{"id":18715,"date":"2026-01-11T10:13:27","date_gmt":"2026-01-11T09:13:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/?p=18715"},"modified":"2026-03-30T15:16:34","modified_gmt":"2026-03-30T13:16:34","slug":"relatos-eroticos-chica-del-dragon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/relatos-eroticos-chica-del-dragon\/","title":{"rendered":"La chica del drag\u00f3n \u2013 Relato er\u00f3tico"},"content":{"rendered":"<p>Entre la lluvia de Tokio y el peso de una despedida inevitable, el deseo se convierte en un juego de poder del que nadie quiere salir ileso. <em>La chica del drag\u00f3n<\/em> es una historia de tensi\u00f3n, peligro y atracci\u00f3n imposible.<\/p>\n<p>Puedes acompa\u00f1ar el relato con la canci\u00f3n <em>Lie To Me<\/em> de Steve Aoki para una experiencia m\u00e1s inmersiva.<\/p>\n<div style=\"margin: 16px 0;\"><iframe style=\"border-radius: 12px;\" src=\"https:\/\/open.spotify.com\/embed\/track\/6Y9OhYhJFYjG7fUWJDFcI3\" width=\"100%\" height=\"152\" frameborder=\"0\"><br \/>\n<\/iframe><\/p>\n<div style=\"margin-top: 6px; font-size: 14px;\"><a style=\"color: #000; text-decoration: underline;\" href=\"https:\/\/open.spotify.com\/track\/6Y9OhYhJFYjG7fUWJDFcI3\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><br \/>\nEscuchar en Spotify<br \/>\n<\/a><\/div>\n<\/div>\n<h2>La chica del drag\u00f3n<\/h2>\n<p>2 de mayo de 1997, Tokio, Jap\u00f3n<\/p>\n<p>Encima de la mesa baja y de brillante laca negra, destacaba la dolorosa blancura del billete de avi\u00f3n junto a una botella de servicio de <em>sake<\/em> y un <em>ochoko<\/em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><em>[1]<\/em><\/a>. La lluvia sonaba, pretendiendo ahogar la voz de <em>Lie To Me<\/em><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a><em>,<\/em> y percut\u00eda en las meninges de ambos como si fuera cosa de las niponas cajas de ritmo Roland TR-808 y TR-909, vitales en la m\u00fasica electr\u00f3nica.<\/p>\n<p>Y ah\u00ed, ah\u00ed estaban ellos, cara a cara, sin humo, sin otros que ocuparan una pista inexistente ni MDMA que les nublaran el raciocinio o luces de ne\u00f3n que los iluminaran.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEsto es todo? \u2014solt\u00f3 Monique al fin, con un japon\u00e9s fresco, igual que el agua que bailaba en torno de la <em>torii <\/em>del santuario Itsukushima. Su pregunta no fue respondida con palabras brotando de los labios de S\u014dta, sino con el acto de este de mover los pies en el <em>tatami<\/em> para retirarse. Durante unos segundos, breves, intensos y amargos, comparables al sabor del poso de su \u00faltima taza de t\u00e9, ella permaneci\u00f3 inm\u00f3vil y con las letras que rezaban \u00abKloten<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>\u00bb titil\u00e1ndole en las retinas\u2014. \u00bfEsto es todo? \u2014insisti\u00f3, esa vez izando la voz y viendo c\u00f3mo la masculina sombra jugaba con los <em>sh\u014dji<\/em> cuando \u00e9l abandonaba la estancia, marchando en fuga por el pasillo. Las grullas pintadas en el <em>yukata<\/em> que la vest\u00edan echar\u00edan a volar hechas carne y plumas o, en su defecto, se tornar\u00edan figuras de <em>origami<\/em> que aletear\u00edan tras el hombre.<\/p>\n<p>Aquella casa era un claro ejemplo de la insaciable b\u00fasqueda del equilibrio entre la tradici\u00f3n y la modernidad por parte de la sociedad de la Tierra del Sol naciente. Era un p\u00e9talo de flor de cerezo suspendido en el espacio tiempo, que conced\u00eda alivio con su madera, su paja y el hermoso jard\u00edn; tambi\u00e9n provista de aire acondicionado con el cometido de paliar el tremendo calor veraniego, y de calefacci\u00f3n, limadora del afilado fr\u00edo invernal. M\u00e1s all\u00e1 de los muros, la luz de los farolillos mor\u00eda engullida a causa de la iluminaci\u00f3n artificial, creando ondas en los charcos sanguinolentos, ti\u00f1endo las bulliciosas calles de Tokio en honor a la temida Yakuza.