{"id":20355,"date":"2023-07-12T11:58:42","date_gmt":"2023-07-12T09:58:42","guid":{"rendered":"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/?p=20355"},"modified":"2026-04-02T13:07:30","modified_gmt":"2026-04-02T11:07:30","slug":"relatos-eroticos-al-calor-del-lobo-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/relatos-eroticos-al-calor-del-lobo-ii\/","title":{"rendered":"Al calor del Lobo (II): Las medias de \u00c9dith"},"content":{"rendered":"<p>Par\u00eds, 1944. En una ciudad donde el lujo convive con la escasez y cada privilegio tiene un precio, \u00c9dith se mueve en una frontera peligrosa: la que separa la supervivencia de la entrega. Entre gestos aparentemente insignificantes \u2014unas medias, un regalo, una concesi\u00f3n\u2014 se teje una relaci\u00f3n marcada por el desequilibrio, la necesidad y todo aquello que no puede decirse en voz alta.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Si no lo hiciste, puedes leer antes la primera parte aqu\u00ed: <a href=\"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/relatos-eroticos-al-calor-del-lobo\/\"><strong>Al calor del Lobo (I): La sospecha<\/strong><\/a>.<\/p>\n<h2>Las medias de \u00c9dith<\/h2>\n<p>El humo se enroscaba, cabriolaba saliendo del despacho como surg\u00eda incesante de las chimeneas de las monstruosas locomotoras que volaban sobre las v\u00edas f\u00e9rreas, aprisionando en sus vagones, como fauces infernales, la desventurada carga humana.<\/p>\n<p>\u2014Para ti siempre hay algo, pero esta vez no es chocolate \u2014decret\u00f3 Hans en la silla. Entre el valle del dedo medio e \u00edndice, apret\u00f3 el cigarrillo; toc\u00f3 sus labios con la palma y le dio una calada. Los efectos de la\u00a0pervitina<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> se quedaban en una charada en comparaci\u00f3n con lo que \u00c9dith le produc\u00eda, y la mera idea de desintoxicarse lo desafiaba con la severidad de la abstinencia, una que dudaba tolerar; no obstante, estaba abocado a ella, y m\u00e1s despu\u00e9s de la acordada llamada de Stauffenberg que, cuando \u00e9l descolg\u00f3, reafirm\u00f3 su determinaci\u00f3n en el complot. \u00c9dith apareci\u00f3 en el umbral y \u00e9l exhal\u00f3, vaciando los pulmones, y su verga se llen\u00f3, inflam\u00e1ndose\u2014. Y una disculpa por la espera \u2014a\u00f1adi\u00f3 con el gatillo en la bragueta dispuesto, afrentando al de la Luger que dormitaba en la mesa.<\/p>\n<p>\u2014Disculpa aceptada \u2014sonri\u00f3 \u00c9dith\u2014. A lo importante, \u00bfqu\u00e9 es lo que tienes para m\u00ed? \u2014tarare\u00f3, suspendida en el \u00e9ter que la separaba de Hans Klaus <em>von Th\u00fcringen<\/em>. \u00c9l, sin aviso, hab\u00eda arribado a la ciudad junto al fr\u00edo, con los vientos del pasado invierno, derramando sangre que, al caer al nevado manto, tornaba en brillantes rub\u00edes; una burla po\u00e9tica\u2014. D\u00edmelo\u2026\u00a0 \u2014rog\u00f3, rememorando la oscuridad de los cristales de las redondeadas gafas de sol en un d\u00eda encapotado, el crujir de la negra piel del abrigo sobre los amplios y arios hombros, vanaglori\u00e1ndose estos de su inmaculada ascendencia. Oh, ella recordaba el miedo que le ululaba en el est\u00f3mago, convirti\u00e9ndose en feroces n\u00e1useas, y este no se hab\u00eda ido del todo, ni siquiera una vez envuelta en el calor de su cuerpo, en el columpiar de su boca, en la placidez de sus camas, la primera al otro lado del pasillo (un obsequio del Reichsf\u00fchrer y a rega\u00f1adientes de un G\u00f6ring en kimono de seda y con un bol de tabletas de code\u00edna bajo el brazo), y la segunda, y en la que llevaba unos d\u00edas durmiendo sola, en el discreto apartamento en la rue Androuet, en el sector de Montmartre.