{"id":3674,"date":"2015-07-14T16:41:36","date_gmt":"2015-07-14T08:41:36","guid":{"rendered":"https:\/\/dev.lelo.com\/es\/blog\/?p=3674"},"modified":"2026-04-06T11:22:54","modified_gmt":"2026-04-06T09:22:54","slug":"historias-reales-en-mi-mail-v-un-masaje-ilegal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/historias-reales-en-mi-mail-v-un-masaje-ilegal\/","title":{"rendered":"Historias reales en mi mail: Un masaje ilegal"},"content":{"rendered":"<p>Esta es la historia de una pareja de abogados acostumbrados a negociar en todo\u2026 incluso en la cama. Dicen que su relaci\u00f3n necesitaba una reforma: una revisi\u00f3n a fondo, casi constitucional, de todo aquello que cre\u00edan saber sobre el sexo.<\/p>\n<p>Lo que empez\u00f3 como un viaje de trabajo a Shangh\u00e1i \u2014congreso incluido, bostezos asegurados\u2014 termin\u00f3 convirti\u00e9ndose en el caso m\u00e1s delicado y excitante que jam\u00e1s hab\u00edan tenido entre manos. Porque hay leyes que se estudian\u2026 y otras que solo se entienden cuando decides salt\u00e1rtelas.<\/p>\n<h2>Un masaje ilegal<\/h2>\n<p>Trabajamos en una Boutique de Derecho Mercantil. Ya s\u00e9 que esto suena al <em>no va m\u00e1s de las compresas<\/em> jur\u00eddicas, pero en realidad es otra de las formas en la que los abogados especializados en litigios empresariales nos ganamos la vida; dej\u00e1ndonos la vista y la espalda intentando encontrar esa aguja en el pajar con la que pelear cada caso, entre toneladas de jurisprudencia. Para aliviar los dolores y sofocar nuestras perversiones sexuales hemos adoptado una maravillosa costumbre, que ya es Ley en casa: una vez al mes, tenemos masajes er\u00f3ticos chinos. Como casi todas las normas del derecho anglosaj\u00f3n, la nuestra tambi\u00e9n se fundamenta en la historia. En concreto, en el viaje que hicimos a Shangh\u00e1i hace ya algo m\u00e1s de dos a\u00f1os&#8230;<\/p>\n<p>Digamos que me llamo Leticia y que conoc\u00ed a Alex en el bufete \u2013ahora <em>boutique<\/em>\u2013 de abogados en alg\u00fan lugar entre Valencia y Barcelona, cuando comenzamos la pasant\u00eda. Durante tres primaveras, nos dedicamos a servir caf\u00e9s y a documentar y redactar todos los pleitos con los que nuestros jefes colmaban sus egos. A lo largo de esos a\u00f1os nuestro sexo era siempre conforme a los usos y costumbres. Y aunque en los \u00faltimos meses hab\u00eda adquirido tintes m\u00e1s aventureros e intensos (como mi \u00faltimo cumplea\u00f1os en que Alex simb\u00f3licamente me regal\u00f3 un peque\u00f1o vibrador), lo cierto es que ambos guard\u00e1bamos hondas frustraciones que escond\u00edamos bajo sonrisas de falsa complacencia cuando forz\u00e1bamos nuestros orgasmos.<\/p>\n<p>Pero todo cambi\u00f3 el d\u00eda en que nos convertimos en abogados \u2018de verdad\u2019. Con 27 a\u00f1os, los jefazos decidieron \u2013aparentemente sin motivo alguno\u2013 abrir gentilmente la puerta a un par de socios, para contratar a dos promesas que ven\u00edan pisando con fuerza y mucha <em>humildad<\/em> \u2013salarial\u2013. Alex y yo ya \u00e9ramos esos <em>lobos hobbesianos<\/em>\u00a0baratos que todo despacho quiere, y esa nueva \u00e9tica tambi\u00e9n estaba afectando al dominio territorial de la alcoba. Cuando una tiene que fingir que controla todas las normas existentes ante jueces y clientes, luego quiere sentir que sus \u00f3rdenes se materializan ostentosamente en la cama. Alex sufr\u00eda la misma dolencia espiritual y la insatisfacci\u00f3n se torn\u00f3 insoportable. Pero algo iba a cambiar. Los socios del bufete nos encomendaron representar a la firma en el Congreso Internacional sobre Arbitraje comercial que tendr\u00eda lugar en Shangh\u00e1i, y nosotros nos encargamos pensar y, llegado el caso, experimentar juntos\u2026 \u00a1o por separado!