Cómo hacer un masaje tántrico erótico

Hoy, vamos a aprender las formas básicas de un tipo de masaje con final feliz al que, seguramente, no estamos acostumbrad@s. Nuestro propósito es indagar en los secretos del tantra para extraer las técnicas más sencillas que puedan ofrecer relajación y sensualidad (o incluso, una nueva sensación orgásmica) a vuestra relación de pareja. Deshaceos del estrés y abrid vuestra mente al preludio sexual más contenido del erotismo: el masaje (erótico) tántrico.

Masaje tántrico

Quizás os ha resultado extraño ese “erótico” entre paréntesis… El sentido no es otro que el de señalar que vamos a hablar de su versión erótica, pues no todos los masajes tántricos se enfocan eróticamente, aunque sí en todos encontraremos los conceptos de amor y respeto.

Como ya señalamos, el sexo tántrico necesita tanto de relajación y concentración, como de conocimiento específico sobre zonas anatómicas (además de creer en la filosofía que lo acompaña). De hecho, toda persona que quiera aproximarse a esta forma de vida íntima, tiene que aprender la ubicación y entender la peculiaridad transcendental de los chakras, o centros de energía del cuerpo humano.

Los chakras

Chakras Masajes eróticos

#1 Chakra raíz

Entre los genitales y el ano (perineo), es el centro anatómico que se relaciona con la supervivencia. Cuanta menos energía fluya, más inseguridades sentiremos.

#2 Chakra sacro

Localizado en coxis y órganos sexuales, se asocia al placer erótico y sensual como primer paso más allá de lo estrictamente material.

#3 Chakra plexo solar

Lo podemos ubicar entre la boca del estómago y el ombligo. Según el tantrismo, el libre flujo de energías en este chakra permite liberarnos de las ansias de control, permitiendo la pacificación de nuestras emociones.

#4 Chakra corazón

Justo en el lado opuesto al corazón (parte izquierda de nuestra espalda), está asociado al sentimiento de ternura. Algo que probablemente nuestro lógico mundo occidental ha olvidado: la comprensión del otro.

#5 Chakra garganta

Justo detrás de la laringe, se entiende que es el centro del que emana la energía creativa y comunicativa.

#6 Chakra tercer ojo

Lo localizamos entre los ojos, en el entrecejo. El flujo de energía libera pensamientos y desata la imaginación. No en vano es considerado como el centro de la lógica.

#7 Chakra corona

Es un centro que sale del cuerpo, por encima de nuestra coronilla. Representa el final del camino vital, a su encuentro con la Iluminación.

Una vez que hemos ubicado y comprendido el transcendentalismo de cada una de estas zonas, podemos pasar a la práctica.

Preparación del masaje

Hay tres aspectos básicos imprescindibles para iniciarnos en este arte: higiene mental y física, el baño con aceites esenciales y la concentración de la energía en las manos.

Es imposible aproximarse al masaje tántrico con prisas o nervios, así como la pulcritud de la persona que va a realizar el masaje (activa) constituye un elemento esencial de respeto al individuo que deja el cuerpo en sus manos (pasivo). Es muy aconsejable que la persona pasiva prepare un baño de unos 15 minutos con aceites esenciales. Los más usados son los que contienen perfume lavanda o sándalo. El individuo activo tiene que concentrarse en sus manos, sobre las que también puede usar aceites esenciales de aromas como el propio sándalo o el pachulientre otros muchos.

Ciertamente, estos elementos son casi imprescindibles, pero me atrevería a decir que aún más importante es el hecho de que la persona que provee el masaje tenga claro que debe contener su grado de excitación, hasta que el cuerpo de la persona pasiva esté preparado para recibir el sexo que surja (el cual no tiene que ser necesariamente coital).

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3 secuencias básicas del masaje tántrico

Una vez que sólo estáis pensando en ofrecer vuestra energía al cuerpo del otro (y la persona pasiva se concentra en sus propias sensaciones), será el momento de iniciaros en 3 técnicas básicas. ¿Por dónde empezáis? Buenas noticias, lo primero que debéis hacer es desnudaros…

Masaje de espalda (tiempo mínimo: 7 minutos)

Dentro de la secuencia dorsal, encontramos una forma sencilla de explorar las primeras sensaciones. La persona activa se sitúa a un lado y, con las manos extendidas, trata de conducir energía hacia el chakra sacro desplazándolas suavemente desde los omoplatos hasta la región lumbar. Una vez que se alcanzan los glúteos con la yema de los dedos, las manos regresan masajeando con los pulgares, a ambos lados de la columna. El propósito de este masaje es incrementar el deseo.

Masaje de vientre y brazos (tiempo mínimo: 10 minutos)

La persona activa debe ser exquisitamente delicada, pues el objetivo de estos masajes es generar la confianza suficiente que conduzca al individuo pasivo a una sensación de abandono, a través de la recarga de energía sexual. Básicamente, consiste en posar la mano sobre el vientre para transmitir calor durante 3 minutos. Después, realizamos caricias con los tres dedos centrales (no se usan ni el pulgar, ni el meñique) desde la parte interior de la mano, hacia la axila; y desde el hombro, hacia las uñas. El procedimiento se repite durante 7 minutos, alternando los dos brazos.

Masaje sobre pómulos y mandíbula (tiempo mínimo: 3 minutos)

El masaje llega a su punto de armonía: el sujeto pasivo se sienta y, desde atrás, el activo desplaza suave y lentamente los pulgares sobre su rostro. Sobre la superficie de las mejillas y desde la comisura de los labios, hasta el mentón.

Ha llegado el momento. Si vuestros cuerpos así lo deciden, es la hora del sexo. También, el tipo de sexo que vuestros cuerpos os pidan; esto es, desde la masturbación hasta la felación, el cunnilingus, el coito vaginal o el sexo anal… Sois tan libres como la armonía en la que se encuentren vuestras pasiones.

Sobre Ana Ruiz

Ana es escritora y madre de tres hijos. Reside en Barcelona la mayor parte del año, disfruta viajando y conociendo otras culturas y lugares, así como asistiendo a congresos internacionales sobre su especialidad.

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