<\/p>\n<p>\u2014Medias \u2014respondi\u00f3 Hans, sucinto, tentado en fraccionarse el alma y confinarla en las perlas engarzadas en el pasador que acicalaba las ondas del cabello color casta\u00f1o de \u00c9dith. La m\u00e1scara veladora de expresi\u00f3n que \u00e9l usaba se derret\u00eda al igual que la cera de una vela con ella; su gruesa nuez lo delataba al vibrarle en el gaznate y la polla, \u00abLa muy bastarda\u00bb, le bramaba en la bragueta. \u00ab\u00bfY c\u00f3mo no hacerlo?\u00bb, se compadeci\u00f3 de s\u00ed, contempl\u00e1ndola. En el dormitorio, y al cobijo de los cajones de las mesitas de noche, se amontonaban varios paquetes de preservativos<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>, y en el ba\u00f1o, y hasta en la guantera del Gro\u00dfer Mercedes. Por supuesto que no era el \u00fanico con una relaci\u00f3n extramatrimonial, que no varias, como otros tantos, pues estaban en Par\u00eds y la propaganda se hab\u00eda encargado de incentivar que considerasen la ciudad casi como un barrio rojo, pero lo suyo era harina de otro costal. \u00ab<em>Herr Doktor<\/em>, no lo est\u00e1 entendiendo&#8230; \u00a1Me arde el coraz\u00f3n!\u00bb, le hab\u00eda vociferado al facultativo en la consulta privada de M\u00fanich, durante su viaje a la capital del partido<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> tras conocerla.<\/p>\n<p>\u2014Ser\u00e1n de <em>nylon<\/em><a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a> \u2014sonri\u00f3 \u00c9dith con cierta iron\u00eda; las medias, de <em>nylon<\/em> o no, el caf\u00e9, el caviar, el co\u00f1ac, las sardinas en lata o los cigarrillos alemanes como el que \u00e9l se estaba fumando, del mismo modo que si consumiera la vida, o como cuando la tomaba a ella, supon\u00edan valiosos trueques m\u00e1s all\u00e1 del Ritz. Solt\u00f3 el cierre de la capa y la dej\u00f3 en la silla al lado opuesto del escritorio en el que Hans se hallaba. Estir\u00e1ndose sobre la madera, le quit\u00f3 el pitillo de los labios y le dio una calada que manch\u00f3 de carm\u00edn el papel\u2014. No puedes hacerte una idea de lo dif\u00edcil que es remendar tus destrozos\u2026 \u2014dijo en reprimenda, y retornando el cigarrillo a la boca de este\u2014. Y nuevas no son nada f\u00e1ciles de conseguir, estamos en guerra \u2014repuso con descaro, incorpor\u00e1ndose de manera que los senos danzaron bajo la tela.<\/p>\n<p>\u2014No, no son de <em>nylon <\/em>\u2014contest\u00f3 Hans, sintiendo en los labios el calor que agostaba el pitillo; lo remat\u00f3 de una calada y agrup\u00f3 la colilla con el resto en el cenicero de grueso vidrio en la mesa, adyacente al postrero n\u00famero del <em>Der St\u00fcrmer, <\/em>y del peque\u00f1o y desbaratado cuaderno de dibujo en el que, a carboncillo, pintaba distintas escenas: un perro durmiendo al sol en una terraza en los Campos El\u00edseos, un jinete cerca del Arco de Triunfo\u2026 Al acabarlos, sacaba la hoja y la enviaba a sus hijos en Berl\u00edn, sumados a una carta escueta en contrapunto a la larga llamada telef\u00f3nica semanal. Se iz\u00f3 en toda su altura y se retir\u00f3 los tirantes ce\u00f1idos en los hombros desde los pantalones\u2014. Tambi\u00e9n estamos en guerra para el chocolate \u2014arguy\u00f3 sin entonar el <em>mea culpa<\/em> por las medias ca\u00eddas.<\/p>\n<p>Destens\u00f3 las bandas que le sujetaban las mangas de la camisa y se desaboton\u00f3 los pu\u00f1os; hizo lo propio en el cuello hasta abrirla y se la pas\u00f3 por los hombros; la sacudi\u00f3 con firmeza, dispersando trazas de almid\u00f3n que flotaron en el ambiente. Vestido con la camiseta interior, acomod\u00f3 la camisa en el respaldo de la silla, a diferencia de la gorra de plato y de la alhajada chaqueta con un grupo de condecoraciones montadas en lazos y el brazalete con la esv\u00e1stica que le lam\u00eda la manga, organizado todo en un gal\u00e1n habilitado exprofeso en el despacho.