>\n&#8211; ofertas y promociones exclusivas<br \/>\n&#8211; y los mejores relatos er\u00f3ticos.<\/p>\n<div class=\"indicates-required\"><span class=\"asterisk\">*<\/span> Informaci\u00f3n necesaria<\/div>\n<div class=\"mc-field-group\"><label for=\"mce-EMAIL\">Tu direcci\u00f3n de email: <span class=\"asterisk\">*<\/span><br \/>\n<\/label><br \/>\n<input id=\"mce-EMAIL\" class=\"required email\" name=\"EMAIL\" type=\"email\" value=\"\" \/><\/div>\n<div class=\"mc-field-group\"><label for=\"mce-FNAME\">Tu nombre o apodo: <\/label><br \/>\n<input id=\"mce-FNAME\" class=\"\" name=\"FNAME\" type=\"text\" value=\"\" \/><\/div>\n<div id=\"mce-responses\" class=\"clear\"><\/div>\n<p><!-- real people should not fill this in and expect good things - do not remove this or risk form bot signups--><\/p>\n<div style=\"position: absolute; left: -5000px;\"><input tabindex=\"-1\" name=\"b_3f120ef036c74208e60df6267_6b448a9bbd\" type=\"text\" value=\"\" \/><\/div>\n<div class=\"clear\"><input id=\"mc-embedded-subscribe\" class=\"button\" name=\"subscribe\" type=\"submit\" value=\"Suscr\u00edbete\" \/><\/div>\n<\/div>\n<\/form>\n<\/div>\n<p><script src=\"\/\/s3.amazonaws.com\/downloads.mailchimp.com\/js\/mc-validate.js\" type=\"text\/javascript\"><\/script><script type=\"text\/javascript\">\/\/ <![CDATA[ (function($) {window.fnames = new Array(); window.ftypes = new Array();fnames[0]='EMAIL';ftypes[0]='email';fnames[1]='FNAME';ftypes[1]='text'; \/* * Translated default messages for the $ validation plugin. * Locale: ES *\/ $.extend($.validator.messages, { required: \"Este campo es obligatorio.\", remote: \"Por favor, rellena este campo.\", email: \"Por favor, escribe una direcci\u00f3n de correo v\u00e1lida\", url: \"Por favor, escribe una URL v\u00e1lida.\", date: \"Por favor, escribe una fecha v\u00e1lida.\", dateISO: \"Por favor, escribe una fecha (ISO) v\u00e1lida.\", number: \"Por favor, escribe un n\u00famero entero v\u00e1lido.\", digits: \"Por favor, escribe s\u00f3lo d\u00edgitos.\", creditcard: \"Por favor, escribe un n\u00famero de tarjeta v\u00e1lido.\", equalTo: \"Por favor, escribe el mismo valor de nuevo.\", accept: \"Por favor, escribe un valor con una extensi\u00f3n aceptada.\", maxlength: $.validator.format(\"Por favor, no escribas m\u00e1s de {0} caracteres.\"), minlength: $.validator.format(\"Por favor, no escribas menos de {0} caracteres.\"), rangelength: $.validator.format(\"Por favor, escribe un valor entre {0} y {1} caracteres.\"), range: $.validator.format(\"Por favor, escribe un valor entre {0} y {1}.\"), max: $.validator.format(\"Por favor, escribe un valor menor o igual a {0}.\"), min: $.validator.format(\"Por favor, escribe un valor mayor o igual a {0}.\") });}(jQuery));var $mcj = jQuery.noConflict(true); \/\/ ]]><\/script><br \/>\n<!--End mc_embed_signup--><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No te pierdas la \u00faltima maravilla de Andrea Acosta, Vive le Roi!, una historia ficcional de un tr\u00edo sexual en la Francia del siglo XVIII. Sigue leyendo\u2026 Vive le Roi! Maison du Cygne, Rue Tremoulins, Par\u00eds. Verano de 1743 \u2013Mu\u00e9stramelo \u2013pidi\u00f3 Philippe, alejando la copa de los labios, en cuyo acristalado vientre apenas nadaban dos dedos de tinto. Se relami\u00f3, regode\u00e1ndose con el sabor afrutado que le danzaba en la boca y le estimulaba el seso, a la par que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":60,"featured_media":16749,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[1189,45,428,591,602,227,643],"coauthors":[],"class_list":["post-16748","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-relatos-eroticos","tag-andrea-acosta","tag-fantasias-sexuales","tag-historias-de-sexo","tag-historias-eroticas","tag-relatos-de-sexo","tag-relatos-eroticos-2","tag-relatos-porno"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v24.8.1 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Vive le Roi: tr\u00edo en la Francia del sg. 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