Cómo practicar la irrumación o facefucking

La Academia para Mentes Perversas de Brenda B. Lennox se complace en anunciar un nuevo curso: Cómo practicar la irrumación o facefucking. «¿Facefucking, Brenda? ¿Y eso qué es? ¿Follarse una cara? Cada día nos enseñas prácticas más raras». Tienes toda la razón. El «palabro» inglés es un poco confuso. Es más ilustrativo el término irrumación que proviene del latín «irrumamare» que traduce «follar la boca».

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Sexo oral

La irrumación en la Antigüedad

Hay numerosos testimonios de su práctica en la Antigüedad, como en los frescos de Pompeya, en los Priapeos (versos dedicados al dios Príapo) o en documentos en los que se describe como una práctica de tortura y humillación a los presos o enemigos. Y es que la irrumación tenía un componente de sumisión y humillación muy fuerte, de ahí la famosa anécdota sobre el verso del poema XVI de Catulo «Pedicabo ego vos et irrumabo», que podría traducirse como: «Os voy a sodomizar y follar la boca».

¿En qué consiste la irrumación o facefucking?

Durante una felación o mamada, el hombre se relaja, mientras que quien la practica acaricia, lame y chupa el pene; en la irrumación, sin embargo, el hombre penetra la boca imprimiendo el ritmo y la profundidad que desea, mientras que quien recibe acepta un rol pasivo. Por lo tanto, la irrumación es a la felación lo que el trono de la reina o facesitting es a un cunnilingus. En un facesitting, la mujer tiene todo el poder, se coloca sobre la cara de su amante y mueve su cadera para masturbarse con su cara, nariz, boca, nariz y/o lengua, no es un recipiente pasivo del sexo oral como en el cunnilingus. Por lo tanto, el facesitting y el facefucking tienen un fuerte simbolismo de dominación/sumisión, que es el que lo dota de sentido.

Reglas inquebrantables para practicar un facefucking

Consenso

Como siempre digo, lo esencial en cualquier relación es que el sexo sea «sano, seguro y consensuado». Ante todo, debes preguntarte si realmente quieres que te follen la boca, aceptar ese rol sumiso y pasivo con todo lo que implica. Como expliqué en el artículo sobre el sexo consensuado, la pregunta clave es si te están presionando o deseas realmente hacerlo. Si es lo primero y no quieres hacerlo, di NO. Si lo deseas realmente, habla con tu pareja o amante y acordad las reglas del juego, que deberán incluir una acción de seguridad, por si te echas para atrás en cualquier momento.

Seguridad

Como dominante, debes controlar el ritmo y la profundidad de la penetración para no lastimar al sumiso. Lo adecuado, además de fijar las reglas y la acción de seguridad, es comenzar poco a poco hasta que domines la técnica. No cometas el error común de pensar que una irrumación es lo mismo que una garganta profunda, ni tampoco que la penetración debe ser ruda y agresiva. Esta es una idea fomentada por el mal porno streaming que debes desterrar.

Como sumiso, puedes controlar el ritmo y profundidad de la penetración poniendo las manos en su cadera. Recuerda, si se arrebata, puede lastimarte la garganta.

Salud

Con el sexo oral puedes contraer sífilis, gonorrea, sida, herpes, clamidia, el virus del papiloma humano (que puede degenerar en cáncer orofaríngeo) y hepatitis B entre otras ITS y aunque no eyacule dentro de tu boca, por lo que los preservativos son imprescindibles. Sin embargo, en la irrumación o facefucking hay que tener mucho cuidado porque con el movimiento el condón puede deslizarse y si la penetración es profunda, ahogar al sumiso.

Un buen lubricante permitirá que el pene se deslice con suavidad en la boca. Si usáis preservativo, recordad que debe ser uno compatible con este y que debéis tener aún más cuidado para que no se quede dentro.

Consejos para disfrutar de una irrumación

Persona sumisa

La posición de la boca más indicada es la que te recomendamos para la garganta profunda: la barbilla elevada y la cabeza inclinada hacia atrás; así abrirás bien el maxilar y se formará un ángulo recto entre tu boca y tu garganta. Relájate, respira por la nariz y abre la boca formando una O con los labios (que deberán estar pegados a los dientes) para que el roce no lastime al pene. Puede que sientas alguna arcada involuntaria si profundiza en tu garganta. Sepárate (o sepárale empujando su cadera con la mano) y seguid probando hasta encontrar una profundidad que te resulte cómoda.

Persona dominante

Insisto: una irrumación no consiste en penetrar como si se follara agresivamente, sino en disfrutar de una penetración oral. Puedes masturbar tu glande con sus labios y su lengua (dando pequeños golpecitos), penetrar despacio sintiendo los labios húmedos a su alrededor, imprimir un ritmo lento para prolongar el placer, pedirle que te acaricie o masturbe analmente…

Vuelvo a repetir que no se trata de una garganta profunda y mucho menos un gagging (salvo que haya un consenso). Puede que, como dominante, las arcadas, la asfixia y las lágrimas corriendo el rímel te resulten muy morbosas, pero son muy desagradables y angustiosas para el sumiso.

Posturas sexuales

La mejor postura para practicar una irrumación es con el dominante de pie y el sumiso de rodillas frente a él. Por un lado, la cara está en el ángulo correcto (barbilla elevada y cabeza inclinada para atrás) y por otro, la postura denota sumisión, uno de los elementos claves del facefucking.

Quiero terminar este artículo diciendo que como, por desgracia, hay dominantes a los que lo que les excita es forzar hasta las lágrimas y las arcadas porque intensifica la sensación de poder, control y humillación, no practiques esta técnica como sumiso con nadie con quien no tengas absoluta confianza y mucho menos permitas que te ate, vende los ojos o haga cualquier cosa que te prive del control. Si aun así, se pasa de la raya, no respetando el acuerdo previo, cierra los dientes. Tú eliges cuánto.