<\/p>\n<p>Nunca hab\u00eda sido tan perentorio, so pena de haberlo discutido tantas veces con anterioridad; necesit\u00e1bamos una reforma constitucional de nuestra relaci\u00f3n sexual. Por su parte, Alex clamaba por la instauraci\u00f3n del <em>Ius flagellum, Ius fellatii <\/em>e<em> Ius tertii.<\/em> Es decir, derecho de azote, felaciones diarias y tr\u00edos con mujeres. La negociaci\u00f3n estaba en <em>impasse<\/em> pues \u00e9l no acababa de considerar leg\u00edtimas las pretensiones de la oposici\u00f3n: mi postura parlamentaria part\u00eda de la consecuci\u00f3n de fuertes fantas\u00edas sexuales asociadas a la dominaci\u00f3n y al acto en la \u2018plaza p\u00fablica\u2019 (y con el p\u00fablico). El viaje a la capital financiera china se presentaba definitivo en nuestro noviazgo; acabar y follarnos todo lo que se moviera, seguir juntos con una enorme carga de frustraci\u00f3n o acceder a un n\u00famero moderado de perversiones indeseadas, eran las opciones que ocupaban nuestros pensamientos durante las 18 horas de aviones y aeropuertos antes de aterrizar en Shangh\u00e1i.<\/p>\n<p>\u2013\u00a1Acojonante! \u2013exclam\u00f3 Alex, se\u00f1alando por la ventanilla una aberrante inmensidad de extensi\u00f3n urban\u00edstica que se levantaba a los pies de nuestro descenso\u2013. Y luego hablan de la burbuja espa\u00f1ola\u2026<\/p>\n<p>\u2013M\u00e1s de 300 rascacielos s\u00f3lo puede significar un mont\u00f3n de dinero negro y sobornos, ya lo sabes \u2013le interrump\u00ed para observar el aterrizaje sin molestias\u2013.<\/p>\n<p>El cansancio acumulado durante el interminable viaje y el shock que nos produjo esa descomunal ciudad encorsetada por una neblina gris de poluci\u00f3n, hicieron que moment\u00e1neamente olvid\u00e1semos nuestras insatisfacciones sexuales.<\/p>\n<p>Tan pronto recogimos las maletas se hab\u00eda hecho de noche. Montamos en un taxi maloliente, con un rudo taxista que cogi\u00f3 de mala gana el papelito donde llev\u00e1bamos impresa la direcci\u00f3n y nos condujo a nuestro hotel en Pudong, la zona financiera con los rascacielos m\u00e1s altos de Shangh\u00e1i, relativamente cerca de donde se celebrar\u00eda ese aburrid\u00edsimo congreso. Casi no nos percatamos de las contundentes formas y llamativas luces de la metr\u00f3polis; \u00edbamos so\u00f1olientos. Abrimos la puerta de la habitaci\u00f3n y ca\u00edmos redondos en la cama.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.lelo.com\/es\/magic-touch\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-31743 size-full\" src=\"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/accesorios-lubricante-limpiador-lelo.jpg\" alt=\"Accesorios LELO Magic Touch: lubricante y spray limpiador \u00edntimo\" width=\"930\" height=\"336\" srcset=\"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/accesorios-lubricante-limpiador-lelo.jpg 930w, https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/accesorios-lubricante-limpiador-lelo-300x108.jpg 300w, https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/accesorios-lubricante-limpiador-lelo-768x277.jpg 768w, https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/accesorios-lubricante-limpiador-lelo-770x278.jpg 770w\" sizes=\"(max-width: 930px) 100vw, 930px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente, la discusi\u00f3n amaneci\u00f3 tan temprana y oblicua como los rayos de sol que atravesaban las horteras cortinas del dormitorio.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfVamos a ir al Congreso de verdad? \u2013vocifer\u00f3 Alex desde la ducha\u2013.