{"id":5908,"date":"2016-03-18T16:28:35","date_gmt":"2016-03-18T08:28:35","guid":{"rendered":"https:\/\/dev.lelo.com\/es\/blog\/?p=5908"},"modified":"2026-03-07T13:55:36","modified_gmt":"2026-03-07T12:55:36","slug":"shibari-historia-amor-bondage-relatos-eroticos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/shibari-historia-amor-bondage-relatos-eroticos\/","title":{"rendered":"Una historia bondage (IV): Tablas \u2013 Relato er\u00f3tico"},"content":{"rendered":"<p>La serie de relatos er\u00f3ticos bondage de Mimmi Kass toca a su fin, con una intensa historia de sexo y amor adornada con las ataduras del arte japon\u00e9s del Shibari. M\u00e1s all\u00e1 del <a href=\"https:\/\/lelo.com\/es\/blog\/sexo-bdsm\/\"><strong>BDSM inici\u00e1tico<\/strong><\/a>, m\u00e1s ac\u00e1 del juego sexual, esta historia er\u00f3tica no te dejar\u00e1 indiferente.<\/p>\n<h5 style=\"text-align: center;\">Imagen de esta publicaci\u00f3n por cortes\u00eda de <a href=\"https:\/\/x.com\/Tentesion\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Tentesion<\/a>.<\/h5>\n<h5 style=\"text-align: center;\">Si deseas comenzar la serie en los relatos previos, puedes hacerlo desde aqu\u00ed:<\/h5>\n<h5 style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/lelo.com\/es\/blog\/preludio-historia-de-sexo-bondage-relatos-eroticos\/\">Una historia bondage (I): Las consecuencias \u2013 Relato er\u00f3tico<\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/lelo.com\/es\/blog\/castigo-bondage-seda-edging-relatos-eroticos\/\">Una historia bondage (II): El castigo \u2013 Relato er\u00f3tico<\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/lelo.com\/es\/blog\/cuckold-voyeur-bondage-esposas-relatos-eroticos\/\">Una historia bondage (III): La venganza \u2013 Relato er\u00f3tico<\/a><\/h5>\n<h5 style=\"text-align: center;\">O entra de lleno en el <em>bondage<\/em> m\u00e1s sensual.<\/h5>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><strong>Tablas<\/strong><\/h2>\n<p>Carolina esper\u00f3 con impaciencia, tamborileando con los dedos en el volante, a que se abriera la puerta corredera del chalet de Miguel. Aparc\u00f3 junto a la entrada y respir\u00f3 profundo. Estaba preparada para que le devolviera el golpe: dejarlo a medias despu\u00e9s de haber follado con Mart\u00edn, con \u00e9l mirando y esposado, hab\u00eda sido una jugada sucia. Esperaba una r\u00e9plica a la altura de Miguel. La idea de lo que podr\u00eda recibir la preocupaba, pero sobre todo, la excitaba.<\/p>\n<p>Entr\u00f3 por la puerta entreabierta y mir\u00f3 a su alrededor, extra\u00f1ada. El vest\u00edbulo estaba en penumbra, y pod\u00eda o\u00edr la m\u00fasica suave de Coldplay que llegaba desde el sal\u00f3n, a bajo volumen. No pudo evitar recordar la agon\u00eda y el placer que vivi\u00f3 atada a aquella puerta, y se dio unos minutos para estudiar el ambiente. Esta vez, Miguel no la pillar\u00eda por sorpresa.<\/p>\n<p>\u2014Estoy en el sal\u00f3n.<\/p>\n<p>La voz masculina interrumpi\u00f3 sus cavilaciones y se acerc\u00f3 hasta \u00e9l. Estaba sentado en el sof\u00e1 frente a la chimenea, vestido con un pantal\u00f3n gris de algod\u00f3n y una sencilla camiseta blanca. Descalzo. \u00bfQu\u00e9 estar\u00eda tramando?<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEstamos solos? \u2014pregunt\u00f3 Carolina, algo brusca. \u00c9l esboz\u00f3 una sonrisa imperceptible al verla examinar la estancia con el ce\u00f1o fruncido.<\/p>\n<p>\u2014Estamos solos. Ven, si\u00e9ntate conmigo.