Follando contigo – Crónicas Moan (by Eme)

Las relaciones sexuales que resultan imposibles suelen ser las que más sentido tienen. Aunque el sentido solo sea «follar contigo». Disfruta este relato de Karen.

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Follando contigo

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Narración: Karen Moan

Cómo jode cuando no depende de nada que tenga la más mínima razón de ser. Cómo jode cuando por mucho que no quiera estar contigo porque no me convienes, porque no eres mi tipo o porque… Da igual las miles de razones que me cuente a mí misma, por mucho que me invente, la realidad me aplasta, como me aplasta tu pesado e irremediable cuerpo buscando un coño ligero e irresponsable, que recibe a una polla odiada pero tan, tan acertada.

Cómo jode cuando mantengo la distancia, sin contarte, claro, que me masturbo para ello, que me imagino tantas guarrerías como las materializo con ese triste vibrador, que es funcional pero al que no puedo despreciar como intento contigo.

Y lo hago, superviviente de ese naufragio de fluidos que desparramamos cada vez que nos juntamos, guarros, guarrísimos, impresentables, lamentables, jodidamente divertidos.

Y así, ahogándome en el sinsentido, en el no debería ser, no debería estar pasando, en el por qué estoy aquí otra vez si me prometí a mi misma que… ahí, casi hiperventilando mientras esa polla maneja ese coño que parece se ha convertido en la espina dorsal de un cuerpo que se pretendía rebelde y es de lo más, más, más sumiso, blando y débil, ahí es cuando no entiendo nada y, a la vez, creo que he encontrado el santo grial. Y, de nuevo navego en tanto líquido que no hay nada seco, hay mar, porque mi coño resbala y tu polla se pierde, y nos reímos, en un acto sexual imposible, de tanto líquido

Y te agarro con las piernas para que no te caigas, y lo agradeces mientras tampoco entiendes el porqué del salvamento, ni yo, porque lo que sale de mí es igualmente un sinsentido.

Es como si me convirtiera en una fuente de sabiduría, de placer, de daño y de squirt, ahí, todo a la vez, y tú serías mi discípulo, mi amante, mi nada, y esa polla perfecta que toca la única tecla posible

¿Cómo puede entenderse esto? De ninguna manera racional, no hay nada lógico, nada que se acerque a lo que sabemos o hemos aprendido.

Recibo un mensaje a mediodía, «Sí, nos vemos hoy». Todo lo que estaba haciendo se ralentiza, pero no mi respiración ni mi coño, esos dos se ponen a latir, locos.

Te veo, y la comida que tengo delante es insulsa, porque sé cómo sabes tú y me siento vampira de las ganas que tengo de comerte

Aguanto como puedo hasta que te tengo dentro, como si de eso dependiera mi vida.

Y sí, de eso depende, durante los minutos que estas dentro, me siento tan jodidamente vida, llena de polla, llena de ti, llena…

Llena en un mundo irracional, absolutamente irracional…

Porque lo único que tiene sentido para mí, ahora, es follar, es follar contigo.