<\/p>\n<p>\u2014S\u014dta \u2014lo llam\u00f3 Monique, avivando a sus pies guarecidos en los <em>tabis<\/em>, siguiendo la estela de este. Sali\u00f3 deprisa de la sala, alej\u00e1ndose de los biombos adornados con paisajes inspirados en el budismo zen, e irrumpi\u00f3 en el corredor. \u00c9l no pod\u00eda esfumarse despu\u00e9s de tenerla aguard\u00e1ndolo, esper\u00e1ndolo en un sinf\u00edn de consumidas barritas de incienso<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>\u2026 A expensas de tropezar con los trompicones de su embravecido coraz\u00f3n, prosigui\u00f3 avanzando y se detuvo a escasa distancia de S\u014dta; a contraluz, y a pesar de esta y de las alquitranadas hebras, los colores del <em>tebori<\/em><a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a> se apreciaban bajo la albura de la masculina camisa metida en el pantal\u00f3n, remarcando la esbelta y viril planta. Una sacudida le contrajo el sexo, le perfil\u00f3 los pezones y le constri\u00f1\u00f3 el aliento. \u00bfAcaso llevaba el <em>obi <\/em>demasiado ce\u00f1ido? \u00abNo\u00bb, se replic\u00f3 a continuaci\u00f3n; el \u00fanico culpable de su desbocado estado era \u00e9l, hijo de la crisis econ\u00f3mica que hab\u00eda padecido Jap\u00f3n a principios de los 90 y que hab\u00eda adornado con pan de oro la efigie de la mafia.<\/p>\n<p>S\u014dta fren\u00f3 y, con la vista al frente, entorn\u00f3 los p\u00e1rpados, tentado de contestar a la invocaci\u00f3n de su propio nombre. En los bolsillos del entallado pantal\u00f3n no escond\u00eda tan solo las manos, del mismo modo que en su garganta asfixiaba algo m\u00e1s que el habla. Su negro y liso cabello peinado hacia atr\u00e1s, largo a media espalda, contribu\u00eda a ensalzar la apariencia fiera, enmarc\u00e1ndole los altos p\u00f3mulos. Exhal\u00f3 y, por una vez, no se trat\u00f3 de una bocanada del plomizo humo del perenne cigarrillo que le pend\u00eda de los labios. Se maldijo puesto que, de alguna extra\u00f1a forma, la <em>gaijin<\/em><a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><em>[6]<\/em><\/a>\u00a0se hab\u00eda hecho con \u00e9l, extendi\u00e9ndose part\u00edcula a part\u00edcula como el veneno del <em>fugu<\/em><a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>, pero, aun con esas, la ponzo\u00f1a le resultaba dulce; embriagadora. En el <em>genkan <\/em>hab\u00eda dejado la americana y los zapatos, y, ci\u00f1\u00e9ndose al protocolo, todo lo que supusiera un arma. Bien, para ser francos, no todo, su verga amenazaba bajo la ropa, reconocible como la silueta del Monte Fuji entre la bruma.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfNo tienes el valor\u2026 \u2014comenz\u00f3 a decir Monique haciendo hincapi\u00e9 en la \u00faltima palabra, pronunci\u00e1ndola desafiante y con el cielo llorando por sus ojos y los <em>kusiros sin dar abasto con la afluencia del agua sollozante<\/em>\u2014\u2026 de responderme? \u2014termin\u00f3. Lo vio ladear la cabeza, irradi\u00e1ndole la luz a trav\u00e9s del <em>sh\u014dji<\/em> y, por ende, ella sinti\u00f3 su deseo escurrirse de su interior, moj\u00e1ndole los pliegues del sexo como el roc\u00edo sobre los p\u00e9talos de un crisantemo.<\/p>\n<p>\u2014<em>Oi!<\/em><a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a> \u2014prorrumpi\u00f3 S\u014dta con la voz abombada.