<\/p>\n<p>Carolina ignor\u00f3 su invitaci\u00f3n y se acerc\u00f3 al fuego. Extendi\u00f3 los dedos hacia las llamas, y se qued\u00f3 all\u00ed durante unos minutos, incapaz de deshacerse de las conspiraciones en su cabeza. Miguel parec\u00eda tranquilo y relajado. No parec\u00eda que se fuera a abalanzar sobre ella en busca del orgasmo negado, o que fuera a vengarse. En vez de eso, se acerc\u00f3 desde atr\u00e1s y la abraz\u00f3 por la cintura.<\/p>\n<p>\u2014Tengo una propuesta para ti: quiero atarte de nuevo. \u2014Carolina lo mir\u00f3 durante un segundo, se ech\u00f3 a re\u00edr y comenz\u00f3 a negar con la cabeza. Pero Miguel la detuvo\u2014. S\u00e9 que te gust\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014No me gust\u00f3 sentirme indefensa. Quiero decir \u2014rectific\u00f3, d\u00e1ndose la vuelta para mirar a Miguel a los ojos\u2014, quiero poder defenderme con todas mis armas.<\/p>\n<p>\u2014No hay nada de lo que tengas que defenderte.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfNo? \u2014pregunt\u00f3 Carolina, con tono retador. Miguel volvi\u00f3 a sonre\u00edr. Parec\u00eda cansado.<\/p>\n<p>\u2014No. Quiero que dejemos de lado el pulso absurdo que nos traemos. Ha sido divertido \u2014reconoci\u00f3\u2014, pero ahora necesitamos algo distinto.<\/p>\n<p>Carolina se relaj\u00f3 al escuchar sus palabras. En unos segundos, pareci\u00f3 que le quitaban una losa de encima. Llevaba toda la semana pregunt\u00e1ndose lo que la esperaba. Con un suspiro, se descalz\u00f3 los tacones y rode\u00f3 el cuello de Miguel con los brazos,<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 tienes en mente?<\/p>\n<p>Recorri\u00f3 sus labios con la lengua, y se besaron despacio, con m\u00e1s calidez que lascivia. Desliz\u00f3 la mano hasta su entrepierna con el objetivo de encenderlo, pero Miguel la apart\u00f3 ligeramente y se\u00f1al\u00f3 unas cuerdas en el suelo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfSabes para lo que son?<\/p>\n<p>Ella las examin\u00f3 con atenci\u00f3n. Eran delgadas, gr\u00e1ciles. Estaban colocadas en hatillos ordenados y el calor de las llamas les daba un sutil color dorado. Todo su cuerpo se tens\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Para Shibari.<\/p>\n<p>Su piel se eriz\u00f3 con expectaci\u00f3n al pensar en los preciosos grabados japoneses que decoraban la habitaci\u00f3n de Miguel. Siempre la fascinaron, pero hasta ahora Miguel no hab\u00eda dado se\u00f1ales de saber hacerlo, o de querer hacerlo con ella.<\/p>\n<p>\u2014Desn\u00fadate.<\/p>\n<p>Carolina se quit\u00f3 el vestido de lana por encima de la cabeza. Miguel esboz\u00f3 de nuevo esa sonrisa depredadora que le dec\u00eda a gritos que se la follar\u00eda en ese mismo instante, pero no se movi\u00f3. Manipulaba uno de los hatillos entre sus manos expertas, sin apartar la mirada de ella. Dobl\u00f3 la cuerda por la mitad, y la dej\u00f3 extendida a sus pies sobre la alfombra.<\/p>\n<p>El precioso juego de lencer\u00eda gris y las medias de Carolina siguieron el mismo camino del vestido sin que \u00e9l prestara la menor atenci\u00f3n. Eso s\u00ed era una novedad. Carolina se irgui\u00f3 ante \u00e9l, y por primera vez sinti\u00f3 la vulnerabilidad de su desnudez.<\/p>\n<p>Miguel se arrodill\u00f3 junto a la chimenea, y arrastr\u00f3 a Carolina frente a \u00e9l.<\/p>\n<p>\u2014Ti\u00e9ndete en la alfombra \u2014le orden\u00f3. Carolina estaba reacia, segu\u00eda pensando que, en cualquier momento, Miguel la sorprender\u00eda con alguna jugada\u2014. Ti\u00e9ndete\u2014repiti\u00f3, empuj\u00e1ndola con gentileza, con la palma de la mano apoyada entre sus pechos.<\/p>\n<p>Carolina obedeci\u00f3 y se acost\u00f3 de espaldas. \u00a0Su respiraci\u00f3n comenzaba a acelerarse. El calor de la chimenea se derramaba sobre su piel y observ\u00f3 a Miguel, arrodillado a sus pies. El fuego otorgaba a sus ojos un brillo extra\u00f1o.