Sexo en Halloween: Disfraces y otros juegos de brujas

Halloween ya está aquí y con él toda la parafernalia consumista importada de los estadounidenses. Pero lo cierto es que, en esencia, Halloween es la noche de los muertos, cuyas raíces se hunden en el Samhain o año nuevo celta. Una fiesta de transición a la etapa de mayor oscuridad y, también, al mundo habitado por los espíritus y los monstruos. Así que, ¿por qué no dejarse arrastrar por su verdadero simbolismo y aprovecharlo para dar rienda suelta a nuestras fantasías eróticas más morbosas?

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Sexo

Juegos eróticos para la noche de Halloween

Disfraces y ambientación

No seré yo la que critique los disfraces de enfermera sexi o policía con una Smith & Wesson Modelo 29, pero no es Carnaval, es Halloween, ¿por qué no tirar de imaginación y disfrazarse de algo más tenebroso? La literatura y el cine son una fuente perfecta de inspiración: Elvira, La familia Adams, Drácula, Las brujas de Eastwick, Dr. Jekyll y Mr. Hyde, La momia… Si te parece demasiado complicado, puedes recurrir a máscaras venecianas, antifaces fetichistas y capuchas o a la esencia de las leyendas y disfrazarte de vampiro, fantasma, bruja, hechicero, demonio, hombre lobo…

Las claves del éxito son, por un lado, que el disfraz exude erotismo y dé un poco de miedo, no que provoque náuseas o un ataque de pánico (nada de ir del payaso Pennywise o la niña del exorcista) y por otro, que interiorices el personaje y te dejes llevar por él para cumplir tus fantasías: morder como un hombre lobo, «obligar» a tu pareja a que cumpla tu voluntad bajo un sortilegio que has lanzado como bruja o hechicero, someter con la lujuria de un súcubo a un amante que finge dormir…

La decoración también es muy importante porque os ayudará a sumergiros en la fantasía: velas, telas, cuerdas… y, cómo no, el maravilloso mundo del bricosado. ¿Por qué no utilizar guías de manualidades aparentemente inocentes para convertir objetos caseros como pinzas de ropa o cepillos de pelo en juguetes BDSM tenebrosos? De este modo, no solo disfrutarás del juego en sí, sino de la excitación de los preparativos.

Truco o trato

Si hay un juego por excelencia en Halloween ese es truco o trato, y sus posibilidades eróticas son infinitas ¿Qué retos deberíais satisfacer si no elegís truco? El único límite es vuestra imaginación.

Dulce pecado

El juego anterior está directamente relacionado con los caramelos y dulces que piden los niños en las puertas de las casas. ¿Por qué no dejarte llevar por la gula? Echa mermelada de fresa o zumo de tomate en el cuerpo de tu amante y chupa su «sangre», cébalo para el sacrificio, sumérgete en una orgía sangrienta con copas de bloody mary

Perversa oscuridad

La oscuridad es uno de los estímulos más poderosos, no solo porque nos priva de la vista, sino también porque activa nuestros miedos más atávicos. Apagad totalmente las luces y jugad a las tinieblas o recurrid a pañuelos, máscaras o antifaces para explorar la privación sensorial. Siempre, claro está, bajo las reglas inquebrantables del sexo sano, seguro y consensuado. Hay personas que sienten absoluto terror si se encuentran a oscuras. Acordad las reglas del juego y una palabra de seguridad por si la experiencia acaba resultando claustrofóbica en vez de excitante.

Mazmorras

Decorar una habitación como una mazmorra será el preámbulo perfecto para una buena sesión de BDSM. Palas, cuerdas, arneses y mucho, mucho morbo: juegos de rol en los que utilizas velas para una sesión de wax play emulando a Vincent Price en Los crímenes del museo de cera o barro para crear un Gólem que cumpla todos tus deseos (incluyendo el sploshing) o vibradores y plugs anales para la tortura del placer interminable.

Juegos fuera de casa

Si lo vuestro es socializar, muchos locales organizan fiestas temáticas para swingers y amantes del BDSM. También podéis acudir a fiestas convencionales y dejaros arrastrar por el rol del disfraz interactuando como dos personajes desconocidos. Otras opciones son ir a ver una buena película de sustos o al pasaje del terror y conjugar el miedo con el placer de la incertidumbre de un vibrador con mando a distancia.

Como ves, las posibilidades son infinitas. Solo necesitas creatividad, la certeza de que a tu pareja le resultará excitante y seguir las reglas de sexo sano, seguro y consensuado.

Feliz Halloween. ¿Truco o trato?