El verdadero Carrete Filipino o de cómo es imposible olvidar la leyenda de la Preysler

La Academia para Mentes Perversas de Brenda B. Lennox se complace en ofrecer un nuevo curso: La técnica del Carrete Filipino. «¿Y esto de qué va? ¿De coser? ¿De pescar truchas?», pregunta el despistado de siempre. Pues no, aunque tiene mucho de ambas puesto que, en esencia, tienes que atrapar una anguila con un hilo. Vale, vale, paro ya, que parezco Arthur Fleck en un mal día. La técnica del Carrete consiste en *redoble de tambores* atar un cordel a la base del pene apretándolo para prolongar la excitación sexual. ¿Estáis preparados para aprenderla? ¿Sí? De acuerdo, comienzo a tirar del hilo.

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Qué es el Carrete Filipino

La técnica del Carrete Filipino siempre ha estado envuelta en un halo de misterio potenciado por el boca a boca, que la ha convertido en una de las leyendas urbanas más célebres del imaginario español. Su origen se remonta a la década de los 70, cuando  un cantante español ex-futbolista con apellido religioso se casó con una enigmática mujer filipina, a la que las malas lenguas atribuyeron dominar esta técnica.

¿Y en qué decían que consistía? Había dos teorías a cada cual más interesante. La primera afirmaba que las prostitutas de los burdeles filipinos, para proporcionar mayor placer a los clientes, aprendían a dominar sus músculos vaginales. Para ello, se introducían un carrete en la vagina dejando un trozo de hilo colgando al exterior. Luego, contraían sus paredes vaginales intentando girar el carrete de manera que el hilo fuera desenrollándose poco a poco. El día que conseguían que todo el hilo cayese al suelo, podrían afirmar sin ninguna duda que dominaban la técnica. Como los ejercicios de Kegel, pero en versión costurera, vaya.

Como ya os he dicho, creo que esta explicación tenía más de leyenda urbana que de otra cosa y dado que no he encontrado ninguna referencia seria de la misma, me decanto por la segunda teoría, que sí se ha practicado (y se sigue practicando) tanto en el mundo BDSM como en el Vainilla. Se trata de constreñir, con un cordel, tira o pañuelo fino de seda la base del pene y el escroto, para que la sangre se acumule en los cuerpos cavernosos aumentando el tamaño del pene, su sensibilidad y la duración del coito y/o de la felación, porque además impide eyacular. Cuando la excitación es insostenible, el hilo se suelta y el hombre disfruta de un orgasmo muy intenso.

Consejos básicos

Constreñir la base del pene o los testículos cortando parcialmente la irrigación de la sangre es MUY PELIGROSO y puede causar lesiones graves, por lo que no es una técnica que deba practicarse alegremente. Siempre insistimos en que el sexo debe ser SEGURO, por lo que debes iniciarte en esta técnica con cautela y sentido común.

Nunca utilices hilo fino (NI SE TE OCURRA UTILIZAR HILO DE PESCAR): causa heridas, roces y cortes en la delicada piel del pene y, además, corta la irrigación sanguínea con tal fuerza que provocará lesiones. Tampoco uses hilo de tejidos no naturales porque, además de lesiones, puedes provocar una infección. Te recomiendo tiras de aproximadamente un centímetro de ancho fabricadas con seda teñida con tintes naturales o un pañuelo fino del mismo tejido, doblándolo a la medida que elijas.

No anudes la tira, será más difícil de quitar en caso de que se hinche mucho el pene. Algunos recomiendan tener unas tijeras de costura cerca para casos de emergencia pero, sinceramente, me parece muy peligroso.

Cómo practicar el Carrete Filipino

Aunque la esencia del Carrete es apretar la base del pene y escroto para incrementar la concentración de la sangre y la dureza, grosor y sensibilidad del miembro, al igual que los anillos y los lazos estranguladores, no te centres solo en esa zona. Comienza acariciando toda su superficie con la tira o el pañuelo de seda, incidiendo en el glande; el roce será muy excitante.

Potencia el rol de dominación/sumisión enrollando y desenrollando la tira alrededor del pene sin apretar demasiado. Luego, enrolla la tira alrededor de la base del miembro ejerciendo una presión moderada. La mejor manera de saber si te estás excediendo es preguntándole a él, que debe sentirse cómodo en todo momento.

Cuando sienta que se acerca al punto de no retorno, presiona un poco más fuerte, aguanta unos segundos y disminuye la presión. Puedes hacerlo un par de veces más, pero no abuses de ello para evitar que le duela la sobreexcitación o esta desemboque en priapismo, aunque es muy raro que ocurra. Cuando te diga que ya no puede más, desenrolla la tira y sigue acariciando su pene con tu boca o con tus manos; el orgasmo será tan intenso que igual canta un «Bamboleo, bamboleira».

La técnica del Carrete Filipino puede utilizarse durante el coito pero, al principio, te recomiendo que la practiques mientras le masturbas o realizas una felación. Cuando la domines, puedes constreñir la base del pene con una tira antes de que te penetre y luego soltarla en el momento indicado. En ese caso, una de las mejores posturas es la vaquera invertida, es decir, sentada encima de él mirando hacia sus pies, porque te dará el control y libertad de movimientos.

Y recuerda, por encima de todo: sexo seguro, sano y consensuado… «Porque la vida hay que aprenderla a vivir así».

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