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.lelo.com\/es\/tiani-3\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-31753 size-full\" src=\"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/tiani-3-juguete-parejas-lelo.jpg\" alt=\"Masajeador para parejas LELO TIANI 3 con control remoto y doble estimulaci\u00f3n\" width=\"930\" height=\"336\" srcset=\"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/tiani-3-juguete-parejas-lelo.jpg 930w, https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/tiani-3-juguete-parejas-lelo-300x108.jpg 300w, https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/tiani-3-juguete-parejas-lelo-768x277.jpg 768w, https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/tiani-3-juguete-parejas-lelo-770x278.jpg 770w\" sizes=\"(max-width: 930px) 100vw, 930px\" \/><\/a><\/p>\n<p>\u2014\u00bfVas a negarme ese gusto? \u2014ronrone\u00f3 \u00c9dith, que no ten\u00eda un Dios al que encomendarse y, de haberlo, abjurar\u00eda de ella por m\u00e1s que tratase de justificarse, de reiterar que aquel lobo ten\u00eda algo de cordero; lo gritaba su intuici\u00f3n y esta la hab\u00eda mantenido viva. Y si se equivocara, bastar\u00eda con resignarse con los logros obtenidos a cambio de un sacrificio que le estaba costando la vida, por m\u00e1s que en la pr\u00e1ctica siguiera respirando&#8230; \u00abNo\u00bb, le asegur\u00f3 la conciencia cuando Hans se alz\u00f3 y atac\u00f3, imp\u00edo, a su libido en un despliegue de m\u00fasculos curtidos, afeados por costurones y una O<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a> tatuada en el interior del antebrazo izquierdo.<\/p>\n<p>\u2014Desde luego, neg\u00e1rtelo ser\u00eda novedoso \u2014rio Hans; abri\u00f3 una de las cajoneras del mueble y extrajo no una, sino tres pares de cajas que conten\u00edan los satinados complementos\u2014. Tus medias \u2014indic\u00f3, lanz\u00e1ndolas ante ella en el escritorio, con la cicatriz en el semblante emblanqueci\u00e9ndole parte del labio al sonre\u00edr. \u00c9dith no encarnaba la damisela fr\u00e1gil, necesitada de protector, era as\u00ed como una flor que crec\u00eda en los roquedos, osada, fuerte aun con el viento helado azot\u00e1ndola, y ese era otro de los motivos por los cuales ella le fascinaba.<\/p>\n<p>\u00c9dith, por el momento, call\u00f3, escuchando el reverberar de la risa de este, el tintineo met\u00e1lico de los cierres de los tirantes que pend\u00edan de los torneados muslos, el crujir de las altas botas de ca\u00f1a, el crepitar de las ascuas incandescentes en el masculino pubis, escalfando el contenido de los colmados test\u00edculos y endureciendo la polla de Hans, que ella, ella quer\u00eda en su boca, pesada, revenada, almizcle\u00f1a.<\/p>\n<p>El tocadiscos de ser insuflado con raciocinio, uno del que ellos dos carec\u00edan, har\u00eda sonar <em>Por una cabeza<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a><\/em>.<\/p>\n<p>Hans borde\u00f3 la mesa y las plumas de la capa de \u00c9dith se agitaron\u2026 Su padre, en una de las partidas de caza de patos, le hab\u00eda insistido en que, si en alguna ocasi\u00f3n ten\u00eda a tiro un cisne y este iba con su pareja, deb\u00eda matarla en un acto de compasi\u00f3n. Por ello, la pasada noche del 21 de abril, cuando los bombarderos Lancaster arrojaron su carga sobre ellos derramando la sangre de \u00c9dith, \u00e9l se cuestion\u00f3 si acaso pod\u00edan esperar misericordia. Ateo al respecto y creyente en la consabida sed de venganza, se plante\u00f3, llegado el momento, en confiar dos balas en la rec\u00e1mara de su Luger y en descerrajar la primera en la nuca de \u00c9dith, otorg\u00e1ndole una muerte r\u00e1pida e \u00abindolora\u00bb, y la segunda, directa a su sesera\u2026 \u00a1Bang! Asimismo, sopes\u00f3 el uso de c\u00e1psulas de cianuro y hasta una inviable fuga.