<\/p>\n<p>La encar\u00f3, apunt\u00e1ndola con la zurda, cuya falange del dedo me\u00f1ique era un mu\u00f1\u00f3n. Monique estaba en su derecho de tildarlo de mentiroso, de zafio y de p\u00e9rfido, mas no de cobarde. Frunci\u00f3 el ce\u00f1o y el gesto le achic\u00f3 los ojos. Los rasgos de ella eran for\u00e1neos al encuadrado ambiente; su color de pelo, de tonalidad caramelo; sus iris, ambarinos; su pecosa palidez, la generosidad donde lo oriundo, por lo general, era escaso. Monique era un bol de arroz para un hambriento y, tambi\u00e9n, la privaci\u00f3n del m\u00e1s m\u00ednimo \u00e1pice de paz. Aguzado entre los muslos, camin\u00f3 directo a ella, padeciendo la tirantez de la polla amordazada por el pantal\u00f3n.<\/p>\n<p>Monique se pendi\u00f3 de las manecillas del reloj, del mismo que la hab\u00eda destinado a Jap\u00f3n desde la compa\u00f1\u00eda de Z\u00farich para la que trabajaba con el cometido de supervisar la producci\u00f3n. Qu\u00e9 ir\u00f3nica era la vida; \u00bfen qu\u00e9 hora, en qu\u00e9 minuto, en qu\u00e9 segundo habr\u00eda llegado a imaginar que su existencia se cruzar\u00eda con la de S\u014dta? Y, ahora, se encontraba en un emplazamiento perteneciente al clan Yamaguchi-gumi con las manos salpicadas de sangre ajena.<\/p>\n<p>\u2014No voy a subirme a ese avi\u00f3n \u2014le advirti\u00f3, incapaz de ocultarse detr\u00e1s una m\u00e1scara blanca de facciones inalterables y labios rojos. El aroma que emanaba de S\u014dta, una combinaci\u00f3n de <em>yuzu<\/em>, sal y hombre, la envolvi\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Lo har\u00e1s \u2014espet\u00f3 \u00e9l en un revuelo de cabello cuyas puntas escribir\u00edan los <em>kanjis <\/em>correspondientes al sobrenombre con el que siempre (menos entonces) se dirig\u00eda a Monique. La prendi\u00f3 por los antebrazos, arrim\u00e1ndola, y apret\u00f3 los dedos, no con intenci\u00f3n de lastimarla y s\u00ed para hacerla entrar en raz\u00f3n\u2014. Ma\u00f1ana a primera hora, un coche vendr\u00e1 a por ti \u2014decret\u00f3 S\u014dta, contrariado, al empujarla a la estancia de origen\u2014. Y te llevar\u00e1 al aeropuerto \u2014sentenci\u00f3; la liber\u00f3 y corri\u00f3 la puerta sin llegar a cerrarla del todo.<\/p>\n<p>\u2014No \u2014protest\u00f3 Monique; quiso zafarse y, en realidad, fue arrastrada en la cresta de la gran ola de Kanagawa. De nuevo en la sala, y con la marea del deseo erosion\u00e1ndole la cordura, jalone\u00f3 del cierre del <em>obi<\/em> alrededor de su cuerpo, lo enred\u00f3 en un ovillo y se lo lanz\u00f3. El <em>yukata <\/em>se le fue a los costados, revelando la prenda interior semitransparente de muselina corta en hombros y rodillas\u2014. \u00bfQuieres apostar? \u2014se burl\u00f3, en alusi\u00f3n al juego, uno de los negocios m\u00e1s boyantes de la\u00a0Yakuza, y sus pezones se entrevieron bajo la tela, marcando dobles.<\/p>\n<p>S\u014dta ni siquiera hizo adem\u00e1n de esquivar la mara\u00f1a, es m\u00e1s, esta lo roz\u00f3 antes de desmoronarse en el <em>tatami<\/em>. La mir\u00f3, estirando una sonrisa guasona en la comisura de los labios que mostr\u00f3 el marfil de los dientes.