Ilustración chūngōng tú de la China imperial que representa una escena íntima en un jardín palaciego

«Chūngōng tú» o Ilustraciones de palacios de primavera: erotismo en la China imperial

Exquisitas escenas eróticas (que incluían momentos explícitos), imaginativas posturas sexuales y actos de cortejo tradicionales, representados en pinturas, grabados, biombos, con un trasfondo sensual, educativo, filosófico y cultural. Descubre las chūngōng tú de la China imperial.

Origen y significado de las chūngōng tú

Ilustración chūngōng tú de la China imperial con escena erótica en jardín palaciego
Ilustración chūngōng tú de la China imperial (crédito: Xuǎn Cūn Huà), perteneciente al género de «pinturas de palacios de primavera» que representaban escenas íntimas dentro de un contexto artístico y filosófico tradicional.

Las chūngōng tú («Pinturas de palacios de primavera» o «Ilustraciones de palacios de primavera») hunden sus raíces en el arte de la alcoba (fangzhong shu), una vertiente del yangsheng (cultivo de la vida o nutrir la vida), consistente en un conjunto de prácticas taoístas cuyo objetivo era preservar y fortalecer la energía vital (qi), promover el equilibrio, la salud y la longevidad, armonizar el yin y yang y favorecer la armonía en pareja.

El término chūngōng comprende dos dimensiones simbólicas fundamentales para la cultura china imperial. Por un lado, chūn (primavera), que alude a la fertilidad, la renovación y el despertar sexual; por otro, gōng (palacio), en referencia al refinamiento, lujo y ambiente íntimo e idealizado de los palacios, residencias aristocráticas y harems (zonas en las que residían las esposas, concubinas y damas de la corte del emperador).

Por ello, en sus inicios, el chūngōng tú combinaba las enseñanzas taoístas con las tradiciones más refinadas del arte pictórico, con el propósito de excitar a los amantes al mismo tiempo que les instruía sobre técnicas sexuales y preceptos morales.

Nota del Editor: si te interesa el sexo tántrico o el taoísmo sexual, echa un vistazo a Yab Yum o la postura favorita de los dioses.

Aunque el término chūngōng (palacio de primavera) se encuentra en textos antiguos como la antología de poesía Chu Ci o Canciones de Chu, se considera que el origen de las Ilustraciones de palacios de primavera se remonta al siglo II a. C., durante la dinastía Han Occidental. En palabras de Zhang Geng, en su obra titulada Guócháo huàzhēng lù (1735):

«Nadie sabe quién fue el primero en pintar cuadros secretos eróticos. Está registrado en el Hou Han Shu (Historia posterior de los Han) que el príncipe Dai de Guangchuan mandó pintar las paredes de una habitación con escenas de hombres y mujeres copulando, y puso vino e invitó a sus familiares a beber allí, haciéndoles contemplar las pinturas.»

La evolución de las chūngōng tú

Ilustración chūngōng tú de la China imperial con escena íntima en entorno palaciego
Ilustración chūngōng tú de la China imperial (crédito: Xuǎn Cūn Huà en Wikimedia Commons), parte del género de «pinturas de palacios de primavera» tradicionalmente asociadas al arte erótico y la estética cortesana.

Si bien la producción de las ilustraciones de palacios de primavera se consolidó a partir de la dinastía Tang (618–907), donde decoraban biombos plegables destinados a un entorno cortesano refinado, y adquirió un matiz abiertamente erótico durante las dinastías Song (960–1279) y Yuan (1271–1368), el género alcanzó un florecimiento notable en los periodos Ming (1368–1644) y Qing (1644–1912).

Durante la transición Ming–Qing (siglos XVI–XVII), la prosperidad económica (fruto del comercio de plata y de la expansión de la cultura impresa) impulsó la producción de álbumes con delicadas ilustraciones, vendidos como artículos de lujo entre las élites. Estas obras tenían un propósito erótico, pero también moralizante (roles de género, armonía doméstica y virtudes confucianas), al incorporar el culto a qing, una corriente filosófica que entendía el deseo sexual (yu) como una extensión natural del sentimiento.