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfQuieres que nos despidan ya? \u2013repliqu\u00e9 con un tono y un volumen exagerados, mientras calculaba mi nivel profesional ante un espejo de cuerpo entero\u2013.<\/p>\n<p>\u2013\u00a1Joder! \u00bfEs posible que nos dediquemos a follar como es debido por una vez en nuestra vida?<\/p>\n<p>\u2013Como si supieras qu\u00e9 es eso\u2026 \u2013esta vez, repliqu\u00e9 vengativamente en un volumen muy bajo, a sabiendas de que era inaudible desde la ducha\u2013.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfSabes que la ciudad est\u00e1 llena de ofertas de masajes que son prost\u00edbulos encubiertos? \u2013prosigui\u00f3 con obstinaci\u00f3n\u2013.<\/p>\n<p>Ten\u00eda raz\u00f3n, yo tambi\u00e9n lo hab\u00eda le\u00eddo. En China \u2013como en muchos pa\u00edses asi\u00e1ticos\u2013 est\u00e1 prohibida la prostituci\u00f3n. Y como pasa con todas las leyes que pretenden evitar lo inevitable, se vulneran con mayor intensidad que las que surgen de los h\u00e1bitos sociales cotidianos. Por suerte o por desgracia, la costumbre de pagar (y cobrar) por tener sexo es tan universal como atemporal. Y, como \u00edbamos a comprobar, China era una de las mejores pruebas de este aserto.<\/p>\n<p>Bajamos a degustar el buf\u00e9 que el hotel serv\u00eda como desayuno, custodiado por m\u00e1s de una docena de chinas extremadamente delgadas que, con sus eternas sonrisas y <em>qipaos<\/em> rojos ajustados, acaparaban las miradas de todos los babeantes machitos occidentales, Alex incluido. Las hab\u00eda de todas las alturas, con distintos tonos de tez que iban desde el\u00a0blanco p\u00e1lido, hasta un ex\u00f3tico moreno aceitunado como el de la piel gitana; labios fin\u00edsimos casi inexistentes o carnosos con un volumen que una occidental s\u00f3lo imaginar\u00eda tras una operaci\u00f3n, y la misma variedad de pecho; tetas min\u00fasculas y enormes contrastaban alterando el dibujo con los motivos m\u00edsticos de dragones dorados en sus prendas. Si dejo de un lado la envidia, he de reconocer que hasta yo me sent\u00ed ciertamente atra\u00edda por ellas. Y si soy honesta, he de confesar que tuve enso\u00f1aciones er\u00f3ticas grupales mientras mis ojos las escrutaban, al tiempo que probaba ese extra\u00f1o desayuno. S\u00ed, dejar\u00e9 el lenguaje pomposo por un momento: mis bragas se humedecieron pensando c\u00f3mo ser\u00eda una org\u00eda con ellas, antes de terminar los \u00faltimos <em>lichis<\/em> que Alex me hab\u00eda servido.<\/p>\n<p>Un microb\u00fas nos llev\u00f3 a un antiguo pabell\u00f3n de la expo que se hab\u00eda celebrado 3 a\u00f1os atr\u00e1s, en compa\u00f1\u00eda de otros tantos letrados internacionales que concurr\u00edan en el mismo hotel. Apenas pudimos observar el recorrido. A las t\u00edpicas aburridas presentaciones entre colegas de profesi\u00f3n, altamente narcisistas y profusamente megal\u00f3manas, sigui\u00f3 la no menos sopor\u00edfera apertura del Congreso. Quiz\u00e1s Alex estaba en lo cierto y ten\u00edamos que escaquearnos de all\u00ed cuanto antes.<\/p>\n<p>\u2013Y este co\u00f1azo \u00bfes s\u00f3lo el primero de nueve? \u2013pregunt\u00e9 con voz melosa, para darle la raz\u00f3n sin reconocimiento expl\u00edcito\u2013.<\/p>\n<p>\u2013Se nota que eres una gran abogada; eres incapaz de dar la raz\u00f3n \u2013contest\u00f3 malhumorado, pero con el sosiego que hab\u00eda inducido mi tono\u2013. Ahora tendremos que aguantar, hacer acto de presencia en la comida y esperar a que den las primeras cabezadas con los ponentes de la tarde para escapar a hurtadillas \u2013sentenci\u00f3\u2013.