<\/p>\n<p>\u2014Apostemos \u2014cabece\u00f3, retirando de un puntapi\u00e9 lo que restaba del <em>obi,<\/em> y condujo las manos a su camisa para desaboton\u00e1rsela. Tens\u00f3 la prenda hacia arriba, se la sac\u00f3 del interior del pantal\u00f3n y se la pas\u00f3 a la fuerza por los brazos; los botones saltaron de los pu\u00f1os. Arroj\u00f3 la camisa, que plane\u00f3 por encima de la mesa y aterriz\u00f3 sobre la botella de <em>sake,<\/em> que cay\u00f3 y perdi\u00f3 su alcoh\u00f3lico contenido. Y \u00e9l se detuvo unos segundos para contemplar a Monique: la prenda interior que la vest\u00eda era fina como el papel de arroz, transl\u00facida, y mostraba a la perfecci\u00f3n la ovalada hechura de los senos, coronados por los sonrosados pezones, el hundido ombligo en el vientre y el perfilado tri\u00e1ngulo velloso del pubis. Su verga, asalvajada, lo aporre\u00f3 buscando salida en uno de los bolsillos, y sus pies volvieron a ponerse en marcha\u2014. Pero yo siempre hago trampas \u2014reconoci\u00f3; la asi\u00f3 por los hombros y la empotr\u00f3 contra la pared del fondo, la \u00fanica, por cierto, carente de paneles.<\/p>\n<p>Las luci\u00e9rnagas aparec\u00edan en la oscuridad y los tatuajes tan solo lo hac\u00edan en la intimidad, y all\u00ed estaban, de hombros a torso exento de vello, lamiendo pectorales, adornando medios antebrazos, siendo clementes en una estrecha franja entre el torso y el ombligo, luciendo por el resto; colores s\u00f3lidos que danzaban en el lienzo de piel sobre una complexi\u00f3n delgada y nervuda, igual que un ca\u00f1o de bamb\u00fa\u2026 El artista tatuador, concienzudo y devoto, se hab\u00eda ocupado de ubicar los dise\u00f1os de manera que semejaran contar su historia, en especial, el gran drag\u00f3n rojo de la espalda que sobrevolaba las nubes desfragmentadas bajo el poder\u00edo de las garras.<\/p>\n<p>\u2014Incluso haciendo trampas, uno, a veces, pierde \u2014lo amonest\u00f3 Monique, y sinti\u00f3, oy\u00f3 el frufr\u00fa del <em>yukata<\/em> al descolgarse de sus brazos y caer al suelo. Las <em>geishas<\/em> eran todav\u00eda m\u00e1s supersticiosas que los marineros y, tras el derramamiento del <em>sake<\/em> por parte de S\u014dta, unos retornar\u00edan su captura a las aguas y ellas sesgar\u00edan las cuerdas de los <em>koto<\/em><a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><em>[9]<\/em><\/a><em>;<\/em> y Monique, \u00bfqu\u00e9 iba a hacer ella?\u00a0 Nada, pobre de s\u00ed, salvo escuchar el goteo del alcohol que encharcaba el <em>tatami<\/em>\u2026 Acorralada contra la pared, y al verse en los renegridos ojos del hombre, fue consciente del porqu\u00e9 de su sentir: \u00e9l, que hab\u00eda hecho <em>kintsugi<\/em><a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a> en sus roturas, en sus rajas, en sus muescas, se empecinaba en ocultar el miedo en un billete de avi\u00f3n\u2014. Y esta ser\u00e1 una de esas veces \u2014jur\u00f3, y no en vano. El co\u00f1o se le contrajo y manifest\u00f3 lo virulento de la necesidad que se le enroscaba en la matriz.<\/p>\n<p>\u2014Abandonar\u00e1s esta isla as\u00ed tenga yo que\u2026 \u2014 S\u014dta call\u00f3, posicionando una mano en la pared a la altura del semblante de Monique, y, con la zurda, volvi\u00f3 a se\u00f1alarla. Hall\u00e1ndose tan pr\u00f3ximos, si su polla saliera victoriosa y le rasgara el pantal\u00f3n, har\u00eda diana en el velado ombligo de ella\u2014\u2026 meterte en una maleta \u2014asinti\u00f3, apunt\u00e1ndola con el \u00edndice. El estallido de la guerra entre los clanes era inminente, acechaba en las profundidades del mar para, en el momento id\u00f3neo, inflamar las tierras con el bermell\u00f3n derivado de la contienda.<\/p>\n<p>Monique mordi\u00f3, atrap\u00f3 entre las hileras de dientes el dedo de S\u014dta y, rehus\u00e1ndose a parpadear, presion\u00f3 un tanto m\u00e1s. \u00c9l no se inmut\u00f3 y ella, ella, los hinc\u00f3, saboreando la salaz\u00f3n de la piel. Negarse a razonar era equiparable a oponerse a pagar el <em>mikajimeryo<\/em><a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\"><em>[11]<\/em><\/a>; lo que ven\u00eda siendo un sinsentido, sin embargo, la situaci\u00f3n <em>per se<\/em> era disparatada. El flujo cristalino y meloso le escurri\u00f3 por la cara interna de los muslos y los pechos iban a florecerle fuera de la ropa dada la excitaci\u00f3n que los engrosaba.