En esta última etapa de la dinastía Ming y los inicios de la Qing, las Pinturas de palacios de primavera vivieron su época dorada. La expansión de la xilografía facilitó que las ilustraciones llegaran al pueblo llano, que podía adquirir álbumes, cuadernillos baratos y grabados en madera. Esto dio lugar a dos tipos de producción: las chūngōng tú destinadas a la élite (ejecutadas en seda o papel de arroz, con técnica gongbi y pigmentos minerales, y ambientadas en jardines o interiores lujosos) y las versiones populares (realizadas en papel sencillo, con trazos más esquemáticos y un tono más didáctico, humorístico o simplemente lúdico).

Censura y declive de las chūngōng tú

Ilustración chūngōng tú de la China imperial con escena íntima en interior palaciego
Pintura erótica china del siglo XVIII, parte de la tradición de ilustraciones inspiradas en las chūngōng tú o «pinturas de palacio de primavera», donde el erotismo se representa dentro de un contexto artístico y cortesano (crédito: Wikimedia Commons).

A pesar de su popularidad, las Ilustraciones del palacio de primavera se enfrentaban a la censura, pues el confucianismo oficial consideraba el erotismo explícito como «vulgar» y una amenaza al orden social, la virtud y la armonía familiar, por lo que las chūngōng tú fueron tachadas de corruptoras, capaces de «desviar las mentes» y llevar a la sociedad al «reino de las bestias».

Tanto los emperadores como los gobiernos comenzaron a prohibirlas y a desarrollar campañas sistemáticas contra «libros y pinturas obscenas», que contribuyeron a la autocensura de los artistas y a la destrucción de las obras de mayor calidad.

A partir de 1949, el gobierno de la República Popular (bajo el liderazgo de Mao Zedong) clasificó al Chūngōng tú como «pornografía feudal», opuesta a la moral socialista, lo que llevó a su prohibición y a la destrucción masiva de las obras durante la Revolución Cultural (1966-1976), cuando las campañas contra los «cuatro viejos» provocaron la quema indiscriminada de libros, pinturas y colecciones privadas, que provocaron la desaparición no solo del arte de la China imperial, sino también de una tradición erótica y filosófica profundamente arraigada en la sociedad.

Redescubrimiento y conservación de las chūngōng tú

Lamentablemente, miles de obras fueron destruidas en la segunda mitad del siglo XX, y aunque algunos amantes de la cultura y el arte preservaron piezas originales, estas son escasas, siendo la mayoría o copias tardías o piezas de calidad inferior.

En la China contemporánea, el arte erótico continúa siendo un tema sensible sujeto a censura, pero se permiten ciertas licencias. Un ejemplo claro era el China Sex Museum de Tongli, que reunía miles de objetos relacionados con la cultura sexual del país, incluidos ejemplos del chūngōng tú; aunque cerró en 2017 y no se conoce el destino de la colección.

Por el contrario, instituciones internacionales (como el Museum of Fine Arts de Boston, el British Museum y la Muban Foundation de Londres) conservan y exponen grabados y libros ilustrados con delicadas obras chūngōng tú; y coleccionistas privados (como el sinólogo y estudioso neerlandés Ferdinand M. Bertholet, poseedor de la colección de Pinturas de palacios de primavera más extensa conocida) las ceden para exhibiciones temporales, permitiendo que el arte erótico de la China imperial no caiga en el olvido.

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Fuentes:

Cahill, James. 2012. Chinese Erotic Painting and Printing.

Ayas, Defne. “Some Wandering Thoughts on the Flowering Fame of Old Shanghai.” Extra Extra Magazine.

Sotheby’s. 2022. “Gardens of Pleasure: Eroticism and Sexual Aesthetics in Ancient China.” Sotheby’s

梅川純代, Sumiyo & Dear, David. (2018). The Relationship between Chinese Erotic Art and the Art of the Bedchamber: A Preliminary Survey. 10.1163/9789004366183_017.

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