<\/p>\n<p>La acarici\u00f3 desde la rodilla hasta el pie y ella se revolvi\u00f3, anhelante. Contuvo el aliento cuando Miguel le rode\u00f3 el tobillo con la cuerda, menos \u00e1spera de lo que habr\u00eda esperado, e hizo un nudo firme. Percibi\u00f3 con claridad c\u00f3mo su cuerpo comenzaba a despertar entre sus manos.<\/p>\n<p>Tirando de las hebras, la oblig\u00f3 a acercar el tal\u00f3n hasta que toc\u00f3 su trasero y, con calma, envolvi\u00f3 con varias vueltas de la cuerda su pierna flexionada. Carolina la sent\u00eda clavarse en su piel como una serpiente, sedosa y firme. Cuando Miguel termin\u00f3, estaba totalmente inmovilizada.<\/p>\n<p>\u2014Es precioso \u2014murmur\u00f3, al contemplar el contraste de las ataduras sobre su piel p\u00e1lida.<\/p>\n<p>Miguel asinti\u00f3 sin decir nada. Estaba concentrado, con los p\u00e1rpados entornados y pendiente de sus reacciones. Sigui\u00f3 con la otra pierna. Esta vez, Carolina fue m\u00e1s consciente de las caricias de los dedos masculinos sobre la piel, que dejaban un reguero de fuego, haci\u00e9ndola m\u00e1s sensible al tacto de la cuerda. Cuando acab\u00f3, ten\u00eda las dos extremidades envueltas en sendas espirales doradas. No pod\u00eda moverlas ni un mil\u00edmetro, sent\u00eda su abrazo firme y constante, y por un segundo, sinti\u00f3 miedo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo se llama? \u2014Carolina sab\u00eda que cada atadura respond\u00eda a un nombre, y quer\u00eda grabarlo en su memoria junto con la imagen ex\u00f3tica de su cuerpo.<\/p>\n<p>\u2014<em>Futomomo<\/em> \u2014respondi\u00f3 Miguel, lac\u00f3nico.<\/p>\n<p>Su tono de voz hizo que lo mirara con atenci\u00f3n. Ten\u00eda los ojos fijos en su sexo, y Carolina abri\u00f3 las rodillas para exhibirlo frente a \u00e9l. Las hebras se enroscaron en sus piernas, acomod\u00e1ndose a la nueva postura. Miguel se desplaz\u00f3 entre sus muslos inmovilizados y desliz\u00f3 las yemas de los dedos justo entre los labios empapados de su entrada. Ella dio un respingo ante lo inesperado de la caricia y arque\u00f3 la espalda como invitaci\u00f3n, pero Miguel extendi\u00f3 la humedad hacia su monte de Venus, haciendo que su piel se erizara, y neg\u00f3 con la cabeza.<\/p>\n<p>\u2014A\u00fan falta mucho, Carolina.<\/p>\n<p>Sus pezones se endurecieron, y su interior se licu\u00f3 como el hierro fundido ante la promesa.<\/p>\n<p>Miguel gate\u00f3 a su lado, sin romper el contacto visual y la ayud\u00f3 a incorporarse, situ\u00e1ndola entre sus piernas. Carolina se recost\u00f3 en su pecho, y odi\u00f3 el tacto de la tela de algod\u00f3n que lo separaba de ella.<\/p>\n<p>\u2014Qu\u00edtatela. La camiseta, qu\u00edtatela. Quiero sentir tu piel \u2014exigi\u00f3.<\/p>\n<p>Miguel se desprendi\u00f3 de la prenda y Carolina se recost\u00f3 sobre su t\u00f3rax desnudo. Experiment\u00f3 una inesperada sensaci\u00f3n de alivio al apoyar su espalda en \u00e9l, que la estrech\u00f3 por un segundo entre sus brazos. La m\u00fasica segu\u00eda impregnando el ambiente y se inici\u00f3 una de las canciones favoritas de Carolina\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><iframe src=\"\/\/www.youtube.com\/embed\/JF8BRvqGCNs\" width=\"400\" height=\"300\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p>Miguel escogi\u00f3 ese preciso momento para incorporarla y llevarle los brazos hacia atr\u00e1s. Comenz\u00f3 a atarle los antebrazos, de manera que cada una de sus manos sosten\u00eda un codo. Sus pechos saltaron hacia adelante en una postura forzada. Carolina se derret\u00eda con cada roce de los dedos de Miguel sobre la piel, cada caricia de las cuerdas bailando al comp\u00e1s de la desgarradora canci\u00f3n.