<\/p>\n<p>As\u00ed lo hicimos. Aguardamos a ese mismo instante en el que el letargo estaba engullendo a todo el Congreso, salvo al apasionado conferenciante, cuyos conocimientos hab\u00edan sido premiados con la hora internacional de la modorra.<\/p>\n<p>El taxi que hab\u00edamos cogido al vuelo nos dej\u00f3 exactamente en el punto que indicaba el mapa de Alex: la Concesi\u00f3n francesa. Un barrio vestigio de los tiempos coloniales que se extend\u00eda desde los magn\u00e1nimos edificios neocl\u00e1sicos que apuntaban como mirador de Pudong, desde la otra parte del r\u00edo y al que llamaban Bund. Hicimos una breve parada para observar el <em>skyline<\/em> del \u00e1rea financiera; enormes edificios se ergu\u00edan junto a una f\u00e1lica y genital torre de telecomunicaciones de colores rosa y gris met\u00e1lico, Oriental Pearl Tower o el \u2013a\u00fan m\u00e1s hortera\u2013 equivalente del Pirul\u00ed madrile\u00f1o. Equivocamos el sentido en el mapa y err\u00f3neamente nos dirigimos hacia una avenida que se llamaba Nanjing East Road. De repente, un mont\u00f3n de chinos y chinas, se abalanzaban sobre nosotros gritando\u2026<\/p>\n<p>\u2013<em>Sex massage<\/em>! <em>Hello<\/em>!, <em>Sex massage<\/em>?<\/p>\n<p>Nos empujaban e intentaban cogernos del brazo para guiarnos hacia alg\u00fan tipo de burdel. Dimos media vuelta espantados por la vehemencia y anduvimos hacia la Concesi\u00f3n francesa y sus estrechas v\u00edas de edificios bajos, que bien pudieran ser las que cualquier ciudad de Europa conserva desde la primera mitad del siglo XX. Recorrimos aquellas calles rojizas cuyos comercios se alumbraban a nuestro paso. Si los rayos solares hab\u00edan aparecido antes de las 6 de la ma\u00f1ana, no iban a iluminar m\u00e1s all\u00e1 de las 5 de la tarde. Aprovechamos lo que nos quedaba de d\u00eda para discutir en cada uno de los pasos de cebra que intent\u00e1bamos cruzar sin ser atropellados. Discut\u00edamos por cualquier cosa: visitar una tienda, entrar a un tomar caf\u00e9, ir aqu\u00ed o all\u00e1, hasta que Alex par\u00f3 a un occidental con tanta pinta de ingl\u00e9s como de profesor, en una de las calles m\u00e1s famosas de la Concesi\u00f3n: Henshang Road. Le pregunt\u00f3 cu\u00e1l era el motivo de la fama que preced\u00eda a esa calle. El chaval ri\u00f3 y nos dijo con un rimbombante acento ingl\u00e9s que se deb\u00eda a los pubs y discotecas frecuentados por occidentales, as\u00ed como por la ubicaci\u00f3n contigua de un importante n\u00famero de consulados. Nos sentamos en la terraza de una cervecer\u00eda que nos recomend\u00f3. El sitio se iba llenando por momentos con gente de\u00a0m\u00faltiples acentos, diferentes estilos y edades. Bebimos un par de pintas observando a la cosmopolita\u00a0fauna, como si de un desfile de s\u00faper modelos se tratara. Tras una hora de hipnosis acompa\u00f1ada por cervezas, durante la que imaginaba c\u00f3mo deb\u00edan de ser las vidas de aquellos completos extra\u00f1os, Alex plant\u00f3 la jarra en la mesa y me clav\u00f3 la mirada.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfQu\u00e9? \u00bfQu\u00e9 ocurre ahora? \u2013pregunt\u00e9, dispuesta a entablar otra discusi\u00f3n\u2013.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfRecuerdas a Ra\u00fal? \u2013inquiri\u00f3 enigm\u00e1ticamente\u2013.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfEl socio del despacho? \u00a1Pues claro, tan s\u00f3lo ha pasado un mes desde que le dieran el pasaporte junto con su querido amigo Pepe! Lo que no me acabo de explicar es la forma en la que les han convencido para vender su parte de la Boutique.