<\/p>\n<p>\u2014Me conformar\u00e9 con un estuche de finas lenguas de gato \u2014musit\u00f3 \u00c9dith, aguardando a que la mano engalanada en el dedo anular por el <em>Totenkopfring<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a> <\/em>le rozara la mejilla para virar en los tacones d\u00e1ndole la desnuda espalda.<\/p>\n<p>A falta de <em>Scho-ka-kola<\/em><a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><em>[8]<\/em><\/a><em>, <\/em><em>o gruesos pedazos de chocolate en tableta, las lenguas har\u00edan servicio; las \u00faltimas las hab\u00eda destinado al piloto brit\u00e1nico que hab\u00edan localizado en las cercan\u00edas de Lyon y escondido en el granero de la se\u00f1ora Moreau. Los \u00abregalos\u00bb de Hans no eran antibi\u00f3ticos o analg\u00e9sicos, sin embargo, el chocolate obraba peque\u00f1os milagros. <\/em><\/p>\n<p>Hans cerr\u00f3 la mano en un pu\u00f1o: vac\u00eda, estaba vac\u00eda, como sus entra\u00f1as, si transig\u00eda en que \u00c9dith se le escurriera entre los dedos cual ceniza al viento\u2026<\/p>\n<p>\u2014Dime, \u00bfy con qu\u00e9 he de conformarme yo? \u2014interpel\u00f3 en avanzada; clav\u00f3 las botas en la alfombra, rest\u00e1ndoles la distancia de un ag\u00f3nico suspiro. Condujo la diestra alrededor de la cintura, acarici\u00e1ndole el vientre, y puj\u00f3 las caderas, odiando el decorativo lazo que le imped\u00eda el contacto con las masticables nalgas. La zurda la imit\u00f3, abraz\u00e1ndola, hincando los dedos en un gesto amoroso y en absoluto doloroso. Arri\u00f3 la testa y zozobr\u00f3 en la recogida cabellera, oli\u00e9ndola y jurando que las retenidas ondas en el pelo de \u00c9dith ser\u00edan capaces de ahogar a todos los enemigos del Reich si no se hubieran batido en retirada en Dunkerque.<\/p>\n<p>\u2014Gracias por las medias \u2014murmull\u00f3 ella, venciendo el cuerpo contra el s\u00f3lido calor, y viendo el reflejo de ambos en el cristal de una de las puertas.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Ya puedes leer la tercera parte aqu\u00ed: <a href=\"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/relatos-eroticos-al-calor-del-lobo-iii\/\"><strong>Al calor del Lobo (III): El cuento de \u00c9dith<\/strong><\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Como agradecimiento por leernos, disfruta un\u00a0<strong>15% de descuento<\/strong>\u00a0en\u00a0<strong>juguetes er\u00f3ticos pr\u00e9mium<\/strong>\u00a0(copia y pega el c\u00f3digo\u00a0<strong>VOLONTE15<\/strong>\u00a0en la cesta):<\/p>\n\n<p><a style=\"scroll-margin-top: 120px;\" href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><sub>[1]<\/sub><\/a><sub> El Pervitin o Pervitina fue una metanfetamina parecida al <em>speed<\/em>, creada en 1938 y empleada entonces con gran \u00e9xito entre la poblaci\u00f3n civil. A grandes rasgos, dicha sustancia aumentaba la confianza, la concentraci\u00f3n, reduc\u00eda el dolor, el hambre, la sed, inhib\u00eda la necesidad de dormir e incitaba a la voluntad de asumir riesgos. Todo ello, la convirti\u00f3 en el aliado perfecto de la <em>blitzkrieg<\/em>. Entre los meses de abril y julio de 1940, la cifra de tabletas suministradas super\u00f3 los treinta y cinco millones.