\u00a0 El abrazo de las hebras doradas frunci\u00f3 sus pezones hasta el dolor, su sexo expuesto destilaba la miel que delataba su excitaci\u00f3n y su deseo. Miguel trabajaba infatigable, concentrado en tensar, anudar y rodear su cuerpo, con la boca muy cerca del cuello de Carolina, haci\u00e9ndola estremecer con cada exhalaci\u00f3n de su aliento c\u00e1lido.<\/p>\n<p>\u2014<em>Takatekote<\/em> \u2014murmur\u00f3, cuando hubo terminado la obra en su torso y sus brazos.<\/p>\n<p>Carolina apenas le prest\u00f3 atenci\u00f3n, solo pod\u00eda sentir con la piel. Apoy\u00f3 la cabeza en su hombro, arqueando la espalda para darle acceso y entreabri\u00f3 los labios, como una ofrenda. Miguel por fin la bes\u00f3. Sus manos la acariciaban desde atr\u00e1s, recorriendo los pezones atrapados entre las cuerdas. Cuando su mano se dej\u00f3 caer hasta su sexo inundado, Carolina jade\u00f3, moviendo sus caderas con exigencia.<\/p>\n<p>\u2014Te necesito \u2014murmur\u00f3.<\/p>\n<p>No era una s\u00faplica, ni una orden. Era la realidad m\u00e1s pura y descarnada, sin subterfugios, sin trampas ni juegos, y Miguel as\u00ed lo entendi\u00f3.<\/p>\n<p>La sujet\u00f3 con fuerza de las cuerdas a su espalda y la tendi\u00f3 contra el suelo. Carolina se vio obligada a apoyarse sobre sus piernas flexionadas y abiertas, exhibiendo sus orificios \u00e1vidos. Miguel se baj\u00f3 el pantal\u00f3n por las caderas para descubrir su erecci\u00f3n, y se enterr\u00f3 en ella a la vez que ambos emit\u00edan un gemido ag\u00f3nico de alivio.<\/p>\n<p>Comenz\u00f3 a moverse en su interior sin que Carolina pudiese hacer nada. Inmovilizada, indefensa, se dej\u00f3 invadir por el torrente de placer que cada embestida de Miguel desencadenaba en ella. La m\u00fasica del <em>Stay<\/em> de Rihanna acompa\u00f1aba las lentas y profundas acometidas. Miguel de pronto, se retir\u00f3 de su interior y Carolina se gir\u00f3 para pedir explicaciones por su s\u00fabito abandono, pero Miguel no la hizo esperar. Extendiendo su lubricaci\u00f3n hacia el ano, la penetr\u00f3 con cuidado, hasta el fondo. El gemido de Carolina expres\u00f3 la combinaci\u00f3n exacta de placer, aderezado con un punto de dolor, para hacerlo tocar el cielo.<\/p>\n<p>Ambos bailaron coordinados. Carolina se sent\u00eda abrumada por el doble abrazo de Miguel y de las cuerdas, y se dej\u00f3 caer en un exquisito, angustioso y sublime orgasmo. Miguel se derramaba en ella poco despu\u00e9s, tras asegurarse que yac\u00eda deshecha entre sus brazos.<\/p>\n<p>Permanecieron as\u00ed una eternidad, al calor del fuego, hasta que Miguel se despeg\u00f3 de su piel sudorosa con delicadeza. Poco a poco, con movimientos suaves, fue liber\u00e1ndola de las ataduras. Con un masaje continuo y firme, devolvi\u00f3 a la vida sus extremidades entumecidas por la postura forzada. Una languidez y un bienestar que hab\u00eda olvidado se apoderaron de Carolina. Miguel la acun\u00f3 junto al fuego, susurrando palabras de consuelo. Carolina llevaba tiempo llorando sin percatarse. Las l\u00e1grimas se mezclaban con su pelo revuelto y lavaban el estr\u00e9s y las preocupaciones que, en su d\u00eda a d\u00eda, la acorralaban. Se refugi\u00f3 en los brazos de Miguel, deshaci\u00e9ndose en una catarsis inesperada de toda la tensi\u00f3n, mientras recorr\u00eda con los dedos las marcas que las cuerdas hab\u00edan dejado sobre su piel.<\/p>\n<p>\u2014Has ganado \u2014susurr\u00f3 Carolina, con la falsa certeza de que su derrota era mucho m\u00e1s que algo f\u00edsico, sin entender a\u00fan la dulce victoria de su alma.