<\/p>\n<p>\u2013\u00a1Esa es la cuesti\u00f3n! \u2013me interrumpi\u00f3 atropelladamente\u2013. \u00bfRecuerdas que ambos eran los encargados de supervisar las acciones del bufete en el extranjero? Pues bien, parece ser que los gastos de desplazamiento engordaban sustancialmente cuando viajaban a Hungr\u00eda y a China\u2026 Hace poco, me cruc\u00e9 con Ra\u00fal y le dije que ven\u00edamos a Shangh\u00e1i. Sonri\u00f3 y me dijo que lo mejor de China son los masajes: \u2013Tan s\u00f3lo sigue las luces de ne\u00f3n en las que reza&#8230;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-3684 size-full\" title=\"Masaje sexual er\u00f3tico en pareja\" src=\"https:\/\/lelo.com\/es\/blog\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/Masaje-sexual-jpg.jpg\" alt=\"masaje sexual er\u00f3tico en pareja con ambiente \u00edntimo\" width=\"210\" height=\"210\" srcset=\"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/Masaje-sexual-jpg.jpg 210w, https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/Masaje-sexual-jpg-55x55.jpg 55w, https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/Masaje-sexual-jpg-150x150.jpg 150w\" sizes=\"(max-width: 210px) 100vw, 210px\" \/><\/p>\n<p>Las ver\u00e1s por toda la ciudad, me dijo. Puedes ir con tu chica y que os toquen a los dos y, si pag\u00e1is un poco m\u00e1s\u2026\u2013.<\/p>\n<p>\u2013Eres un puto cerdo \u2013le cort\u00e9 afianzando una supuesta moral que jam\u00e1s hab\u00eda abrazado\u2013.<\/p>\n<p>Ahora estoy segura de que reaccion\u00e9 de esa manera de un modo autom\u00e1tico, pues la costumbre era llevarle la contraria sin motivo alguno. En realidad, me estaba excitando. La cerveza ya me hab\u00eda achispado y la historia me estaba poniendo a tono. As\u00ed que, recompuse:<\/p>\n<p>\u2013Y, \u00bfc\u00f3mo dices que sabes lo que hay que hacer?<\/p>\n<p>\u2013Eres imposible\u2026 \u2013lament\u00f3 con impotente desd\u00e9n\u2013. Se trata de que experimentemos los dos juntos, de otro modo nuestra relaci\u00f3n se va a ir al garete, \u00bflo entiendes?<\/p>\n<p>\u2013Digamos que estoy de acuerdo \u2013le dije con sonrisa sarc\u00e1stica, haci\u00e9ndole saber que el juego acababa de empezar\u2013.<\/p>\n<p>\u2013Bien, la cosa va as\u00ed. Nos vamos a esta direcci\u00f3n\u2026 \u2013y sac\u00f3 la cartera de la que extrajo un peque\u00f1o papel doblado\u2013.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfEso te lo dio Ra\u00fal? \u2013interrump\u00ed con cierto asombro. No esperaba que un abogado pijito como \u00e9l se las gastase as\u00ed\u2013. Pero, \u00a1Se\u00f1or letrado! \u00bfC\u00f3mo se atreve a ocultarme documentaci\u00f3n?\u00a0\u2013mi histri\u00f3nica queja le hizo sonre\u00edr\u2013.<\/p>\n<p>\u2013Como te dec\u00eda, vamos a ir a esta calle y vamos a pedir un masaje para los dos. Seg\u00fan me cont\u00f3 Ra\u00fal, hablan ingl\u00e9s y har\u00e1n lo que les pidamos. Tambi\u00e9n me dijo que podemos regatear el precio, pues intentar\u00e1n doblarlo o triplicarlo en cuanto vean que no somos orientales.<\/p>\n<p>\u2013D\u00e9jate de regatear y veamos de qu\u00e9 va ese masaje \u2013le dije, mientras me levantaba decidida de la silla\u2013.<\/p>\n<p>Compramos un par de botes de cerveza en una peque\u00f1a tienda que se encontraba en la misma acera que la cervecer\u00eda, y\u00a0acompa\u00f1ar la espera mientras intent\u00e1bamos parar un taxi. Luego de 10 minutos lo conseguimos, mostramos la direcci\u00f3n al conductor y nos llev\u00f3 a lo que parec\u00eda una zona c\u00e9ntrica y concurrida de la ciudad.