Succionador de clítoris morado sobre una superficie de madera rodeado de pétalos rosas

Los 10 errores más comunes al usar juguetes sexuales

Todos cometemos errores. Tú, yo y la vecina del quinto. Y, en la mayoría de los casos, no suele ser nada dramático, pero esos pequeños detalles que nos saltamos terminan afectando a nuestro día a día. Lo mismo ocurre cuando hablamos de bienestar íntimo y juguetes sexuales.

Todos creemos saber cómo hacer las cosas a la perfección, aunque en el fondo (y cuando nadie nos ve) sabemos que no siempre es así. Valga como ejemplo que nuestra guía sobre cómo usar juguetes sexuales correctamente es uno de los artículos más leídos de Volonté. Pues bien, para asegurarnos de que tus experiencias íntimas sean siempre lo más placenteras posible, vamos a repasar los 10 errores más habituales que merece la pena evitar cuando uses juguetes sexuales.

1. No limpiar los juguetes sexuales correctamente

Puede que no sea el error más emocionante de esta lista, pero sí uno de los más importantes. Los juguetes sexuales entran en contacto con zonas especialmente sensibles del cuerpo y, si no se limpian correctamente después de cada uso, pueden acumular bacterias, restos de lubricante y otros residuos poco recomendables.

La buena noticia es que evitarlo es bastante sencillo. Si tienes dudas sobre qué productos utilizar, cómo limpiar cada material o qué hacer con los juguetes sumergibles y los que no lo son, consulta nuestra guía sobre cómo limpiar cualquier tipo de juguete sexual.

2. Usar el lubricante equivocado

No todos los lubricantes son compatibles con todos los juguetes sexuales. Por ejemplo, los lubricantes de silicona pueden deteriorar con el tiempo algunos juguetes fabricados con ese mismo material, mientras que los lubricantes a base de agua suelen ser la opción más versátil y segura.

Si no tienes claro cuál utilizar, merece la pena conocer las diferencias entre ambos antes de empezar. En esta guía sobre errores al elegir un juguete sexual encontrarás un apartado específico sobre lubricantes de silicona y lubricantes a base de agua.

3. Usar juguetes sexuales sin lubricante

Muchísimas personas descubren este error por las malas. Aunque algunos juguetes pueden utilizarse sin lubricación adicional, hacerlo suele aumentar la fricción, reducir la comodidad y hacer que la experiencia resulte menos placentera de lo que podría ser.

Un buen lubricante puede marcar una diferencia enorme, especialmente si utilizas vibradores, juguetes para la penetración o cualquier tipo de juguete anal. Si todavía no utilizas uno de forma habitual, prueba un lubricante a base de agua de calidad y comprueba por ti misma o por ti mismo por qué tantas personas lo consideran imprescindible.

4. Ir demasiado rápido

Tanto si juegas a solas como si compartes el momento con otra persona, uno de los errores más habituales es querer llegar demasiado rápido al plato principal. La excitación, la anticipación y el juego previo siguen siendo importantes aunque haya un vibrador, un succionador o cualquier otro juguete de por medio.

Tomarte unos minutos para excitarte, explorar las sensaciones y preparar el cuerpo suele marcar una diferencia enorme. Si necesitas ideas, aquí tienes varias formas de incorporar juguetes sexuales a los preliminares.

5. Pensar que más intensidad siempre significa más placer

Cuando encontramos una intensidad que nos gusta, es fácil caer en la tentación de subir un nivel más. Y luego otro. Y otro. En la mayoría de los casos esto no es un problema, sin embargo, cada cuerpo responde de una forma distinta a la estimulación.

Alternar ritmos, patrones y niveles de intensidad puede ofrecer una alternativa más placentera para ti que utilizar siempre la opción más fuerte. Si alguna vez has notado una sensación de saturación o una sensibilidad temporalmente reducida después de una sesión especialmente intensa, te interesará leer este artículo sobre dolor y pérdida temporal de sensibilidad en el clítoris.

6. No leer las instrucciones del juguete

Sí, ya sé que nadie compra un juguete sexual pensando: «Qué ganas tengo de leerme el manual». Pero saltarse las instrucciones puede hacer que te pierdas funciones interesantes, que no aproveches correctamente los distintos modos de estimulación o incluso que utilices el juguete de una forma para la que no fue diseñado.

Dedicar un par de minutos a revisar las recomendaciones del fabricante suele ser una inversión mucho más rentable de lo que parece.

7. Descuidar la batería y la carga

Pocas cosas resultan tan frustrantes como descubrir que tu juguete se ha quedado sin batería justo cuando más ganas tienes de utilizarlo. Sin embargo, el problema contrario tampoco es buena idea: dejarlo conectado durante horas o utilizar cargadores no recomendados puede acortar la vida útil de la batería.

Cargador de repuesto para juguetes sexuales LELO con cable USB y adaptador de corriente

Si quieres que tu juguete te acompañe durante muchos años, acostúmbrate a cargarlo correctamente, utilizar los accesorios recomendados por el fabricante y revisar la batería periódicamente entre usos.

8. Guardar los juguetes de cualquier manera

Después de usarlos y limpiarlos, muchas personas cometen el mismo error: tirar el juguete en un cajón junto a cables, cargadores, preservativos, cosméticos y cualquier otra cosa que haya por ahí.

Guardarlos correctamente ayuda a mantenerlos limpios, protege los materiales y evita daños innecesarios. Un poco de cuidado después de cada uso puede alargar considerablemente la vida útil de tus juguetes. Si quieres aprender más sobre almacenamiento, limpieza y mantenimiento, encontrarás un montón de artículos prácticos en nuestra sección sobre cuidado de juguetes eróticos.

9. Utilizar juguetes no diseñados para el juego anal

Si hay un error que merece estar en cualquier lista de seguridad sexual, es este. No todos los juguetes sexuales están preparados para la estimulación anal, y asumir que «si cabe, sirve» puede acabar generando situaciones bastante incómodas.

Para el juego anal es importante utilizar juguetes específicamente diseñados para ello, con elementos de seguridad como una base ensanchada o sistemas que impidan que el juguete se introduzca más de la cuenta. Si quieres profundizar en el tema, consulta nuestra guía sobre cómo usar juguetes anales correctamente.

10. Compartir juguetes sexuales sin protección

Cuando utilizas un mismo juguete con varias personas o lo compartes durante una relación sexual, es importante prestar atención a la higiene. No basta con cambiar de usuario y seguir jugando: la limpieza y el uso de protección pueden ayudar a reducir el riesgo de transmitir bacterias o infecciones.

Si utilizas juguetes en tus encuentros sexuales, conviene establecer algunas normas básicas de higiene y cuidado. En esta guía sobre cómo usar juguetes sexuales en pareja encontrarás más consejos para disfrutar de la experiencia de forma cómoda y segura.

Evitar errores es importante, pero elegir bien también

La buena noticia es que la mayoría de estos errores tienen solución y, en muchos casos, basta con un pequeño cambio de hábitos para mejorar notablemente la experiencia. Limpiar correctamente los juguetes, utilizar lubricante cuando sea necesario, respetar los tiempos de excitación o cuidar el almacenamiento son detalles sencillos que pueden marcar una gran diferencia.

Y si después de leer esta lista te has dado cuenta de que el problema no era cómo utilizabas el juguete, sino que quizá no era el más adecuado para ti, te recomendamos echar un vistazo a esta guía sobre los mejores juguetes sexuales por categoría. A veces, evitar errores empieza por elegir el juguete adecuado.

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