<\/p>\n<p>\u2014No, Carolina \u2014neg\u00f3 \u00e9l, intensificando su abrazo\u2013. Este juego no tiene combinaciones ganadoras. Nuestros movimientos siempre desembocan en tablas.<\/p>\n<p>\u2014No me dejes sola \u2014murmur\u00f3, al sentir que Miguel se incorporaba.<\/p>\n<p>\u2014Jam\u00e1s \u2014replic\u00f3 \u00e9l, en un susurro.<\/p>\n<p>La levant\u00f3 entre sus brazos y la llev\u00f3 hasta el sof\u00e1, envolvi\u00e9ndola en una manta suave. Al calor del fuego, las cuerdas en el suelo fueron testigos mudos de sus emociones. Los suspiros entrecortados de su sue\u00f1o hablaban de un juego todav\u00eda m\u00e1s grande.<\/p>\n<p><strong>Elige tu LELO BDSM favorito aqu\u00ed: <\/strong><\/p>\n\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a1\u00a1Hay m\u00e1s!! Ya puedes continuar con la historia de Miguel y Carolina aqu\u00ed: <strong><a href=\"https:\/\/lelo.com\/es\/blog\/imperio-de-los-sentidos-juegos-sexuales-relatos-eroticos\/\">El imperio de los sentidos: Mirar y no tocar<\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>Recibe m\u00e1s relatos como este en tu email (es GRATIS)<\/strong><\/p>\n<div class=\"indicates-required\"><span class=\"asterisk\">*<\/span> Lo que necesitamos para enviarte nuestra Newsletter.<\/div>\n<div class=\"mc-field-group\"><label for=\"mce-EMAIL\">Tu direcci\u00f3n de email: <span class=\"asterisk\">*<\/span><\/label><input id=\"mce-EMAIL\" class=\"required email\" name=\"EMAIL\" required=\"\" type=\"email\" value=\"\" \/><\/div>\n<div id=\"mce-responses\" class=\"clear\">\n<div id=\"mce-error-response\" class=\"response\" style=\"display: none;\"><\/div>\n<div id=\"mce-success-response\" class=\"response\" style=\"display: none;\"><\/div>\n<\/div>\n<div style=\"position: absolute; left: -5000px;\" aria-hidden=\"true\"><input tabindex=\"-1\" name=\"b_3f120ef036c74208e60df6267_6b448a9bbd\" type=\"text\" value=\"\" \/><\/div>\n<div class=\"clear\"><input id=\"mc-embedded-subscribe\" class=\"button\" name=\"subscribe\" type=\"submit\" value=\"Suscr\u00edbete aqu\u00ed\" \/><\/div>\n<p><script type=\"text\/javascript\" src=\"\/\/s3.amazonaws.com\/downloads.mailchimp.com\/js\/mc-validate.js\"><\/script><script type=\"text\/javascript\">(function($) {window.fnames = new Array(); window.ftypes = new Array();fnames[0]='EMAIL';ftypes[0]='email';fnames[1]='FNAME';ftypes[1]='text';\/*\n * Translated default messages for the $ validation plugin.\n * Locale: ES\n *\/\n$.extend($.validator.messages, {\n  required: \"Este campo es obligatorio.\",\n  remote: \"Por favor, rellena este campo.\",\n  email: \"Por favor, escribe una direcci\u00f3n de correo v\u00e1lida\",\n  url: \"Por favor, escribe una URL v\u00e1lida.\",\n  date: \"Por favor, escribe una fecha v\u00e1lida.\",\n  dateISO: \"Por favor, escribe una fecha (ISO) v\u00e1lida.\",\n  number: \"Por favor, escribe un n\u00famero entero v\u00e1lido.\",\n  digits: \"Por favor, escribe s\u00f3lo d\u00edgitos.\",\n  creditcard: \"Por favor, escribe un n\u00famero de tarjeta v\u00e1lido.\",\n  equalTo: \"Por favor, escribe el mismo valor de nuevo.\",\n  accept: \"Por favor, escribe un valor con una extensi\u00f3n aceptada.\",\n  maxlength: $.validator.format(\"Por favor, no escribas m\u00e1s de {0} caracteres.\"),\n  minlength: $.validator.format(\"Por favor, no escribas menos de {0} caracteres.\"),\n  rangelength: $.validator.format(\"Por favor, escribe un valor entre {0} y {1} caracteres.\"),\n  range: $.validator.format(\"Por favor, escribe un valor entre {0} y {1}.\"),\n  max: $.validator.format(\"Por favor, escribe un valor menor o igual a {0}.