Películas eróticas

Los primeros productores de cine erótico

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Las representaciones artísticas eróticas existen desde que el mundo es mundo: las venus paleolíticas, las esculturas de los templos de Khayurajo, la cerámica de la Antigua Grecia, los frescos de Pompeya. No es de extrañar que estuviera presente también en el séptimo arte, antes incluso de su nacimiento oficial, en las cintas que se visionaban en el   de Edison y el Mutoscopio de William K. L. Dickson.

Sin embargo, la moralidad victoriana, puritana, rígida e hipócrita no se lo puso fácil a los que quisieron plasmar el erotismo y el disfrute del sexo en este nuevo arte. Escarnio público, persecución y censura fueron algunos de los obstáculos a los que se enfrentaron los pioneros del cine erótico que, sin embargo, continuaron produciendo cintas eróticas, conscientes de su importancia.

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Películas eróticas

Como vimos en el artículo sobre la primera película pornográfica de la historia, uno de los pioneros del erotismo cinematográfico fue el alemán Albert Kirchner (1860-1902), que rodó en 1908 (apenas 3 años después de la primera proyección de los hermanos Lumière), Le coucher de la mariée, con el seudónimo de Léar y bajo las órdenes de Eugene Pirou. Un prolífico tándem al que le debemos no solo cintas eróticas, sino también (ironías de la vida) la primera película religiosa de la historia, Passion du Christ (Pasión de Cristo).

¿Quiénes fueron los otros? Los hermanos Pathé y Johann Schwarzer.

Société Pathé Frères

Société Pathé Frères (Pathé Brothers Company) fue fundada en 1896 en París por los hermanos Pathé. Aunque se dedicó en sus comienzos a la fabricación y comercialización de fonógrafos y discos, los hermanos Pathé se dieron cuenta del enorme éxito de las cintas subiditas de tono para la moral victoriana, como Fatima: Coochie Coochie Dancer (1896) o Le tub (1897) de Méliés, así como del enorme potencial del cinematógrafo. Por ello, adquirieron las patentes de los hermanos Lumiere y no solo comenzaron a crear instalaciones de producción y cadenas de salas de cine por todo el globo, convirtiéndose en la compañía de producción y equipos cinematográficos más grande del mundo, sino que también incluyeron en sus catálogos una nueva categoría, Scènes grivoises d’un caractère piquant, en la que tenían cabida todas las películas con desnudos femeninos parciales, como Le coucher de la mariée.

Para sortear la rígida moralidad victoriana, los hermanos Pathé se escudaron en el arte, produciendo y proyectando películas basadas en historias mitológicas, históricas, pictóricas y costumbristas, como Le jugement de Phryne (1899), La naissance de Vénus (1899), Le bain des dames de la cour (1904) o L’amour à tous les étages (1904); aunque no pudieron resistirse a proyectar otros cortometrajes en los que el espectador miraba a la actriz desnudándose bajo la perspectiva de un voyeur mirando a través del ojo de una cerradura, como Ce que l’on voit de mon sixiéme (1901), que tanto éxito tenían entre el público, como quedó claro con los mutoscopios, que fueron apodados en Gran Bretaña como «What the Butler saw» (Lo que el mayordomo vio), en honor a uno de los primeros rollos de softore.

Los hermanos Pathé subestimaron a las ligas de la decencia, que serían estrechas de miras, pero no tontas, y cuando las voces coléricas se alzaron contra las amorales cintas, los hermanos Pathé abandonaron la producción de cortos eróticos de cara a la galería y continuaron su actividad en Argentina produciendo cintas cada vez más explícitas. Un lucrativo y húmedo negocio que se disparó en 1922 cuando lanzaron al mercado Pathé Baby, un proyector de películas para uso doméstico, en formato 9,5 mm, más barato y fácil de manejar que el de 35 mm que se usaba entonces, mientras producían decenas de cortos pornográficos que vendían por catálogo a particulares a un precio exorbitado.

Saturn Films

Johann Schwarzer (1880-1914). Nacido en Javornik (Imperio Austro-Húngaro), Schwarzer se mudó a Viena, donde inició su carrera como fotógrafo, simultaneando retratos familiares con postales eróticas que pronto se convirtieron en un éxito. Consciente de la popularidad de las películas comercializadas por Pathé y con la ambición de superarlas en calidad, fundó en 1906 la primera productora de cine con sede en Austria, Saturn-Film. Como cuenta José Luis Martínez Montalbán en este magnífico artículo, aunque los filmes de Schwarzer compartían las tramas básicas de las películas eróticas de la época (escenas cotidianas en las que las modelos se desnudaban y el voyeurismo del espectador era el encanto principal), se diferenciaron de los franceses en que los desnudos femeninos eran integrales (lo que se conocería como Evakostüme o «traje de Eva») y que algunos se rodaron en exteriores (recibiendo el nombre de Natur szenen o «escenas en la naturaleza»). Estas dos peculiaridades, sumadas a unos argumentos más elaborados, convirtieron las producciones de Johann Schwarzer (llamadas popularmente escenas vienesas) en todo un éxito, especialmente en las Pikanter herrenabend, proyecciones en lugares privados solo para caballeros, hasta el punto que entre 1906 y 1910, Saturn Films fue la principal productora mundial de cine erótico.

Schwarzer no solo proyectaba sus cintas, también las anunciaba en periódicos y revistas, y las vendía por correo, previa solicitud por telegrama. Para ello, elaboró un pequeño catálogo de todas las películas de la productora, que se distinguían de la competencia (como un sello de calidad y para evitar la piratería), con un logotipo, una estrella de ocho puntas ya que Schwarzer consideraba que su producción no era pornográfica, sino artística y erótica, por lo que no se escondía.

Un gran error. Los grupos de ideología conservadora denunciaron la obra de Schwarzer por amoral y pidieron su desaparición. Su presión, sumada a la del cónsul austriaco en Tiflis, consiguió que se prohibieran las proyecciones, se cerrara la productora y se destruyera todo el material.

Por fortuna, parte de la obra de Schwarzer pudo salvarse y, gracias al coleccionista, Albert Fidelius, y al cineasta alemán, Gerhard Lamprecht, Filmarchiv Austria ha conseguido reunir y restaurar todo el material que se conserva de Saturn Films (22 filmes completos y 9 fragmentos de otros), y ha incluido cuatro de sus obras en Europa Film Treasures; Das Sandbad (1906) Baden Verboten (1906), Das Eitle Stubenmädchen (1908) y Beim Fotografen (1908). Por otro lado, en Internet Archive pueden visionarse todas las obras recuperadas.