<\/p>\n<p>Alex identific\u00f3 r\u00e1pidamente el edificio por no s\u00e9 qu\u00e9 clase de referencias que Ra\u00fal le hab\u00eda dado. Subimos por unas escaleras de falso m\u00e1rmol, que emulaban las de cualquier palacete europeo, hasta llegar a la recepci\u00f3n de un suntuoso sal\u00f3n de masajes. Nos recibieron un muchacho y una chica preciosa con <em>qipao<\/em> blanco y una sonrisa de oreja a oreja. Tras unos minutos dilucidando cu\u00e1l era el precio en euros, llegamos a la conclusi\u00f3n de que lo que ofrec\u00edan era barato, aunque no sab\u00edamos que, despu\u00e9s, se iba a encarecer.<\/p>\n<p>Pasamos a una habitaci\u00f3n donde hab\u00eda una cama de cuerpo y medio con un par de toallas perfectamente dobladas encima. Yo me sent\u00e9 en la silla situada al lado del cabecero y Alex en la cama justo a mi lado, esperando a que viniese nuestra masajista. En menos de un minuto, apareci\u00f3 una china menudita, con los pechos perfectos y con unas toallas en la mano, y nos pregunt\u00f3 si la quer\u00edamos a ella. Ni siquiera hablamos, tan s\u00f3lo inclinamos la cabeza en se\u00f1al de aprobaci\u00f3n. Sonri\u00f3 y nos pregunt\u00f3 a qui\u00e9n deb\u00eda dar el masaje. Alex se quit\u00f3 la camiseta y se tumb\u00f3 bocabajo en la cama. Yo me beb\u00eda los botes de cerveza que hab\u00edamos colado cuando, despu\u00e9s de 10 minutos la chica le pidi\u00f3 que se diera la vuelta. Alex se gir\u00f3 y ella le baj\u00f3 el pantal\u00f3n mientras me miraba, seguramente por si encontraba desaprobaci\u00f3n. Lejos de neg\u00e1rselo, me quit\u00e9 los pantalones y las bragas, dej\u00e1ndolos caer al un\u00edsono sobre el suelo, y cogiendo r\u00e1pidamente el peque\u00f1o vibrador que Alex me hab\u00eda regalado por mi \u00faltimo cumplea\u00f1os de mi bolso.<\/p>\n<p>Ella se puso un gel en las manos y comenz\u00f3 a masturbarle con vehemencia. Yo tambi\u00e9n me tocaba con la agresividad que aportaba el vibrador y la imagen de mi novio\u2026 y aquella preciosa china. Alex se iba a correr, ella estaba agitando su pene con demasiada velocidad como para que pudiera contener la eyaculaci\u00f3n. Para evitarlo, apart\u00f3 su mano y le dijo que me masturbara a m\u00ed. Intercambiamos los puestos; apart\u00e9 el vibrador y\u00a0me puse a cuatro patitas para estar m\u00e1s c\u00f3moda, mientras cog\u00eda el dur\u00edsimo miembro de mi novio con mi mano y mi boca. La masajista me acariciaba el cl\u00edtoris fuerte y apresuradamente; s\u00f3lo fren\u00f3 para untar m\u00e1s lubricante mientras se resituaba al lado de mi mano de apoyo. Me puse de rodillas para liberarla e introducirla en sus bragas. Durante una peque\u00f1a eternidad, nadie par\u00f3 de gemir\u2026<\/p>\n<p>Al final, pagamos el triple, pero el valor del gozo fue inconmensurable; asistimos al Congreso los dos d\u00edas restantes y volvimos a Espa\u00f1a m\u00e1s unidos que nunca. El masaje ilegal no s\u00f3lo provoc\u00f3 que nos sincer\u00e1ramos y nos empez\u00e1semos a comunicar como pareja, sino que tambi\u00e9n fue el motivo por el que abandonamos aquellas fantas\u00edas sobre sadomasoquismo y org\u00edas que hab\u00edan surgido de la insatisfacci\u00f3n sexual que nosotros mismos hab\u00edamos provocado, con aquella moral espa\u00f1ola tan paralizante. Y no es que no nos demos azotes, eso es muy dif\u00edcil de evitar para dos letrados j\u00f3venes y sedientos de sangre. El quid de la cuesti\u00f3n es que nos abri\u00e9ramos moralmente como \u2018pareja de pervertidos\u2019 o, al fin y al cabo, como dos personas que se cuentan honestamente lo que quieren tener en la cama. Nos amamos, nos seguimos queriendo mucho y, por eso, hemos acordado incorporar a una amiga en nuestra nueva relaci\u00f3n. Ella tambi\u00e9n est\u00e1 encantada con los masajes (\u00a1ahora legales! \u2013como tras cualquier Constituci\u00f3n posrevolucionaria\u2013) que los tres nos procuramos, al menos, una vez al mes.