\"),\n  min: $.validator.format(\"Por favor, escribe un valor mayor o igual a {0}.\")\n});}(jQuery));var $mcj = jQuery.noConflict(true);<\/script><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La serie de relatos er\u00f3ticos bondage de Mimmi Kass toca a su fin, con una intensa historia de sexo y amor adornada con las ataduras del arte japon\u00e9s del Shibari. M\u00e1s all\u00e1 del BDSM inici\u00e1tico, m\u00e1s ac\u00e1 del juego sexual, esta historia er\u00f3tica no te dejar\u00e1 indiferente. Imagen de esta publicaci\u00f3n por cortes\u00eda de Tentesion. Si deseas comenzar la serie en los relatos previos, puedes hacerlo desde aqu\u00ed: Una historia bondage (I): Las consecuencias \u2013 Relato er\u00f3tico Una historia bondage [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":31,"featured_media":30163,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[21,1151],"tags":[1150],"coauthors":[1220],"class_list":["post-5908","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-relatos-eroticos","category-relatos-eroticos-con-musica","tag-relatos-bdsm"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v24.8.1 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Tablas. Una historia bondage (IV) | Relatos er\u00f3ticos con m\u00fasica<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"No te pierdas los juegos de Carolina y Miguel, en este relato er\u00f3tico bondage con m\u00fasica de Rihanna, donde el shibari es protagonista.\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/shibari-historia-amor-bondage-relatos-eroticos\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Tablas. Una historia bondage (IV) | Relatos er\u00f3ticos con m\u00fasica\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"No te pierdas los juegos de Carolina y Miguel, en este relato er\u00f3tico bondage con m\u00fasica de Rihanna, donde el shibari es protagonista.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/shibari-historia-amor-bondage-relatos-eroticos\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Volont\u00e9\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/LELO.lust.objectified\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2016-03-18T08:28:35+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2026-03-07T12:55:36+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/Una-historia-bondage-IV-Tablas.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"850\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"425\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Mimmi Kass\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:image\" content=\"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/Una-historia-bondage-IV-Tablas.jpg\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@Mimmi_Kass\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@LELO_ES\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Mimmi Kass\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"9 minutos\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label3\" content=\"Written by\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data3\" content=\"Mimmi Kass\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/shibari-historia-amor-bondage-relatos-eroticos\/\",\"url\":\"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/shibari-historia-amor-bondage-relatos-eroticos\/\",\"name\":\"Tablas. Una historia bondage (IV) | Relatos er\u00f3ticos con m\u00fasica\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/shibari-historia-amor-bondage-relatos-eroticos\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/shibari-historia-amor-bondage-relatos-eroticos\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/Una-historia-bondage-IV-Tablas.jpg\",\"datePublished\":\"2016-03-18T08:28:35+00:00\",\"dateModified\":\"2026-03-07T12:55:36+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/#\/schema\/person\/28531ec745f678e920fa3d0febbdf927\"},\"description\":\"No te pierdas los juegos de Carolina y Miguel, en este relato er\u00f3tico bondage con m\u00fasica de Rihanna, donde el shibari es protagonista.