10 prácticas de sexo extremo (que pueden no serlo)

ADVERTENCIA: algunas de las prácticas que se describen en este artículo son realmente indeseables.

El sexo extremo es… La verdad es que no sabemos muy bien qué es eso del sexo extremo, porque el sexo es sexo y en sus extremos solo se encuentra el consentimiento de un acto placentero y saludable. Y lo que se salga de sus extremos, lo que dañe y sea insalubre, deja de serlo. Por ser más claras, ni tortura ni enfermedad, el sexo solo puede ser tortuosamente satisfactorio.

Pero tampoco podemos vendarnos los ojos y negar la realidad. Todo el mundo etiqueta ciertas prácticas como sexo extremo para evitarlas o para identificarse con ellas. Vamos a salir de esa ambivalencia: en esta lista hay algunas que son juegos sexuales y otras que no. Y no solo es una cuestión moral. Sigue leyendo…

Sexo

Sexo extremo: 10 prácticas sexuales que pueden serlo (o no)

  1. Cuckold

¿Sabíais que hay gente que se excita con la idea de ver a su pareja teniendo sexo con otra persona? El término inglés “cuckold” significa cornudo, es decir, tradicionalmente quien es engañado por su pareja. Y “cuckolding” es el acto en sí, que se emplea para la escena de ser engañado de forma consentida. En español, también lo encontraréis como “candaulismo”, que ya explicamos en nuestro artículo sobre “exhibicionismo”.

Es una práctica más normal de lo que muchos piensan y, de hecho, está muy presente en las fantasías eróticas femeninas y, sobre todo, en las masculinas.

  1. Pegging

Sinceramente, no vemos nada raro en el pegging. No entendemos por qué se incluye dentro del catálogo de prácticas de sexo extremo. Es más, pensamos que, en no mucho tiempo, será considerada como sexo estándar (si es que esto existe). Y no solo en parejas de lesbianas, que ya está normalizado, también en parejas heterosexuales.

  1. Doble penetración

Otra palabra clave que se asocia con el sexo extremo: “doble penetración”. Muchas mujeres se estarán preguntando qué de malo hay en ese sueño húmedo que tantas veces han tenido. Nosotras también nos preguntamos… si alguien sigue pensando que las mujeres no tienen fantasías sexuales con la penetración simultánea de vagina y ano. Quizá ¿doble penetración debería asociarse a extremo placer?

  1. Analingus

Rimming, analingus o anilingus, el beso negro solo tiene de extremo lo que de mala higiene pueda tener el receptor. Hemos hablado largo y tendido de los tabúes del sexo anal y ya sabéis que todo sexo que incluya el ano como actor tendrá mala fama. A partir de una buena limpieza, disfrutar depende de las fantasías de cada cual…

  1. Fisting

Si tuviésemos la obligación de hablar de “sexo extremo”, el fisting sería el mejor ejemplo. “Fist” significa puño en inglés, así que ya intuís por dónde va esto… la línea entre el placer y la lesión sexual grave es muy fina.

Pero el fisting puede ser una práctica deseable siempre que se haga con extrema sensibilidad: la higiene, el abundante uso de lubricante y un ritmo pausado son claves para que sea placentero y saludable. Y claro, mucha, mucha excitación. ¿Quieres explorar en unas historias excitantes sobre fisting? Lee estos relatos cortos de Brenda B. Lennox: Relatos ero: Fisting – Relatos eróticos cortos

  1. Glory Hole

Ya habréis leído o visto en películas o series esto de “El Agujero de la Gloria”. Hasta es posible hasta que lo hayáis leído en nuestra sección de relatos eróticos, donde Valérie Tasso lo incluía en Fiereza anal en el “salón de té” de la plaza Strinfork.

La única cuestión a tener en cuenta con la fantasía de ser penetrad@s por desconocidos (a través de un agujero en la pared) es la de siempre: ¡¡condones!!

  1. Bukkake

No solo acabamos de dar un salto desde la terminología occidental a la oriental, también desde las arenas movedizas del placer hasta las prácticas sexuales más que dudosas.  Y es que la palabra japonesa bukkake describe la escena de un grupo de hombres eyaculando en la cara y/o en la boca de una mujer, o bien, sirviéndole el semen acumulado (¡de todos!) en un cuenco, taza o vaso.

Nos podréis criticar por desaconsejarlo taxativamente, pero las Enfermedades de Transmisión Sexual existen, por lo que el bukkake es más una ruleta rusa que una práctica sexual.

  1. Sounding

¿Os suena? Sounding significa sondeo. También, introducir una sonda… Como supuesta práctica sexual consiste en introducir objetos en la uretra. Es decir, se basa en sufrir una tortura con altas probabilidades de desembocar en graves infecciones y desgarros en el aparato genito-urinario.

  1. Gerbilling

La leyenda urbana de los años 80 no es tan urbana. Y es que, por desgracia, hay gente que considera una práctica sexual introducir un hámster en un condón para insertarlo en el recto. Ni siquiera vamos a entrar en detalle sobre los peligros físicos que se corren… Simplemente, estamos en contra del maltrato animal. Y esto es más que maltrato, tortura.

  1. Rosebud

Y tampoco estamos de acuerdo con la auto-tortura: Rosebud es una argucia para presentar el resultado de lo que en sí es una condición física anormal y desagradable como algo estético (rosebud significa “capullo de rosa” y hace referencia al prolapso rectal). No vamos a entrar en los detalles de cómo se provoca, simplemente nos remitimos a que es una condición que afecta gravemente a la calidad de vida y, por ende, muy poca gente desea padecer.

El sexo no existe para padecer. No hagamos del placer algo extremo ni de los extremos humanos algo placentero.

Relatos eróticos

Una historia de sumisión (I): La Perra

SIGUE LEYENDO…

Recibe nuestra Newsletter

Y disfruta exclusiva y gratuitamente de:

– consejos
– vibradores
– posturas sexuales
– ofertas y promociones exclusivas
– y los mejores relatos eróticos.

* Información necesaria