<\/sub><\/p>\n<p><a style=\"scroll-margin-top: 120px;\" href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><sub>[2]<\/sub><\/a><sub> \u00abMadres, vuestras cunas son ej\u00e9rcitos durmiendo\u00bb; cita de Adolf Hitler. Tal fue el furor natalicio en Alemania que este promovi\u00f3 que entre 1933 y 1939 los nacimientos aumentaron hasta un 25 %. En base a la pol\u00edtica de natalidad del F\u00fchrer, la anticoncepci\u00f3n estaba prohibida, salvo excepciones, ya que se llevaron a cabo esterilizaciones masivas de aquellos individuos no aptos, seg\u00fan el canon, para reproducirse. As\u00ed como numerosas prostitutas acabaron encarceladas o directamente asesinadas, se establecieron burdeles en los lugares ocupados, pues conforme se conquistaban territorios, las enfermedades ven\u00e9reas se extend\u00edan entre las tropas a pesar del intenso reparto de panfletos informativos y de otros medios disuasorios. Tambi\u00e9n se cre\u00eda que los hombres satisfechos sexualmente incurr\u00edan menos en la violaci\u00f3n; no obstante, y temiendo que estos engendraran, y que en seg\u00fan qu\u00e9 casos (v\u00e9ase Ucrania) el aspecto de los peque\u00f1os pod\u00eda ser m\u00e1s \u00abario\u00bb que el indudable de varios de los jerarcas nazis, se promovi\u00f3 el uso del preservativo. Los m\u00e9dicos militares extendieron recetas y los distribuyeron en grandes cantidades.<\/sub><\/p>\n<p><a style=\"scroll-margin-top: 120px;\" href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><sub>[3]<\/sub><\/a><sub> Adolf Hitler nombr\u00f3 en 1935 a M\u00fanich como capital del partido nazi <em>(Hauptstadt der Bewegung)<\/em>.<\/sub><\/p>\n<p><a style=\"scroll-margin-top: 120px;\" href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><sub>[4]<\/sub><\/a><sub> Con el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, el uso del <em>nylon<\/em> para la confecci\u00f3n de medias se destin\u00f3 por completo a la fabricaci\u00f3n de materiales de guerra, por ello, estas eran tan escasas que se vend\u00edan en el mercado negro a precios exorbitados. Muchas mujeres que no pod\u00edan coste\u00e1rselas pasaron a pintarse las piernas con maquillaje color carne y, por detr\u00e1s, simulaban la costura de la media con una raya a l\u00e1piz negro. Por supuesto, ese fue uno de los muchos <em>modus operandi<\/em>, aunque existen otras variopintas versiones de \u00abfalsificar\u00bb aquel preciado y resistente complemento.<\/sub><\/p>\n<p><a style=\"scroll-margin-top: 120px;\" href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><sub>[5]<\/sub><\/a><sub> <em>Blutgruppent\u00e4towierung<\/em>: La mayor\u00eda de los miembros de las Waffen-SS llevaban el tatuaje del grupo sangu\u00edneo, el cual y en caso de emergencia, permit\u00eda a los m\u00e9dicos realizar con seguridad una transfusi\u00f3n. Al principio, se emple\u00f3 la Frakturschrift, m\u00e1s tarde la letra Antiqua. Al finalizar la guerra, el tatuaje pas\u00f3 a ser una prueba de <em>prima facie<\/em>.<\/sub><\/p>\n<p><a style=\"scroll-margin-top: 120px;\" href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><sub>[6]<\/sub><\/a><sub> Famos\u00edsimo tango compuesto por Carlos Gardel con letra de Alfredo Le Pera, publicado en 1935 y que ha aparecido en numerosas pel\u00edculas y en televisi\u00f3n; pero cabe destacar la importancia de este g\u00e9nero musical en especial como acompa\u00f1ante de la muerte en los campos de exterminio, los guetos y a los soldados en el frente. V\u00e9ase, por ejemplo, <em>Plegaria<\/em>, conocido en los campos como \u00abEl tango de la muerte\u00bb.<\/sub><\/p>\n<p><a style=\"scroll-margin-top: 120px;\" href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\"><sub>[7]<\/sub><\/a><sub> (ALE) Anillo de la calavera, anillo de honor de las SS (<em>SS-Ehrenring<\/em>).