\",\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/shibari-historia-amor-bondage-relatos-eroticos\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/shibari-historia-amor-bondage-relatos-eroticos\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/Una-historia-bondage-IV-Tablas.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/Una-historia-bondage-IV-Tablas.jpg\",\"width\":850,\"height\":425,\"caption\":\"Relatos er\u00f3ticos\"},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/\",\"name\":\"Volont\u00e9\",\"description\":\"Relatos er\u00f3ticos, juguetes er\u00f3ticos, Kamasutra, masturbaci\u00f3n, sexo oral, sexo anal, amor, pel\u00edculas er\u00f3ticas y consejos sexuales\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/#\/schema\/person\/28531ec745f678e920fa3d0febbdf927\",\"name\":\"Mimmi Kass\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/#\/schema\/person\/image\/4fe4364c2bce0636f0839e12778bbadb\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/729d85062ea8fc999af4f58b44abf1f6?s=96&d=mm&r=pg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/729d85062ea8fc999af4f58b44abf1f6?s=96&d=mm&r=pg\",\"caption\":\"Mimmi Kass\"},\"description\":\"Cazadora de sensaciones y escritora para mentes sapiosexuales. Mujer de m\u00faltiples facetas: m\u00e9dico, madre de dos ni\u00f1os, casada, viajera incansable y eterna estudiosa. Amante de las emociones fuertes. Rom\u00e1ntica, pero, sobre todo, er\u00f3tica. Expl\u00edcita y elegante. Descriptiva y a la vez cr\u00edptica. Mi lema: \u201cEs mejor vivirlo a que te lo cuenten\u201d.\",\"sameAs\":[\"https:\/\/www.instagram.com\/javiera.hurtado_mimmikass\",\"https:\/\/x.com\/Mimmi_Kass\"],\"url\":\"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/author\/mimmi-kass\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Tablas. Una historia bondage (IV) | Relatos er\u00f3ticos con m\u00fasica","description":"No te pierdas los juegos de Carolina y Miguel, en este relato er\u00f3tico bondage con m\u00fasica de Rihanna, donde el shibari es protagonista.","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/shibari-historia-amor-bondage-relatos-eroticos\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Tablas. Una historia bondage (IV) | Relatos er\u00f3ticos con m\u00fasica","og_description":"No te pierdas los juegos de Carolina y Miguel, en este relato er\u00f3tico bondage con m\u00fasica de Rihanna, donde el shibari es protagonista.","og_url":"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/shibari-historia-amor-bondage-relatos-eroticos\/","og_site_name":"Volont\u00e9","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/LELO.lust.objectified","article_published_time":"2016-03-18T08:28:35+00:00","article_modified_time":"2026-03-07T12:55:36+00:00","og_image":[{"width":850,"height":425,"url":"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/Una-historia-bondage-IV-Tablas.