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Explora m\u00e1s <a href=\"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/relatos-eroticos\/\"><strong>relatos er\u00f3ticos<\/strong><\/a> como este.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Tambi\u00e9n puedes descubrir c\u00f3mo hacer un <a href=\"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/como-usar-velas-lubricante-vibradores-masaje\/\">masaje sexual total con velas, aceites y vibradores<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Como agradecimiento por leernos, disfruta un\u00a0<strong>15% de descuento<\/strong>\u00a0en\u00a0<strong>accesorios sensuales<\/strong>\u00a0(copia y pega el c\u00f3digo\u00a0<strong>VOLONTE15<\/strong>\u00a0en la cesta):<\/p>\n\n<p><strong>Recibe m\u00e1s relatos como este en tu email (es GRATIS)<\/strong><\/p>\n<div class=\"indicates-required\"><span class=\"asterisk\">*<\/span> Lo que necesitamos para enviarte nuestra Newsletter.<\/div>\n<div class=\"mc-field-group\"><label for=\"mce-EMAIL\">Tu direcci\u00f3n de email: <span class=\"asterisk\">*<\/span><\/label><input id=\"mce-EMAIL\" class=\"required email\" name=\"EMAIL\" required=\"\" type=\"email\" value=\"\" \/><\/div>\n<div id=\"mce-responses\" class=\"clear\">\n<div id=\"mce-error-response\" class=\"response\" style=\"display: none;\"><\/div>\n<div id=\"mce-success-response\" class=\"response\" style=\"display: none;\"><\/div>\n<\/div>\n<div style=\"position: absolute; left: -5000px;\" aria-hidden=\"true\"><input tabindex=\"-1\" name=\"b_3f120ef036c74208e60df6267_6b448a9bbd\" type=\"text\" value=\"\" \/><\/div>\n<div class=\"clear\"><input id=\"mc-embedded-subscribe\" class=\"button\" name=\"subscribe\" type=\"submit\" value=\"Suscr\u00edbete aqu\u00ed\" \/><\/div>\n<p><script type=\"text\/javascript\" src=\"\/\/s3.amazonaws.com\/downloads.mailchimp.com\/js\/mc-validate.js\"><\/script><script type=\"text\/javascript\">(function($) {window.fnames = new Array(); window.ftypes = new Array();fnames[0]='EMAIL';ftypes[0]='email';fnames[1]='FNAME';ftypes[1]='text';\/*\n * Translated default messages for the $ validation plugin.\n * Locale: ES\n *\/\n$.extend($.validator.messages, {\n  required: \"Este campo es obligatorio.\",\n  remote: \"Por favor, rellena este campo.\",\n  email: \"Por favor, escribe una direcci\u00f3n de correo v\u00e1lida\",\n  url: \"Por favor, escribe una URL v\u00e1lida.\",\n  date: \"Por favor, escribe una fecha v\u00e1lida.\",\n  dateISO: \"Por favor, escribe una fecha (ISO) v\u00e1lida.\",\n  number: \"Por favor, escribe un n\u00famero entero v\u00e1lido.\",\n  digits: \"Por favor, escribe s\u00f3lo d\u00edgitos.\",\n  creditcard: \"Por favor, escribe un n\u00famero de tarjeta v\u00e1lido.\",\n  equalTo: \"Por favor, escribe el mismo valor de nuevo.\",\n  accept: \"Por favor, escribe un valor con una extensi\u00f3n aceptada.\",\n  maxlength: $.validator.format(\"Por favor, no escribas m\u00e1s de {0} caracteres.\"),\n  minlength: $.validator.format(\"Por favor, no escribas menos de {0} caracteres.\"),\n  rangelength: $.validator.format(\"Por favor, escribe un valor entre {0} y {1} caracteres.\"),\n  range: $.validator.format(\"Por favor, escribe un valor entre {0} y {1}.\"),\n  max: $.validator.format(\"Por favor, escribe un valor menor o igual a {0}.\"),\n  min: $.validator.format(\"Por favor, escribe un valor mayor o igual a {0}.\")\n});}(jQuery));var $mcj = jQuery.noConflict(true);<\/script><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta es la historia de una pareja de abogados acostumbrados a negociar en todo\u2026 incluso en la cama. 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