<\/p>\n<p>\u2014Endemoniada mujer\u2026 \u2014farfull\u00f3 S\u014dta, al ver c\u00f3mo todas las luces de Kabukich\u014d destellaban en los ojos de Monique mientras su dedo permanec\u00eda entre los dientes. Incurriendo en deslealtad, pens\u00f3 en que antes habr\u00eda llevado a cabo el <em>yubitsume<\/em><a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\"><em>[12]<\/em><\/a> por ella que por su <em>kumich\u014d<\/em><em> <a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a><\/em><em>, <\/em>hasta ese punto, hasta ese jodido extremo estaba encallado en aquella f\u00e9mina venida desde donde nadie dormitaba bajo la nana de las flores de <em>sakura<\/em>. La presi\u00f3n en las mand\u00edbulas de Monique disminuy\u00f3, y \u00e9l movi\u00f3 el dedo sin sacarlo de la rosada boca. Le acarici\u00f3 con la humedecida yema el grosor del labio inferior, lo desliz\u00f3 al ment\u00f3n y regres\u00f3 arriba; se bifurc\u00f3 en la esquina de la generosa boca y le acarici\u00f3 el p\u00f3mulo\u2014. Nos miento si\u2026 \u2014murmull\u00f3, v\u00edctima de su buena o mala suerte. March\u00f3 de la mejilla al cuello, tom\u00e1ndole el desbocado pulso que cabalgaba en la yugular. Viva, c\u00e1lida, arrebolada y demasiado vestida, as\u00ed la ten\u00eda y la quer\u00eda, a excepci\u00f3n de lo \u00faltimo; no obstante, era cuesti\u00f3n de ponerle remedio. Arduo, y con la diestra en cabeza, desfil\u00f3 por el estern\u00f3n, recre\u00e1ndose en el cambio de paisaje, de planicie a la cumbre del seno, y se ape\u00f3 en el enrocado pez\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Calla\u2026 \u2014susurr\u00f3 Monique, entornando los p\u00e1rpados parejos a un par de abanicos. Pese a no tener el dedo de este en la boca, la dej\u00f3 entreabierta, rod\u00e1ndole en la lengua y entre sus dientes el inestable aliento nacido de su pecho. Ampar\u00f3 las manos a los costados y en la pared, S\u014dta la tocaba como a un<em> shamisen, <\/em>sac\u00e1ndole la m\u00fasica\u2014. No lo hagas y f\u00f3llame \u2014gimi\u00f3, oblig\u00e1ndose a mirarlo cuando el placer la electrific\u00f3 al acariciarle la sensibilidad picuda, provoc\u00e1ndole una nueva contracci\u00f3n en lo rec\u00f3ndito del sexo.<\/p>\n<p>La luz cobriza de la estancia junto a la proveniente del pasillo, ro\u00eddas por las sombras, jugaron en el rostro de \u00e9l, en una sucesi\u00f3n de caretas dignas del <em>kabuki<\/em>.<\/p>\n<p>\u2014Follarte no cambiar\u00e1 que ma\u00f1ana te subas a ese puto avi\u00f3n \u2014aleg\u00f3 S\u014dta, propinando un suave, muy suave pellizco al erizado pez\u00f3n, y se empin\u00f3 el gemido de Monique, a falta de un <em>kanpai<\/em><a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a> Arri\u00f3 la diestra al cierre cruzado de la liviana prenda y, con apenas un tir\u00f3n, lo solt\u00f3, tocando piel. Alarg\u00f3 el beso, madur\u00e1ndolo al contacto con la lengua de Monique, zambull\u00f3 la mano a la lazada interior y, agit\u00e1ndola como un pez <em>koi <\/em>torrente abajo, tambi\u00e9n la desasi\u00f3. Jal\u00f3 de la ropa y la degrad\u00f3 al <em>tatami,<\/em> a los pies de ambos, e interrumpi\u00f3 el beso boqueando a orillas de los tr\u00e9mulos labios de ella. S\u014dta acababa de ponerle remedio, ahora la ten\u00eda total y exactamente como la deseaba: viva, c\u00e1lida, arrebolada y desnuda\u2026<\/p>\n<p>\u2014Para que eso ocurra, tendr\u00e1s que conseguirle nuevas alas a ese puto avi\u00f3n. \u2014Monique enarbol\u00f3 las manos a los hombros de S\u014dta, pas\u00f3 la punta de un pie por detr\u00e1s del masculino tobillo y ascendi\u00f3 por la pantorrilla, saludando al muslo. Adelant\u00e1ndose, uni\u00f3 sus pubis, acunando la palpitante polla, p\u00e9trea, capaz de hacer a\u00f1icos a un Buda de jade\u2014. Porqu\u00e9 pienso arranc\u00e1rselas como las de una mariposa y exponerlas en una vitrina \u2014jade\u00f3, irracional mancill\u00e1ndole el pantal\u00f3n con lo fluido de su deseo.<\/p>\n<p>Estaba hecho, su nombre estaba escrito en la tablilla mortuoria, su destino se le\u00eda en los astros y en los trazos invisibles del incienso designado a los ritos f\u00fanebres; S\u014dta aseverar\u00eda que sus cenizas se desvanec\u00edan en el viento. Condenado y fam\u00e9lico, la bes\u00f3, agarr\u00e1ndole la pierna por el muslo, la aup\u00f3 y la parapet\u00f3 entre su cuerpo y la pared. Los pezones de Monique le estoquearon los pectorales y su dulce aroma a peon\u00eda se le col\u00f3 en los poros.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Lee el desenlace aqu\u00ed: <a href=\"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/relatos-eroticos-chica-del-dragon-ii\/\"><strong>La chica del drag\u00f3n (II)<\/strong><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Domina la est\u00e9tica. Ahora tienes un <strong>15% de descuento<\/strong> en <strong>accesorios BDSM<\/strong> (copia y pega el c\u00f3digo <strong>VOLONTE15<\/strong> en la cesta):<\/p>\n\n<p><a style=\"scroll-margin-top: 120px;\" href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a><sup> (JAP) Tazas en las que se sirve el <em>sake.<\/em> <\/sup><\/p>\n<p><a style=\"scroll-margin-top: 120px;\" href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><sub>[2]<\/sub><\/a><sub> La autora se ha permitido introducir la canci\u00f3n <em>\u2018Lie To Me\u2019 <\/em>(2018) del<\/sub> <sub>DJ <\/sub><sub>estadounidense-japon\u00e9s<\/sub> <sub>Steve Aoki<\/sub><sub> y la artista invitada, Ina Wroldsen. <\/sub><\/p>\n<p><a style=\"scroll-margin-top: 120px;\" href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><sub>[3]<\/sub><\/a><sub> Aeropuerto de Z\u00farich tambi\u00e9n llamado Aeropuerto de Kloten. <\/sub><\/p>\n<p><a style=\"scroll-margin-top: 120px;\" href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><sub>[4]<\/sub><\/a><sub> Se dice que antiguamente en el mundo de las <em>geishas<\/em> el servicio de entretenimiento se calculaba con barritas de incienso a modo de relojes. <\/sub><\/p>\n<p><a style=\"scroll-margin-top: 120px;\" href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><sub>[5]<\/sub><\/a><sub> (JAP) Textualmente: \u00abtatuaje hecho a mano\u00bb. <\/sub><sub>T\u00e9cnica ancestral, d\u00edcese que muy dolorosa, que los miembros de la Yakuza emplean como medio <\/sub><sub>de identificaci\u00f3n, historia, lealtad al clan y rango jer\u00e1rquico en la organizaci\u00f3n.<\/sub> <sub>El tatuaje es uno de los rasgos f\u00edsicos m\u00e1s caracter\u00edsticos de la mafia japonesa que, en la mayor\u00eda de las ocasiones, suele ocupar una gran extensi\u00f3n del cuerpo (brazos, espalda, nalgas piernas\u2026) a salvaguarda de ser cubiertos, ocultos por la ropa. <\/sub><\/p>\n<p><a style=\"scroll-margin-top: 120px;\" href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><sub>[6]<\/sub><\/a><sub> (JAP) Literalmente \u00abpersona de fuera\u00bb. T\u00e9rmino en alusi\u00f3n a los extranjeros que sigue creando algo