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Mimmi Kass","twitter_card":"summary_large_image","twitter_image":"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/Una-historia-bondage-IV-Tablas.jpg","twitter_creator":"@Mimmi_Kass","twitter_site":"@LELO_ES","twitter_misc":{"Escrito por":"Mimmi Kass","Tiempo de lectura":"9 minutos","Written by":"Mimmi Kass"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/shibari-historia-amor-bondage-relatos-eroticos\/","url":"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/shibari-historia-amor-bondage-relatos-eroticos\/","name":"Tablas. Una historia bondage (IV) | Relatos er\u00f3ticos con m\u00fasica","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/shibari-historia-amor-bondage-relatos-eroticos\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/shibari-historia-amor-bondage-relatos-eroticos\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/Una-historia-bondage-IV-Tablas.jpg","datePublished":"2016-03-18T08:28:35+00:00","dateModified":"2026-03-07T12:55:36+00:00","author":{"@id":"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/#\/schema\/person\/28531ec745f678e920fa3d0febbdf927"},"description":"No te pierdas los juegos de Carolina y Miguel, en este relato er\u00f3tico bondage con m\u00fasica de Rihanna, donde el shibari es protagonista.","inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/shibari-historia-amor-bondage-relatos-eroticos\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/shibari-historia-amor-bondage-relatos-eroticos\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/Una-historia-bondage-IV-Tablas.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/Una-historia-bondage-IV-Tablas.jpg","width":850,"height":425,"caption":"Relatos er\u00f3ticos"},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/#website","url":"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/","name":"Volont\u00e9","description":"Relatos er\u00f3ticos, juguetes er\u00f3ticos, Kamasutra, masturbaci\u00f3n, sexo oral, sexo anal, amor, pel\u00edculas er\u00f3ticas y consejos sexuales","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/#\/schema\/person\/28531ec745f678e920fa3d0febbdf927","name":"Mimmi Kass","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/#\/schema\/person\/image\/4fe4364c2bce0636f0839e12778bbadb","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/729d85062ea8fc999af4f58b44abf1f6?s=96&d=mm&r=pg","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/729d85062ea8fc999af4f58b44abf1f6?s=96&d=mm&r=pg","caption":"Mimmi Kass"},"description":"Cazadora de sensaciones y escritora para mentes sapiosexuales. Mujer de m\u00faltiples facetas: m\u00e9dico, madre de dos ni\u00f1os, casada, viajera incansable y eterna estudiosa. Amante de las emociones fuertes. Rom\u00e1ntica, pero, sobre todo, er\u00f3tica. Expl\u00edcita y elegante. Descriptiva y a la vez cr\u00edptica. Mi lema: \u201cEs mejor vivirlo a que te lo cuenten\u201d.","sameAs":["https:\/\/www.instagram.com\/javiera.hurtado_mimmikass","https:\/\/x.com\/Mimmi_Kass"],"url":"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/author\/mimmi-kass\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5908","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/31"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5908"}],"version-history":[{"count":13,"href":"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5908\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30164,"href":"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5908\/revisions\/30164"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/30163"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5908"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5908"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5908"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lelo.com\/es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=5908"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}