<\/sub><\/p>\n<p><a style=\"scroll-margin-top: 120px;\" href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\"><sub>[8]<\/sub><\/a><sub> <em>Scho-ka-kola<\/em>: cacao, caf\u00e9, cafe\u00edna y cola, comercializado en tabletas redondas divididas en ocho porciones dentro de una caracter\u00edstica lata roja y blanca. A inicios de la Segunda Guerra Mundial, comenz\u00f3 a distribuirse entre los pilotos de la Luftwaffe, conocido entre ellos como <em>Fliegerschokolade<\/em> (chocolate de los aviadores) con el objetivo de ser un aporte energ\u00e9tico, combatir la fatiga, disminuir la sensaci\u00f3n de hambre y estimular la capacidad de concentraci\u00f3n.<\/sub><\/p>\n<p><strong>Recibe m\u00e1s relatos como este en tu email (es GRATIS)<\/strong><\/p>\n<div class=\"indicates-required\"><span class=\"asterisk\">*<\/span> Lo que necesitamos para enviarte nuestra Newsletter.<\/div>\n<div class=\"mc-field-group\"><label for=\"mce-EMAIL\">Tu direcci\u00f3n de email: <span class=\"asterisk\">*<\/span><\/label><input id=\"mce-EMAIL\" class=\"required email\" name=\"EMAIL\" required=\"\" type=\"email\" value=\"\" \/><\/div>\n<div id=\"mce-responses\" class=\"clear\">\n<div id=\"mce-error-response\" class=\"response\" style=\"display: none;\"><\/div>\n<div id=\"mce-success-response\" class=\"response\" style=\"display: none;\"><\/div>\n<\/div>\n<div style=\"position: absolute; left: -5000px;\" aria-hidden=\"true\"><input tabindex=\"-1\" name=\"b_3f120ef036c74208e60df6267_6b448a9bbd\" type=\"text\" value=\"\" \/><\/div>\n<div class=\"clear\"><input id=\"mc-embedded-subscribe\" class=\"button\" name=\"subscribe\" type=\"submit\" value=\"Suscr\u00edbete aqu\u00ed\" \/><\/div>\n<p><script type=\"text\/javascript\" src=\"\/\/s3.amazonaws.com\/downloads.mailchimp.com\/js\/mc-validate.js\"><\/script><script type=\"text\/javascript\">(function($) {window.fnames = new Array(); window.ftypes = new Array();fnames[0]='EMAIL';ftypes[0]='email';fnames[1]='FNAME';ftypes[1]='text';\/*\n * Translated default messages for the $ validation plugin.\n * Locale: ES\n *\/\n$.extend($.validator.messages, {\n  required: \"Este campo es obligatorio.\",\n  remote: \"Por favor, rellena este campo.\",\n  email: \"Por favor, escribe una direcci\u00f3n de correo v\u00e1lida\",\n  url: \"Por favor, escribe una URL v\u00e1lida.\",\n  date: \"Por favor, escribe una fecha v\u00e1lida.\",\n  dateISO: \"Por favor, escribe una fecha (ISO) v\u00e1lida.\",\n  number: \"Por favor, escribe un n\u00famero entero v\u00e1lido.\",\n  digits: \"Por favor, escribe s\u00f3lo d\u00edgitos.\",\n  creditcard: \"Por favor, escribe un n\u00famero de tarjeta v\u00e1lido.\",\n  equalTo: \"Por favor, escribe el mismo valor de nuevo.\",\n  accept: \"Por favor, escribe un valor con una extensi\u00f3n aceptada.\",\n  maxlength: $.validator.format(\"Por favor, no escribas m\u00e1s de {0} caracteres.\"),\n  minlength: $.validator.format(\"Por favor, no escribas menos de {0} caracteres.\"),\n  rangelength: $.validator.format(\"Por favor, escribe un valor entre {0} y {1} caracteres.\"),\n  range: $.validator.format(\"Por favor, escribe un valor entre {0} y {1}.\"),\n  max: $.validator.format(\"Por favor, escribe un valor menor o igual a {0}.\"),\n  min: $.validator.format(\"Por favor, escribe un valor mayor o igual a {0}.\")\n});}(jQuery));var $mcj = jQuery.noConflict(true);<\/script><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Par\u00eds, 1944. En una ciudad donde el lujo convive con la escasez y cada privilegio tiene un precio, \u00c9dith se mueve en una frontera peligrosa: la que separa la supervivencia de la entrega. Entre gestos aparentemente insignificantes \u2014unas medias, un regalo, una concesi\u00f3n\u2014 se teje una relaci\u00f3n marcada por el desequilibrio, la necesidad y todo aquello que no puede decirse en voz alta. 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