Si has llegado hasta aquí, lo más probable es que hayas comprado un juguete sexual que no ha cumplido tus expectativas. Es una situación más habitual de lo que parece. Al fin y al cabo, cada cuerpo responde de una manera distinta y lo que para una persona resulta increíble puede no decirle absolutamente nada a otra.
La buena noticia es que un juguete que no te convenza no significa que hayas elegido mal para siempre. En muchos casos solo indica que ese tipo de estimulación, intensidad o diseño no es el más adecuado para ti.
Si todavía estás descubriendo qué tipo de sensaciones disfrutas más, quizá te resulte útil esta guía para saber qué juguete erótico quieres realmente antes de cambiarlo o volver a comprar.
Mientras tanto, sigue leyendo porque existen varias opciones si un juguete sexual no ha resultado ser lo que esperabas.
Consulta la política de devolución o cambio de la tienda
Lo primero que deberías hacer es consultar la política de devoluciones y cambios de la tienda donde compraste el juguete.
Si te preguntas si se puede devolver un juguete sexual, la respuesta es que, una vez utilizado, normalmente no. Por motivos de higiene, la mayoría de las tiendas no aceptan devoluciones de productos íntimos usados ni pueden volver a ponerlos a la venta.
Eso no significa que no tengas ninguna alternativa. Algunas marcas ofrecen garantías de satisfacción, sustituciones por defectos de fabricación o incluso crédito en tienda para ayudarte a encontrar un producto que se adapte mejor a tus preferencias.
Si tienes dudas sobre tu caso concreto, lo más recomendable es ponerte en contacto con el servicio de atención al cliente (este enlace es para personas que hayan comprado en lelo.com). Ellos podrán indicarte qué opciones existen según el estado del producto y las condiciones de compra.
Comprueba si el problema está en el juguete
Antes de dar por perdido un juguete sexual, merece la pena hacer algunas comprobaciones básicas. En ocasiones, un dispositivo que parece defectuoso simplemente necesita una carga completa, una configuración distinta o seguir correctamente las instrucciones del fabricante.
Si ya no conservas el manual, normalmente podrás encontrarlo en la página oficial del producto. Aprovecha para comprobar lo siguiente:
- Que el juguete responde correctamente a los controles.
- Que has probado los diferentes modos o patrones de vibración.
- Que no tiene activado ningún bloqueo de seguridad que impida encenderlo.
Antes de contactar con el servicio de atención al cliente, realiza estas comprobaciones básicas:
- Si funciona con pilas, sustitúyelas por unas nuevas.
- Si es recargable, déjalo cargando durante el tiempo recomendado por el fabricante antes de volver a utilizarlo.
- Comprueba que el cable de carga está correctamente conectado.
- Asegúrate de que el puerto de carga está limpio y libre de suciedad.
Si, después de todas estas comprobaciones, el juguete sigue sin funcionar correctamente, ponte en contacto con el servicio de atención al cliente de la marca. Indicarles qué pruebas has realizado facilitará que puedan ayudarte o tramitar una posible sustitución si existe un defecto de fabricación.
¿Cómo saber si un juguete sexual es bueno?
En ocasiones, el problema no es que el juguete sea malo, sino que no encaja con el tipo de estimulación que buscas. Aun así, hay una serie de características que suelen diferenciar un juguete sexual de calidad de otro que puede resultar decepcionante. Si tienes un vibrador, consulta los 5 requisitos debe cumplir un buen vibrador. En general, te puedes guiar por estos criterios:
- Materiales seguros. Lo ideal es que esté fabricado con materiales no porosos y aptos para uso íntimo, como la silicona de grado médico.
- Potencia suficiente. Un buen juguete debe ofrecer una estimulación eficaz y varios niveles de intensidad para adaptarse a diferentes preferencias.
- Diseño ergonómico. La forma debe facilitar el uso y adaptarse a la anatomía para alcanzar las zonas que pretende estimular.
- Autonomía y facilidad de uso. Una buena batería, controles intuitivos y un funcionamiento fiable mejoran mucho la experiencia.
- Garantía y atención al cliente. Las marcas de confianza suelen ofrecer garantía frente a defectos de fabricación y un servicio de atención al cliente que responde cuando surge algún problema.
Que un juguete reúna todas estas características no garantiza que vaya a convertirse en tu favorito, pero sí aumenta las probabilidades de que la experiencia sea satisfactoria. Al final, la elección adecuada también depende de tus preferencias y del tipo de estimulación que disfrutes.
Dale una segunda oportunidad
Si el juguete funciona correctamente y cumple con unos estándares mínimos de calidad, quizá el problema no sea el dispositivo, sino la forma en la que lo estás utilizando. Antes de descartarlo definitivamente, merece la pena probar enfoques diferentes.
- Utilízalo para estimular otras zonas erógenas, como los pezones, la parte interna de los muslos o el perineo.
- Experimenta con distintas posturas o posiciones para encontrar un ángulo más cómodo.
- Combínalo con otros juguetes sexuales que ya disfrutes para crear una experiencia diferente.
- Prueba a utilizar un lubricante compatible con el material del juguete para reducir la fricción y aumentar el confort.
- Si tienes pareja y ambos estáis de acuerdo, incorporadlo a vuestros encuentros sexuales y descubrid nuevas formas de estimulación.
No siempre hace falta comprar otro juguete para disfrutar de una experiencia distinta. A veces basta con cambiar el contexto o la forma de utilizarlo para descubrir sensaciones que en un primer momento habían pasado desapercibidas.
Véndelo o regálalo si no lo has utilizado
Si has comprado un juguete sexual y has decidido que no es para ti antes de estrenarlo, todavía puedes darle una segunda vida.
Una opción es venderlo a través de una plataforma de segunda mano. Indica claramente que el producto está nuevo y sin usar. Si sigue precintado, puedes mencionarlo en el anuncio para dar mayor confianza a quien lo compre.
Si has abierto el embalaje, pero el juguete nunca ha llegado a utilizarse, también puedes venderlo siempre que lo indiques de forma transparente. En ese caso, es recomendable que la persona que lo reciba lo limpie antes de usarlo, aunque nunca haya estado en contacto con el cuerpo.
Otra posibilidad es regalárselo a una amistad o a tu pareja, siempre que sepas que puede interesarle y que el producto esté completamente sin usar.
Cómo evitar que vuelva a ocurrir
La mejor forma de no volver a sentirte decepcionado con un juguete sexual es dedicar unos minutos a comparar opciones antes de comprar. Cuanto mejor conozcas tus preferencias y las características de cada tipo de juguete, más fácil será acertar desde el principio.
Antes de decidirte, conviene fijarse en aspectos como:
- El tipo de estimulación que ofrece (clitoriana, vaginal, anal, prostática, para el pene o mixta).
- El material con el que está fabricado y que sea seguro para uso íntimo.
- La intensidad y los modos de funcionamiento disponibles.
- El tamaño del juguete es importante, pero también la forma para saber si se adapta a tu anatomía y experiencia.
- La compatibilidad con lubricantes y la facilidad de limpieza, la autonomía y la resistencia al agua, si son características importantes para ti.
También merece la pena leer opiniones de otras personas y consultar reseñas de juguetes eróticos especializadas para hacerte una idea más realista de cómo funciona un modelo concreto y si encaja con lo que estás buscando.
Si quieres profundizar antes de hacer tu próxima compra, te recomendamos leer nuestra guía sobre qué tener en cuenta antes de comprar un juguete sexual, donde encontrarás los principales criterios para elegir el modelo más adecuado según tus preferencias y necesidades.
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