Aquel amor que no nace para quedarse – Cartas anónimas de amor

Salamanca, 1 de septiembre de 2019

Querido Pablo:

¡Muchas felicidades! Sí, lo sé. Hacía muchos años que no te felicitaba por tu cumpleaños. No desde que despedíamos el verano con una gran fiesta que inauguraba un nuevo curso. No desde que todos nuestros planes eran simplemente iniciar un nuevo curso.

Sé que a estas alturas lo normal sería escribir un mensaje al móvil o dejar algo en el muro de alguna red social. Pero hace tiempo que te perdí la pista y lo único que sé de ti es que tus padres siguen viviendo donde siempre. Disculpa que esta carta la envíe ahí. Creo que tus padres no guardan tan mal recuerdo de mí y espero que cuando vean el remitente hagan el favor de hacértela llegar.

En realidad, creo que felicitarte por tu cumpleaños es solo una excusa para reaparecer con un «¿Qué tal estás?». Aunque sepa que quizá no tenga respuesta. Pero supongo que esta carta es un gesto un tanto egoísta. Que lo que necesitaba era hablarte, aunque después de leerme no tengas interés en contestarme.

Han pasado muchos años, lo sé. Seguramente si nos sentáramos en ese bar de siempre en nuestra mesa del fondo, estaríamos un rato hablando de los viejos tiempos, pero nos costaría hablar de algo que nos conectase con las personas que somos ahora.

Aún así, en este tiempo he llegado a una conclusión. Eres de las cosas más reales que me han pasado nunca. Sí, fuimos ese primer amor que no está hecho para durar. Que no nace para quedarse. Pero que es mucho más auténtico que todos los que vendrán después.

Nos dijimos adiós convencidos de que encontraríamos algo mejor. Que teníamos mucho más por vivir y que ya nos quedábamos pequeños el uno para el otro. Que lo nuestro había sido solo «esas cosas de la edad». Qué equivocados estábamos.

Después de ti ha habido muchos otros. Ya lo sabes. Ha habido algunos sin importancia, otros tantos de los que me arrepiento, otros que pensaba que serían para siempre y solo se quedaron un rato. Pero nunca he vuelto a sentir ese amor sincero que sentí contigo. Sin expectativas, sin presiones, sin fingir que éramos más de lo que éramos. Solo un sentimiento único, nuevo, que lo arrasaba todo, que daba sin exigir.

Quizá lo esté idealizando, y con el tiempo solo recuerde lo bueno y no lo malo. Quizá estaba más enamorada del amor que de ti. Quizá era una de esas experiencias que solo puede vivirse cuando eres joven y, después, el peso de tu propia mochila, te impide recuperar.  Pero sea como sea, por algún motivo, hoy necesitaba contártelo.

Que te quise de verdad. Que te quise como no he querido a nadie. Que lo que tuvimos, con el tiempo, no ha quedado en una anécdota, sino en una historia de esas que sé que siempre me marcará.

Siento cómo acabó todo. Cuando me creí muy mayor para nuestras tonterías. Cuando empecé a salir con chicos mayores y a creerme interesante, sin importar como pudieras sentirte. Cuando nos reencontramos y actué fría y distante. Cuando dejé a nuestras antiguas amistades de lado porque «yo ya había superado esa etapa y estaba a otro nivel».

Ahora lo pienso y me siento ridícula. La niñata era yo.  Por haber intentado ser una «mejor versión de mi misma», cuando la versión más auténtica era precisamente la que era cuando estaba contigo. Por todos esos cambios de estilo para adaptarme a cada uno de los novios que tuve, cuando contigo ni si quiera pensaba qué ponerme, porque tú siempre me veías preciosa como estuviese. Porque solo contigo me vi preciosa a mí misma.

A veces tienen que pasar años para apreciar las cosas. Es triste pero cierto. Sé que años después estas palabras sirven de poco. Pero otro dicho que es cierto es que más vale tarde que nunca. Y que hay palabras como «lo siento» y «gracias» que nunca sobran.

No pretendo trastocar tu vida. Seguro que te ha ido mejor que a mí. Seguro que eres muy feliz. No busco nada en realidad. Solo compartir un sentimiento que solo y únicamente podía compartir contigo.

Gracias por haber sido parte de mi vida. Gracias por haberme hecho tan feliz. Ahora sé que una parte de mí te querrá siempre. Y esa parte siempre sonreirá al recordarte.

Te deseo lo mejor.

Lorena.

Sigue leyendo:

Frases de amor

Historias de amor

Recibe nuestra Newsletter

Y disfruta exclusiva y gratuitamente de:

– consejos
– vibradores
– posturas sexuales
– ofertas y promociones exclusivas
– y los mejores relatos eróticos.

* Información necesaria



Sobre Silvia C Carpallo

Periodista y sexóloga, cuenta con varias obras publicadas, siendo una de las sex bloggers más activas y veneradas en el ámbito de la salud sexual.

Deja tu comentario