de controversia, pues hay corrientes que sostienen que es despectivo, mientras otras, alegan que es solo una manera de tildar a un no-japon\u00e9s. <\/sub><\/p>\n<p><a style=\"scroll-margin-top: 120px;\" href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\"><sub>[7]<\/sub><\/a><sub> En referencia al pez letal que <\/sub><sub>es el segundo vertebrado m\u00e1s venenoso del mundo debido a su <\/sub><sub>tetrodotoxina. <\/sub><\/p>\n<p><a style=\"scroll-margin-top: 120px;\" href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\"><sub>[8]<\/sub><\/a> <sub>(JAP) T\u00e9rmino informal p<\/sub><sub>ara llamar la atenci\u00f3n. Un <\/sub><sub>equivalente a: \u00a1Oye!<\/sub><\/p>\n<p><a style=\"scroll-margin-top: 120px;\" href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\"><sub>[9]<\/sub><\/a><sub> Instrumento de cuerda tradicional. <\/sub><\/p>\n<p><a style=\"scroll-margin-top: 120px;\" href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> <sub>T\u00e9cnica japonesa centenaria la cual consiste en rellenar las rajas, ralladuras o desconchones de las piezas de cer\u00e1mica utilizando polvo de oro, plata l\u00edquida u otros materiales en lugar de deshacerse de ellas. Esto, a su vez, evoca a una filosof\u00eda de vida que nos ense\u00f1a que, pese a todo, podemos ser capaces de reconstruirnos.<\/sub><\/p>\n<p><a style=\"scroll-margin-top: 120px;\" href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\"><sub>[11]<\/sub><\/a><sub> Dinero que exige la Yakuza a los comercios\/negocios a cambio de protecci\u00f3n. <\/sub><\/p>\n<p><a style=\"scroll-margin-top: 120px;\" href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a><sup> (JAP) Literalmente \u00abacortamiento de dedo\u00bb, es un ritual japon\u00e9s compensatorio en cuanto a las ofensas, un acto de castigo o de m\u00e1s sinceras disculpas que consiste en la autoamputaci\u00f3n de secciones del dedo me\u00f1ique. En los tiempos modernos, es realizado principalmente por la Yakuza. <\/sup><\/p>\n<p><a style=\"scroll-margin-top: 120px;\" href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a><sup> Figura patriarcal similar al Padrino de la Cosa Nostra.<\/sup><\/p>\n<p><a style=\"scroll-margin-top: 120px;\" href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a><sup> (JAP) Expresi\u00f3n japonesa equivalente a: \u00ab\u00a1Salud!\u00bb.<\/sup><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entre la lluvia de Tokio y el peso de una despedida inevitable, el deseo se convierte en un juego de poder del que nadie quiere salir ileso. La chica del drag\u00f3n es una historia de tensi\u00f3n, peligro y atracci\u00f3n imposible. Puedes acompa\u00f1ar el relato con la canci\u00f3n Lie To Me de Steve Aoki para una experiencia m\u00e1s inmersiva. Escuchar en Spotify La chica del drag\u00f3n 2 de mayo de 1997, Tokio, Jap\u00f3n Encima de la mesa baja y de brillante [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":60,"featured_media":31531,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[21,1151],"tags":[1287,1150],"coauthors":[1213],"class_list":["post-18715","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-relatos-eroticos","category-relatos-eroticos-con-musica","tag-japon","tag-relatos-bdsm"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v24.8.1 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>La chica del drag\u00f3n - una historia BDSM japonesa<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"Relato er\u00f3tico japon\u00e9s ambientado en Tokio: deseo, poder y tensi\u00f3n en \u00abLa chica del drag\u00f3n\u00bb. 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